
El gigante español de infraestructuras ACS Group está a punto de cerrar un acuerdo histórico por valor de 26,8 mil millones de dólares con Global Infrastructure Partners (GIP) de BlackRock para el desarrollo de instalaciones avanzadas de centros de datos. Según Expansión, la estructura del acuerdo contempla la adquisición por parte de GIP de un 50 % de las divisiones digital y energética de ACS, con la operación compuesta por 5 mil millones de dólares en capital propio y 18 mil millones de dólares en financiación de deuda. Esta inversión constituye una de las mayores operaciones de infraestructura de los últimos años y refuerza la importancia estratégica creciente de la infraestructura digital en la economía global.
La transacción aprovecha las capacidades complementarias de ambas compañías. ACS aporta su experiencia en construcción y gestión operativa de infraestructuras, mientras que GIP contribuye con recursos financieros sólidos y experiencia en activos de infraestructura a gran escala. El modelo de asociación al 50 % garantiza una toma de decisiones equilibrada y una distribución del riesgo, sentando las bases para una colaboración a largo plazo. El relevante componente de deuda del acuerdo refleja la naturaleza intensiva en capital del desarrollo de centros de datos, que exige una inversión inicial sustancial en adquisición de terrenos, construcción y equipamiento tecnológico avanzado.
Esta alianza permite a ambas empresas aprovechar el crecimiento acelerado de la demanda de centros de datos, impulsada por la inteligencia artificial, la computación en la nube y la adopción de blockchain technology. La envergadura de la operación demuestra la confianza de los grandes inversores institucionales en el futuro de la infraestructura digital como clase de activo esencial.
La colaboración entre ACS y GIP surge en un momento clave, en el que las valoraciones de la infraestructura digital alcanzan máximos históricos, impulsadas por la demanda creciente de capacidades informáticas para IA y la expansión de redes blockchain. ACS se ha propuesto aumentar la valoración de su negocio de centros de datos de 3 mil millones de dólares hasta situarse entre los 3 mil millones y los 5 mil millones de dólares en 2030, y se espera que esta alianza facilite alcanzar el extremo superior de ese objetivo.
GIP, gestor de más de 180 mil millones de dólares en activos de infraestructura a nivel global, está expandiendo activamente su cartera en el sector digital. Recientemente, participó en un consorcio junto con Microsoft y NVIDIA para adquirir Aligned, operador líder de centros de datos en Estados Unidos, en una operación valorada en 40 mil millones de dólares. Esta estrategia demuestra el enfoque de GIP en construir una cartera integral de activos de centros de datos en mercados clave, posicionándose como referente en la infraestructura que sustenta el desarrollo de IA y blockchain networks.
El momento de esta alianza es especialmente relevante, ya que el sector de centros de datos atraviesa una transformación acelerada. Los centros tradicionales se están renovando o sustituyendo por instalaciones de nueva generación, capaces de gestionar los exigentes requerimientos computacionales del entrenamiento e inferencia de IA, así como las necesidades de procesamiento distribuido de las redes blockchain. Estas instalaciones requieren sistemas de refrigeración avanzados, distribución eléctrica de alta densidad e infraestructura de red de última generación, lo que implica una inversión de capital significativa y alta especialización técnica.
Asimismo, la asociación refleja una tendencia global de colaboración entre empresas de infraestructura tradicional e inversores financieros especializados para acelerar el crecimiento en sectores de alto potencial. Al combinar la capacidad operativa de ACS con los recursos financieros de GIP y su red de socios tecnológicos, la joint venture está preparada para competir en proyectos a gran escala de grandes tecnológicas y proveedores de servicios cloud.
El sector de centros de datos registra un crecimiento sin precedentes, impulsado por la convergencia de diversas tendencias. Según Morgan Stanley, las principales tecnológicas prevén invertir cerca de 400 mil millones de dólares en AI infrastructure en los próximos años. Este despliegue masivo de capital refleja la prioridad estratégica de las compañías líderes por fortalecer la capacidad computacional necesaria para el desarrollo y la implementación de sistemas avanzados de IA, además de apoyar el ecosistema blockchain en expansión.
El auge inversor en IA está transformando la industria de centros de datos de varias maneras. Por un lado, las necesidades computacionales para entrenar grandes modelos de lenguaje y otros sistemas de IA superan ampliamente las cargas tradicionales, lo que requiere instalaciones especializadas con clústeres de alto rendimiento y sistemas de refrigeración avanzados. Por otro lado, la localización geográfica de los centros de datos está evolucionando, con nuevas instalaciones próximas a fuentes de energía renovable y emplazadas en entornos regulatorios favorables tanto para la IA como para la operativa blockchain.
Además de la IA, la expansión continua de la computación en la nube, los servicios de streaming y las redes blockchain alimenta la demanda sostenida de capacidad en centros de datos. Las iniciativas de transformación digital empresarial aceleran el traslado de cargas de trabajo a plataformas cloud, mientras que la proliferación de dispositivos IoT y las aplicaciones de edge computing impulsan la demanda de arquitecturas de centros de datos distribuidos. La integración de la tecnología blockchain en sectores como las finanzas y la gestión de la cadena de suministro aumenta todavía más la necesidad de una infraestructura digital robusta.
La actividad inversora en el sector alcanza máximos históricos, con inversores institucionales, fondos soberanos y empresas tecnológicas compitiendo por activos de calidad. El atractivo del sector radica en los ingresos contratados a largo plazo, mecanismos de precios protegidos contra la inflación y un sólido potencial de crecimiento. La infraestructura digital se consolida como activo esencial de tipo utilitario, lo que impulsa el incremento de las valoraciones y la entrada de nuevo capital.
De cara al futuro, la alianza entre ACS y GIP está preparada para aprovechar estas condiciones de mercado favorables. La capacidad de la joint venture para desarrollar centros de datos avanzados y a gran escala será clave, dado que la demanda supera a la oferta en los principales mercados. Con el respaldo de uno de los mayores inversores mundiales en infraestructura y la experiencia operativa de un grupo líder en construcción, la alianza dispone de los recursos y competencias para ejecutar planes de crecimiento ambiciosos y captar una cuota de mercado relevante en el dinámico entorno de la infraestructura digital.
El acuerdo prevé que BlackRock GIP adquiera el 50 % de la división Digital y Energía de ACS Group. Los activos comprenden infraestructura de centros de datos y operaciones digitales energéticas, con ambas partes colaborando en el desarrollo y expansión conjunta de instalaciones de centros de datos.
La operación impulsa una entrada masiva de capital en los mercados de centros de datos, superando los 61 mil millones de dólares a nivel global. Favorece el crecimiento de operadores hyperscale, fomenta la financiación privada y establece nuevos récords en el volumen de transacciones mundiales de centros de datos.
BlackRock GIP apuesta por centros de datos a gran escala ante la demanda creciente de infraestructura para IA y datos. La carga energética global de los centros de datos aumentó un 8,3 % en el primer semestre de 2025, acercándose a los 80 GW, gracias a la rápida adopción de IA y las exigencias de la transformación digital.
ACS Group es un contratista chileno líder en servicios de centros de datos. Sus principales ventajas incluyen experiencia en montaje industrial, sistemas energéticos, instalación electromecánica, sistemas HVAC y mantenimiento integral. La compañía aprovecha décadas de experiencia en infraestructuras para ofrecer soluciones escalables y de alta calidad a nivel internacional.
Las grandes instituciones se decantan por la infraestructura de centros de datos por los flujos de caja estables a largo plazo, su papel crucial en el desarrollo de la IA y la transformación digital, la creciente demanda computacional y el potencial para obtener retornos constantes ante el aumento de las necesidades en la economía de los datos.
La operación de 26,8 mil millones de dólares evidencia una demanda sólida de infraestructuras avanzadas de centros de datos para respaldar la expansión de la IA y la computación en la nube. Esta inversión subraya la necesidad de centros de datos sofisticados y de gran escala para potenciar aplicaciones de IA de nueva generación y servicios cloud.
Entre los principales riesgos figuran el endurecimiento de la normativa sobre consumo energético, el aumento de los costes operativos y de mantenimiento, la incertidumbre regulatoria y la necesidad de actualizaciones tecnológicas. También suponen retos las exigencias medioambientales y las fluctuaciones en el suministro eléctrico, que pueden afectar la rentabilidad de la inversión.











