
Bitizenship ha lanzado dos iniciativas: BTC Italia y The Bitcoin Dolce Visa. Este programa propone una forma innovadora de obtener la residencia italiana mediante inversión en Bitcoin. Al combinar el tradicional visado de inversor con Bitcoin, abre nuevas oportunidades para quienes poseen criptomonedas y buscan residencia.
La iniciativa está completamente alineada con el marco legal para visados de inversores establecido por el gobierno italiano, garantizando un proceso legítimo y transparente para obtener la residencia. Al utilizar Bitcoin como activo tecnológico de referencia, se posiciona como una solución de inmigración por inversión adaptada a la era digital.
Para participar en este programa, es necesario invertir 250 000 € en una startup italiana, de acuerdo con las exigencias del visado para inversores en Italia. Este mínimo de inversión responde a la regulación vigente del gobierno italiano.
Las startups elegibles son aquellas que fomentan la innovación y contribuyen al desarrollo económico de Italia. A través de inversiones con Bitcoin, es posible acceder a industrias emergentes italianas y, al mismo tiempo, disfrutar del beneficio de la residencia. El acompañamiento profesional facilita todo el proceso, haciéndolo accesible para inversores con experiencia en activos digitales.
La principal característica del programa Bitizen Dolce Visa es su combinación exclusiva de Bitcoin con el visado de inversor tradicional. Los titulares de Bitcoin pueden emplear sus activos para obtener residencia italiana, preservando la liquidez y estableciendo una nueva base en Europa.
Italia es una nación líder en Europa, reconocida por su riqueza cultural, clima templado y elevado nivel de vida. La residencia italiana otorga libertad para residir y emprender negocios en todo el país, además de movilidad plena dentro del Espacio Schengen. El programa también ofrece potencial de rentabilidad gracias a las inversiones en el ecosistema de startups italiano.
El programa está dirigido a entusiastas de Bitcoin e inversores en criptomonedas, especialmente a personas de alto patrimonio que buscan residencia europea mediante inversión estratégica y a emprendedores nómadas digitales.
La inmigración por inversión basada en Bitcoin abre nuevas posibilidades más allá de los programas convencionales. A medida que el mercado cripto crece, se prevé que el interés por este tipo de iniciativas visionarias aumente. El enfoque de Bitizenship está captando la atención internacional como referente en la integración de Bitcoin con modelos consolidados de inmigración por inversión.
Para los inversores en Bitcoin que desean obtener residencia italiana, The Bitcoin Dolce Visa representa una solución efectiva y atractiva.
Italia ofrece incentivos fiscales para inversiones en criptomonedas, como un impuesto sobre las ganancias de capital del 14 % y un sistema de declaración simplificado. Además, estrictas normas contra el blanqueo de capitales protegen a los inversores y garantizan la integridad del mercado.
Para obtener residencia italiana mediante inversión en Bitcoin, se exige invertir como mínimo 3 000 000 €. Este programa está disponible desde 2026. Para orientación legal específica, consulte con un abogado local.
Este plan es legal siempre que cumpla con la Ley de Contratos de la República Popular China. Los riesgos incluyen no cumplir los requisitos legales y la posibilidad de disputas. Las restricciones exigen el respeto de las normativas nacionales y los términos contractuales.
Las fluctuaciones en el precio de Bitcoin no afectan de manera directa los requisitos de activos necesarios para la residencia. La evaluación se realiza según el valor de los activos en el momento de la solicitud, de modo que los cambios posteriores no afectan la elegibilidad. Sin embargo, las variaciones en la tenencia a largo plazo pueden ser relevantes en futuras renovaciones.
Debe presentar pruebas del origen legítimo de los fondos, un historial educativo y profesional completo, y una declaración de consentimiento para el uso de los fondos. La legitimidad de los fondos es el principal criterio de evaluación. La solicitud se presenta ante organismos designados por el gobierno; la residencia se otorga tras la revisión favorable.
Sí. Después de cinco años de residencia en Italia, es posible solicitar la residencia permanente. Tras diez años de residencia fiscal, se puede optar a la ciudadanía italiana.











