
El banco central chino ha reforzado de manera decisiva su prohibición global sobre el trading de criptomonedas, tras detectar indicios claros de renovación especulativa en activos virtuales dentro del mercado continental. El 28 de noviembre de 2025, el Banco Popular de China celebró una reunión de alto nivel con representantes de 13 agencias gubernamentales. El objetivo principal fue fortalecer los mecanismos de control y eliminar sistemáticamente las actividades ilícitas con monedas digitales, que han resurgido pese a años de intensas medidas regulatorias.
En este encuentro se destacó especialmente el papel de las stablecoins, identificadas como vehículos clave para el blanqueo de capitales, estafas y transferencias transfronterizas no autorizadas. Las autoridades reiteraron su postura: las monedas virtuales carecen de reconocimiento como moneda de curso legal en China y no pueden utilizarse como instrumentos monetarios legítimos en los mercados nacionales. Cualquier actividad empresarial vinculada a criptomonedas se considera práctica financiera ilegal que pone en riesgo la estabilidad económica nacional y compromete los objetivos de la política monetaria.
De acuerdo con Reuters, las compañías cotizadas en Hong Kong con negocios relacionados con criptomonedas y blockchain sufrieron fuertes pérdidas tras el anuncio de la nueva ofensiva regulatoria de Pekín. Yunfeng Financial Group, que ha estado ampliando sus servicios de tokenización de activos, vio caer sus acciones más de un 10 % durante las primeras horas de negociación del lunes. Por su parte, Bright Smart Securities registró pérdidas cercanas al 7 %, y OSL Group, plataforma destacada de trading de activos digitales, sufrió una caída superior al 5 % en su valoración.
La oleada de ventas en la renta variable hongkonesa reflejó la preocupación de los inversores ante la postura inflexible de Pekín, que podría obstaculizar gravemente las aspiraciones de Hong Kong como centro estratégico de activos digitales en Asia-Pacífico. La ciudad ha avanzado notablemente en el plano legislativo, aprobando una regulación integral sobre stablecoins en mayo de 2025. Bajo este nuevo marco, las autoridades locales han recibido solicitudes de más de 40 empresas para obtener licencias operativas, incluidas grandes instituciones financieras internacionales como Circle y Standard Chartered, lo que evidencia el atractivo inicial de la jurisdicción para negocios cripto globales.
Liu Honglin, fundador de Man Kun Law Firm y especialista en regulación financiera, analizó críticamente la declaración del banco central, afirmando que "ha eliminado cualquier ambigüedad, especulación o ilusión" sobre las políticas chinas respecto a las stablecoins. Destacó que "los reguladores han trazado una frontera clara donde antes era difusa", indicando que el gobierno ha pasado de advertencias generales a prohibiciones explícitas con consecuencias legales bien definidas.
Pese a la prohibición integral de China sobre el trading y la minería de criptomonedas desde 2021, la aplicación efectiva sigue enfrentando grandes dificultades operativas en el vasto territorio. Datos recientes del Global Hashrate Map de Luxor muestran que China aún aporta cerca del 14,05 % de la potencia total de la red Bitcoin, equivalente a unos 145 exahashes por segundo. Este hashrate sitúa al país como el tercer mayor contribuyente mundial, solo detrás de Estados Unidos y Rusia, y revela que la minería clandestina sigue activa pese a los vetos oficiales.
Las autoridades chinas han logrado desmantelar varias operaciones sofisticadas de minería ilegal en los últimos meses, lo que demuestra tanto la persistencia de la actividad como la determinación gubernamental de combatirla. En febrero de 2025, las fuerzas de seguridad desarticularon una extensa red bancaria clandestina transfronteriza que logró blanquear más de 136 millones de dólares utilizando criptomonedas para burlar la normativa financiera y los controles de capital. Este caso evidencia la creciente sofisticación de las redes criminales que emplean activos digitales para fines ilícitos.
Los investigadores que analizan casos de banca clandestina han documentado tendencias preocupantes en la convergencia entre delitos financieros tradicionales y el uso de criptomonedas. El análisis reveló que 18 de los 49 casos procesados en 2023 implicaban transacciones con monedas digitales como elemento central en el blanqueo de capitales. Estos datos demuestran cómo las organizaciones criminales adaptan sus métodos para aprovechar la pseudonimidad y capacidad transfronteriza de los activos digitales en actividades ilegales.
El Banco Popular de China ha ampliado sus acciones más allá de las instituciones financieras, abarcando plataformas sociales y canales digitales. En mayo de 2025, la Administración del Ciberespacio de China clausuró de forma coordinada más de una docena de cuentas en plataformas como Weibo, Douyin y WeChat, que difundían información falsa e inducían activamente a ciudadanos a participar en transacciones con monedas virtuales a través de exchanges offshore, sorteando así las restricciones nacionales.
En agosto de 2025, las autoridades regulatorias chinas ordenaron a corredurías e instituciones de análisis financiero que detuvieran inmediatamente la publicación de estudios y la celebración de seminarios sobre stablecoins o activos digitales. Esta medida pretendía evitar la normalización de debates sobre criptomonedas en el sector financiero convencional y reducir el interés público por estos activos prohibidos.
Las autoridades locales en ciudades como Pekín, Suzhou y la provincia de Zhejiang han emitido varias advertencias sobre esquemas fraudulentos de recaudación de fondos vinculados a monedas virtuales, dirigidas a inversores minoristas vulnerables. Pese a los esfuerzos regulatorios y campañas informativas, el volumen OTC de trading de criptomonedas alcanzó un estimado de 75 000 millones de dólares en los primeros nueve meses de 2024, lo que muestra que la demanda de activos digitales persiste entre ciertos segmentos de la población china a través de canales clandestinos.
Los funcionarios chinos han manifestado una creciente preocupación por la rápida expansión global de las stablecoins respaldadas por dólares, que ven como una amenaza estratégica para la internacionalización del renminbi y la soberanía monetaria nacional. El sector de las stablecoins ha crecido de forma explosiva, superando los 300 000 millones de dólares en capitalización de mercado. Los principales emisores Tether y USD Coin han gestionado más de 27 billones de dólares en transacciones durante el último año, subrayando su peso en los mercados cripto globales y sistemas de pago transfronterizo.
Pan Gongsheng, gobernador del Banco Popular de China, ha advertido públicamente sobre los riesgos sistémicos de las stablecoins privadas. Ya señaló que estos activos "han amplificado las debilidades del sistema financiero global" y no cumplen los requisitos básicos de identificación de clientes ni de control de blanqueo de capitales. Para el gobierno chino, las stablecoins son instrumentos bancarios en la sombra, ajenos a la supervisión financiera tradicional.
El banco central ha actuado para impedir que grandes tecnológicas chinas participen en la emisión de stablecoins, incluso en el entorno regulatorio más flexible de Hong Kong. Las autoridades han bloqueado expresamente a empresas como Ant Group y JD.com para que no lancen stablecoins en Hong Kong, manteniendo el principio de que la emisión monetaria debe ser monopolio exclusivo del Estado. Esta posición refleja la preocupación por el poder monetario que podrían acumular las entidades privadas, compitiendo o debilitando los sistemas soberanos.
Wang Yongli, ex vicegobernador del Banco de China y referente en política financiera, publicó en junio de 2025 un análisis sobre las implicaciones estratégicas del dominio de las stablecoins. Argumentó que la supremacía de las stablecoins vinculadas al dólar "supone un desafío estratégico" para los objetivos de internacionalización del renminbi. Wang advirtió de "obstáculos serios" para la expansión internacional de la moneda china si no se desarrollan alternativas digitales estatales que igualen la conveniencia y aceptación global de las stablecoins privadas.
La reunión de noviembre concluyó con compromisos para reforzar la coordinación entre agencias gubernamentales, mejorar la monitorización mediante tecnología avanzada y intensificar la lucha contra las actividades ilegales para proteger los derechos patrimoniales y el orden económico. Pekín sigue promoviendo su yuan digital estatal, el e-CNY, como única alternativa legítima frente a las criptomonedas privadas. El gobierno mantiene la política de tolerancia cero frente a activos digitales no autorizados, mientras impulsa su propia moneda digital como sistema de pago regulado y controlado que garantiza los intereses estatales y la estabilidad financiera.
China prohíbe el trading de criptomonedas para preservar la estabilidad financiera, prevenir el blanqueo de capitales, proteger a los consumidores frente a riesgos especulativos, controlar el flujo de capital y fortalecer la eficacia de la política monetaria. Estas medidas buscan proteger el sistema financiero nacional y regular la transferencia ilícita de fondos.
La prohibición reforzada reduce el volumen de trading doméstico y puede desplazar la actividad a otras regiones. Refuerza la vigilancia regulatoria global, lo que podría acelerar la adopción mainstream en jurisdicciones favorables a las criptomonedas. La naturaleza descentralizada del sector garantiza la resiliencia del mercado global pese a restricciones regionales.
Los usuarios chinos pueden operar con criptomonedas mediante plataformas offshore y exchanges descentralizados usando VPN o cuentas internacionales. Sin embargo, esto se sitúa en una zona legal gris, ya que la regulación china sigue siendo estricta. El trading P2P y las billeteras de autocustodia continúan siendo técnicamente accesibles.
Sí, las restricciones chinas suelen generar presión vendedora a corto plazo y caídas en los precios de Bitcoin y Ethereum. No obstante, el efecto suele ser temporal, ya que los mercados globales absorben el impacto y la negociación continúa sin verse afectada por normativas regionales.
La detección de nueva actividad de trading en China señala un aumento en el volumen y los montos de transacciones cripto dentro o a través del país. Esto indica que el trading de criptomonedas sigue activo pese a las restricciones, lo que sugiere que los usuarios emplean nuevos métodos para eludir las prohibiciones, como plataformas descentralizadas o transacciones P2P.
China aplica una prohibición total sobre el trading y la minería de criptomonedas, mientras que la mayoría de países optan por marcos regulatorios que permiten la negociación limitada. La postura china es especialmente estricta: prohíbe a las instituciones financieras todo servicio relacionado con criptomonedas, lo que hace que la aplicación sea mucho más absoluta que la regulación selectiva de otros mercados.











