
Andre Dragosch, director de Investigación Europea en Bitwise, recomienda a los inversores actuar con cautela al utilizar el modelo Stock-to-Flow (S2F) para valorar Bitcoin. El S2F, referencia clave en el sector cripto, proyecta que el precio de Bitcoin podría alcanzar los 222 000 $ durante el ciclo de mercado más reciente.
Este modelo se fundamenta en el halving de Bitcoin, un mecanismo esencial que reduce a la mitad la nueva emisión de Bitcoin cada cuatro años. El objetivo del halving es generar escasez, como ocurre con los metales preciosos. Sin embargo, basarse únicamente en la oferta para anticipar precios puede llevar a conclusiones erróneas.
Dragosch destaca una deficiencia esencial del S2F: no contempla los factores de demanda en el mercado. Mientras el modelo centra toda la atención en la reducción de la oferta tras cada halving, omite cambios significativos en la demanda de Bitcoin.
En concreto, el S2F no recoge la creciente entrada de inversores institucionales a través de ETPs (Exchange Traded Products) de Bitcoin ni de fondos de inversión corporativos. Esta ausencia es especialmente relevante, ya que la demanda institucional se ha convertido en el principal motor del precio de Bitcoin en los últimos años.
El modelo S2F también ignora variables macroeconómicas como la política monetaria, los entornos de tipos de interés y el sentimiento de mercado, factores que pueden repercutir de forma relevante en el precio de Bitcoin tanto a corto como a medio plazo.
Entre los hallazgos principales de Dragosch destaca que la demanda institucional actual supera en más de siete veces la reducción anual de la oferta tras el último halving. Esto evidencia un cambio estructural profundo en el mercado de Bitcoin.
Los ETF de Bitcoin y otros vehículos de inversión han captado importantes flujos de capital de instituciones financieras, fondos de inversión y grandes corporaciones. Esta afluencia de capital institucional no solo incrementa la liquidez, sino que constituye una sólida base de soporte para el precio.
La fuerte presencia institucional ha permitido que Bitcoin mantenga precios estables por encima de los 100 000 $ durante un periodo prolongado. Esto demuestra que la demanda institucional puede tener mucho más peso que el análisis de oferta que propone el modelo S2F.
A medida que el mercado de Bitcoin madura y la presencia institucional aumenta, los debates sobre la evolución del precio de Bitcoin siguen siendo intensos entre inversores y analistas.
Un sector considera que Bitcoin ya ha alcanzado su máximo en el ciclo actual y podría enfrentar una corrección, basándose en indicadores técnicos, datos on-chain y modelos alternativos de valoración.
El otro sector defiende que Bitcoin aún tiene un notable potencial de crecimiento, señalando la adopción creciente por parte de instituciones financieras, fondos de pensiones e incluso gobiernos como motor de demanda en los próximos años.
En cualquier caso, resulta evidente que los inversores deben adoptar un enfoque integral al valorar Bitcoin, en lugar de depender de un único modelo como el S2F. La combinación de análisis fundamental, técnico y on-chain permite tomar decisiones de inversión más informadas en este mercado cripto tan volátil.
El modelo S2F compara la oferta actual de Bitcoin con la nueva oferta generada. Parte de la premisa de que el precio de Bitcoin está positivamente correlacionado con la reducción futura de la oferta. Se emplea para estimar tendencias futuras del precio de Bitcoin.
Los expertos advierten que el S2F puede simplificar en exceso la complejidad del mercado, dejar de lado factores clave y que los datos históricos no garantizan resultados futuros precisos.
El modelo S2F solo considera la oferta de Bitcoin y descuida la demanda, lo que limita su capacidad predictiva. No contempla adecuadamente la influencia del sentimiento de mercado ni de otros factores en el precio de Bitcoin.
Además del S2F, pueden usarse el análisis técnico, el análisis fundamental, el ratio MVRV, el ratio NVT (network value to transaction volume) y métricas on-chain como la actividad de direcciones, el valor de las transacciones y el hash rate para una evaluación más completa de Bitcoin.
El modelo S2F acertó con las previsiones de precio de Bitcoin en 2017 y 2020, pero no anticipó el máximo de 2021. En 2021, el precio de Bitcoin superó ampliamente la previsión del modelo, lo que evidencia que el S2F no es una herramienta de predicción infalible.
Los inversores institucionales utilizan el S2F como una herramienta adicional para valorar Bitcoin, pero no se basan exclusivamente en él. Integran el S2F junto a otros indicadores y análisis exhaustivos en su toma de decisiones de inversión.











