
La Reserva Federal mantiene desde hace años un sólido compromiso con la estabilidad de precios, fijando un objetivo de inflación del 2 %, medido por el índice de precios de los Gastos de Consumo Personal (PCE). Este objetivo es un pilar esencial del doble mandato del banco central, que también abarca el pleno empleo. El objetivo del 2 % busca crear un margen frente a la deflación y garantizar la estabilidad de precios que favorece el crecimiento económico sostenible.
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ha abordado recientemente la situación de la inflación en Estados Unidos, ofreciendo información relevante sobre la valoración del banco central respecto a las condiciones económicas. Según Powell, la inflación subyacente (que excluye los precios volátiles de alimentos y energía) se sitúa actualmente alrededor de un 0,5 %–0,6 % por encima del objetivo del 2 %. Esto implica que la inflación subyacente ronda entre el 2,5 % y el 2,6 %, lo que supone una desviación moderada pero significativa respecto al nivel deseado.
La inflación subyacente es un indicador clave para los responsables de política monetaria, ya que permite identificar de manera más precisa las presiones reales sobre los precios en la economía. Al eliminar los componentes más volátiles, la inflación subyacente ayuda a la Reserva Federal a comprender mejor las tendencias inflacionarias persistentes y a tomar decisiones más informadas.
En sus declaraciones sobre política monetaria, Powell expresó confianza en que las medidas actuales son suficientemente restrictivas para abordar el reto de la inflación. La Reserva Federal ha efectuado una serie de subidas de tipos de interés en los últimos meses para frenar los elevados niveles de inflación. Estos incrementos están orientados a enfriar la demanda y devolver las presiones inflacionarias al objetivo del 2 %.
Powell subrayó que la postura de la Reserva Federal sigue estando correctamente calibrada para lograr la estabilidad de precios. El banco central ha equilibrado cuidadosamente la necesidad de controlar la inflación frente al riesgo de limitar en exceso el crecimiento económico o el empleo. Este enfoque matizado refleja el compromiso de la Reserva Federal con su doble mandato, priorizando el retorno a la estabilidad de precios.
Powell reafirmó el compromiso firme de la Reserva Federal de devolver la inflación al objetivo del 2 %. Este compromiso constituye un principio fundamental que guía tanto las decisiones como las comunicaciones del banco central. Powell recalcó que la Reserva Federal continuará trabajando para asegurar la estabilidad de precios, esencial para la salud económica a largo plazo.
El banco central reconoce que una estabilidad de precios sostenida crea un entorno favorable para el pleno empleo y unos tipos de interés moderados a largo plazo. Al mantener el foco en el objetivo del 2 %, la Reserva Federal pretende anclar las expectativas de inflación y evitar una espiral de salarios y precios que derive en presiones inflacionarias más persistentes.
Aunque los comentarios de Powell reflejan confianza en la trayectoria actual, la Reserva Federal continúa basando su política monetaria en los datos. El banco central seguirá monitorizando una amplia gama de indicadores económicos, como el empleo, el gasto de los consumidores y distintas métricas de inflación, para evaluar si es preciso realizar nuevos ajustes.
El compromiso de la Reserva Federal con el objetivo del 2 % indica que mantendrá una postura restrictiva hasta que haya pruebas claras de que la inflación sigue una senda sostenida hacia el nivel objetivo. Este enfoque subraya la determinación del banco central de evitar una relajación prematura que permita la persistencia o el repunte de las presiones inflacionarias.
La inflación subyacente excluye partidas volátiles como energía y alimentos, midiendo las tendencias de precios en bienes cotidianos. La inflación general incluye todos los precios de consumo. La subyacente refleja mejor los fundamentos económicos y la efectividad de la política monetaria.
La Fed fija el objetivo del 2 % para preservar la estabilidad económica, evitando tanto una inflación excesiva como la deflación. Este nivel favorece el crecimiento sostenible y el empleo, manteniendo el poder adquisitivo.
Una inflación subyacente superior al 2 % indica presiones persistentes sobre los precios, lo que probablemente llevará a la Fed a mantener los tipos de interés elevados para combatir la inflación. Esto incrementa el coste de la financiación, puede ralentizar el crecimiento económico, reducir el consumo y afectar negativamente a los mercados de acciones y bienes inmuebles.
Las advertencias de Powell sobre la inflación sugieren que la Fed podría mantener los tipos elevados durante más tiempo para combatir la inflación. Si la inflación subyacente se mantiene por encima del objetivo, la Fed podría retrasar las bajadas de tipos o seguir endureciendo la política, manteniendo los tipos altos para gestionar los riesgos de sobrecalentamiento económico.
Una inflación subyacente superior al objetivo lleva al banco central a subir los tipos de interés, haciendo que aumenten los rendimientos de los bonos y caigan sus precios. Los mayores costes presionan los beneficios empresariales, lo que dificulta la valoración y el rendimiento de los mercados de acciones.
Es probable que la Fed pause las subidas de tipos a medida que la inflación subyacente se acerque al objetivo del 2 %. Con la inflación moderándose y los datos económicos estabilizándose, es poco probable que se produzcan nuevas subidas. La política futura dependerá de la evolución de la inflación y de las condiciones del mercado laboral.
La inflación subyacente repercute directamente en los costes diarios del consumidor, ya que refleja el aumento de precios en bienes y servicios. Cuando la inflación subyacente sube, el coste de gastos cotidianos como alimentación, vivienda y transporte aumenta, reduciendo el poder adquisitivo y afectando al presupuesto familiar.











