

El sector de pagos con criptomonedas vivió un cambio radical en 2025, reflejado en un impresionante aumento del 525 % en el uso de tarjetas cripto Visa, que revolucionó el uso de activos digitales en las transacciones diarias. Según Dune Analytics, el gasto neto total en seis de las principales tarjetas cripto emitidas por proyectos blockchain en colaboración con Visa pasó de 14,6 millones de dólares en enero a 91,3 millones de dólares al cierre de diciembre. Este crecimiento no es una simple anomalía estadística: marca el paso clave de las tarjetas de pago cripto, de ser un experimento fintech, a convertirse en una infraestructura de pagos plenamente integrada.
El avance en la adopción de stablecoins va mucho más allá de los volúmenes de gasto. El investigador de Polygon @obchakevich señala que estos datos evidencian no solo la adopción acelerada de tarjetas cripto por parte de los usuarios, sino también el papel estratégico que cripto y stablecoins ocupan ya en el ecosistema global de pagos de Visa. La infraestructura de estas tarjetas supera los 130 programas vinculados a stablecoins en más de 40 países, creando una red de pagos sin fronteras que permite a los consumidores, por ejemplo, pagar en Starbucks con tarjetas Visa respaldadas por stablecoins. Esto supone un cambio profundo en la interacción de los usuarios Web3 con el comercio tradicional. La dinámica generada en 2025 sienta las bases para la expansión de las tarjetas cripto y el uso de stablecoins en 2026, a medida que tanto instituciones como particulares reconocen los beneficios de las liquidaciones instantáneas y la reducción de fricciones en pagos internacionales.
La consolidación de las stablecoins como estándar de liquidación para las tarjetas cripto Visa refleja la madurez alcanzada por las soluciones de pago Web3 y supera las antiguas preocupaciones por la volatilidad de las criptomonedas. Los pagos con USDT, integrados en la infraestructura de Visa, ya sostienen el grueso de los 91,3 millones de dólares de gasto registrados en 2025, permitiendo a los usuarios convertir cripto volátiles en instrumentos de valor estable sin renunciar a la custodia ni sufrir demoras en la conversión. Este cambio resuelve uno de los mayores obstáculos para la adopción generalizada: la incapacidad de operar con instrumentos estables en la vida diaria.
Las plataformas de neobanca ilustran mejor que nadie este fenómeno. Avici, neobanco construido sobre Solana y lanzado en septiembre de 2025, superó los 7 millones de dólares en gasto con tarjetas cripto Visa en solo tres meses, demostrando la fuerte demanda de pagos autocustodiados integrados con la red de tarjetas tradicional. Con la infraestructura de tarjetas Visa de Avici, los usuarios acceden a líneas de crédito inmediatas respaldadas por cripto sin perder la propiedad de sus activos. Esto es fundamental: los usuarios mantienen la autocustodia y, al mismo tiempo, pueden pagar en cualquier comercio Visa, sin delegar el control en custodios centralizados. Los datos de gasto con USDT y tarjetas Visa en 2025 confirman que el pago con stablecoins ha dejado de ser una curiosidad para convertirse en la opción operativa para compras cotidianas en el ecosistema cripto. Este paso del mero holding especulativo al uso práctico en pagos es la base de la adopción masiva pronosticada para 2026 en el entorno Web3.
| Métrica | Enero 2025 | Diciembre 2025 | Tasa de crecimiento |
|---|---|---|---|
| Gasto neto total | 14,6 millones $ | 91,3 millones $ | 525 % |
| Programas activos de stablecoin | 100+ estimados | 130+ | 30 %+ |
| Cobertura geográfica | 30+ países | 40+ países | 33 % |
| Gasto con tarjeta Avici (post-septiembre) | N/D | 7+ millones $ | Impacto lanzamiento |
La integración de stablecoins en la gestión de tesorería corporativa es, quizá, la consecuencia más relevante del incremento del 525 % en el gasto de tarjetas cripto Visa. Aunque el dato de 91,3 millones de dólares refleja el volumen minorista, el cambio de fondo permite a las empresas reinventar la gestión del capital circulante, las liquidaciones internacionales y los pagos a proveedores. Los responsables de tesorería ya obtienen eficiencias tangibles gracias a la infraestructura de dólares tokenizados como USDT, que permiten liquidaciones instantáneas entre jurisdicciones y superan los plazos de compensación de la banca tradicional.
La adopción empresarial avanza porque los CFO comprueban que las stablecoins eliminan las comisiones bancarias de corresponsalía, reducen el riesgo cambiario y acortan los plazos de liquidación de días a minutos. Las empresas multinacionales usan cada vez más la infraestructura de stablecoins para operaciones B2B, donde la velocidad y el coste marcan la diferencia competitiva. El crecimiento del volumen en tarjetas cripto durante 2025 confirma este doble patrón: los usuarios minoristas usan Visa para el día a día y los equipos de tesorería ejecutan grandes pagos a través de la misma infraestructura de stablecoins. El soporte de Visa a más de 130 programas de tarjetas vinculadas a stablecoins en 40 países crea un ecosistema sin precedentes, donde la gestión de liquidez corporativa y los pagos al consumidor viajan por los mismos raíles. Las capacidades técnicas—liquidación instantánea, flujos de pago programables, visibilidad de tesorería en tiempo real—redefinen la operativa financiera de las empresas. Quienes implantan pagos con dólares tokenizados logran reducir necesidades de capital circulante, mejoran la visibilidad de caja y optimizan pagos internacionales, algo que la banca tradicional no puede igualar en términos de coste y eficiencia.
La convergencia de plataformas neobancarias con infraestructuras de pago institucionales es el último hito en la adopción de pagos con stablecoins. Neobancos como Avici demuestran que la autocustodia no compromete la experiencia de usuario ni la aceptación comercial: integran el control personal de activos con la cobertura global de Visa en miles de millones de terminales. Esta innovación resuelve la antigua tensión entre descentralización y usabilidad, un obstáculo clave para la adopción cripto en el comercio generalista.
Las tarjetas autocustodiadas permiten al usuario mantener el control total de sus activos digitales y acceder a líneas de crédito instantáneas con colateral cripto. En lugar de ceder el control a intermediarios, conservan su clave privada durante todo el proceso de pago, cambiando por completo el perfil de riesgo. La integración institucional es igual de relevante: grandes actores financieros ven en la infraestructura stablecoin una vía compatible con el cumplimiento normativo, sin renunciar al control regulatorio ni a la trazabilidad. Las instituciones tradicionales participan cada vez más en la infraestructura de tarjetas cripto a través de alianzas con proveedores especializados—como Gate—, accediendo a las oportunidades Web3 previstas para 2026 y manteniendo la gobernanza de riesgos.
Los 7 millones de dólares alcanzados por Avici en solo tres meses tras su lanzamiento reflejan la fuerte demanda de soluciones neobancarias que combinan autocustodia con funcionalidad de pago. Los usuarios priorizan mantener el control de sus activos y, a la vez, acceder a la infraestructura de pagos, en lugar de sacrificar la custodia por conveniencia. Esta preferencia redefine el equilibrio entre seguridad, control y usabilidad en la infraestructura financiera. Las capacidades técnicas—liquidaciones instantáneas, pagos programables, gestión de colateral en tiempo real—demuestran la madurez de la infraestructura blockchain. A medida que las instituciones confirman que la liquidación con stablecoins supera a la bancaria tradicional en pagos internacionales, B2B y tesorería, el crecimiento del gasto con tarjetas Visa USDT en 2026 y métricas similares apuntan a una expansión sostenida. La revolución neobancaria no es solo un avance técnico: es una transformación estructural de la infraestructura financiera basada en stablecoins y autocustodia, que impulsa la adopción de tarjetas cripto y stablecoins en el nuevo panorama financiero.











