
"El mercado de criptomonedas sigue luchando por recuperar impulso tras la alta volatilidad de octubre, y Bitcoin enfrenta desafíos continuos, afectado por la fortaleza del dólar estadounidense y el alza de los rendimientos de los bonos del Tesoro, la venta de tenedores a largo plazo y la incertidumbre macroeconómica", afirma Nic Puckrin, analista de criptomonedas y cofundador de The Coin Bureau.
El mercado de criptomonedas ha registrado caídas relevantes en las últimas sesiones de trading, con la capitalización total cayendo un 5,6 % y situándose en 3,38 billones de dólares. Este descenso es considerable, ya que 96 de las 100 monedas principales han bajado en las últimas 24 horas. Al mismo tiempo, el volumen total de trading es de 254 000 millones de dólares, lo que muestra que la actividad persiste pese al sentimiento bajista.
Esta corrección ocurre en un contexto de factores macroeconómicos complejos, como el fortalecimiento del dólar, el repunte de los rendimientos del Tesoro y ajustes en las carteras institucionales. La combinación de estos factores crea un entorno difícil para los activos digitales y pone a prueba la resistencia de inversores tanto minoristas como institucionales.
En la última actividad del mercado, todas las 10 principales monedas por capitalización han visto bajar su precio en las últimas 24 horas, lo que evidencia una presión vendedora generalizada en todo el ecosistema.
Bitcoin ha retrocedido un 6,2 % respecto al día anterior, cotizando en 97 033 dólares. Este descenso supone una retirada relevante desde el umbral psicológico de los 100 000 dólares alcanzado brevemente, lo que revela el actual sentimiento de aversión al riesgo.
Ethereum ha perdido un 9,2 % y cotiza en 3 208 dólares. Junto con Lido Staked Ether, es la mayor caída del grupo, mostrando debilidad en el ecosistema de Ethereum y en los activos vinculados a DeFi.
Solana es el segundo mayor perdedor, con una caída del 8,6 % hasta los 142 dólares. Este descenso refleja la debilidad generalizada de las altcoins, ya que los inversores se refugian en activos más seguros o abandonan directamente sus posiciones en criptomonedas.
La caída más moderada entre los grandes activos es del 2,3 %, registrada por Tron, que cotiza en 0,2927 dólares, mostrando cierta fortaleza relativa frente a otras criptomonedas principales.
Entre las 100 principales monedas, solo cuatro muestran rendimientos positivos. El más destacado es Zcash, que sube hasta los 507 dólares, probablemente por la narrativa de privacidad o avances en su protocolo.
Leo Token le sigue con un alza del 2 % hasta 9,17 dólares, mostrando fortaleza propia pese a la debilidad global.
Por otro lado, tres monedas sufrieron caídas de dos dígitos, lo que indica una presión vendedora intensa en segmentos concretos. Story bajó un 15 % y cotiza en 3,34 dólares, siendo la mayor caída entre los 100 principales.
Le siguen Aave con una caída del 13,6 % y Hedera con un descenso del 10,4 % hasta los 185 y 0,1606 dólares respectivamente. Estas fuertes bajadas en proyectos DeFi y de blockchain empresarial reflejan preocupaciones sectoriales más allá del contexto general del mercado.
Nic Puckrin, analista de criptomonedas y cofundador de The Coin Bureau, afirma que "el mercado de criptomonedas ha estado luchando por recuperar impulso desde la fuerte volatilidad de octubre".
"Bitcoin parece estar enfrentando una batalla tras otra, afectado por la fortaleza del dólar, el alza de los rendimientos del Tesoro, la venta de tenedores a largo plazo y la incertidumbre macroeconómica", explica. Este conjunto de desafíos genera un entorno especialmente difícil para la revalorización de Bitcoin, ya que cada factor aplica presión bajista de forma independiente.
Puckrin considera "preocupante" la divergencia entre cripto y acciones tecnológicas, que normalmente evolucionan en paralelo. Esta dinámica demuestra que BTC "no es solo un proxy del Nasdaq" como muchos han supuesto. La divergencia indica que Bitcoin enfrenta obstáculos propios más allá de las inquietudes de los activos de riesgo.
Más que seguir a las tecnológicas, Bitcoin muestra mayor sensibilidad a los factores macro y a la liquidez. Esto significa también que está "perfectamente posicionado para despegar cuando esas preocupaciones disminuyan", pudiendo beneficiarse de varios vientos favorables cuando el contexto mejore.
Con la publicación de nuevos datos económicos y la asimilación de información por parte del mercado, "podría haber volatilidad en el precio de BTC en las próximas semanas". Este periodo de incertidumbre pondrá a prueba la convicción inversora y puede abrir oportunidades para estrategias tácticas.
La próxima decisión de tasas de EE. UU. podría ser clave para el rumbo del mercado. Aun así, "es probable que las noticias sean positivas, lo que podría impulsar un rally de fin de año en criptomonedas y otros activos de riesgo", concluye Puckrin, con una visión moderadamente optimista a medio plazo.
Por su parte, Dom Harz, cofundador de BOB, comentó la implicación institucional en BTC ahora que el precio cae por debajo de 100 000 dólares, aportando contexto sobre el cambiante panorama institucional.
"Pese al movimiento de precios reciente, en los últimos periodos ha habido fuerte inversión institucional en activos digitales, y las instituciones ya poseen más de 4 millones de BTC", señala Harz. Esta acumulación institucional supone un cambio profundo en la composición de tenedores y en la dinámica de mercado de Bitcoin.
Estas instituciones "optan cada vez más por depositar exceso de liquidez en bóvedas DeFi para mejorar la rentabilidad. Ambas tendencias convergen con Bitcoin DeFi, transformando el mayor activo digital mundial en algo más que reserva de valor y convirtiéndolo en activo generador de rendimiento". Este avance marca un cambio de paradigma en el uso de Bitcoin dentro de las finanzas.
Harz añade: "Con el creciente interés en DeFi, los avances tecnológicos están desbloqueando la utilidad de Bitcoin. Los principales actores de la adopción institucional de cripto y Bitcoin DeFi abren el acceso a BTCFi, donde las instituciones pueden aprovechar oportunidades de rendimiento sobre sus tenencias. Bitcoin DeFi está preparada para ocupar la primera línea del sistema financiero global, desde Wall Street hasta Main Street". Este desarrollo puede transformar el papel de Bitcoin en las finanzas mundiales, pasando de reserva pasiva a activo generador de rendimiento.
En la última actividad, BTC cayó por debajo de los 100 000 dólares hasta los 96 000, cotizando ahora en 97 033 dólares. Este retroceso desde el territorio de seis cifras marca un cambio psicológico para los inversores que esperaban continuidad alcista.
La moneda ha descendido desde un máximo intradía de 103 737 dólares hasta el mínimo de 96 170 dólares, lo que refleja una importante volatilidad y un entorno incierto. En periodos más amplios, acumula un descenso del 4,7 % en una semana, 13,7 % en un mes y 22,9 % desde su máximo histórico, lo que confirma una fase de corrección sostenida.
Según el análisis técnico, BTC podría retroceder hasta los 94 500 dólares y, si la presión vendedora continúa, hacia los 90 000 dólares. Estos niveles son posibles zonas de soporte donde los compradores pueden intervenir. Un descenso mayor podría llevarlo a probar el rango de 85 000-88 000 dólares.
Si el sentimiento mejora y vuelve la presión compradora, el activo podría superar de nuevo los 100 000 dólares y acercarse a los 103 000 dólares. Un rompimiento claro de esa resistencia podría señalar nuevo impulso alcista y atraer capital fresco.
Ethereum cotiza en 3 208 dólares y muestra más debilidad que Bitcoin. Ha caído desde un máximo reciente de 3 545 dólares hasta el mínimo actual de 3 126 dólares, lo que supone un descenso intradía abrupto.
En la última semana, ETH ha oscilado entre 3 172 y 3 633 dólares, marcando un rango bien definido. ETH baja un 4,3 % en un día, 22,2 % en un mes y 35,1 % desde su máximo histórico, lo que muestra una corrección más severa que la de Bitcoin y confirma la debilidad del ecosistema Ethereum.
ETH podría seguir cayendo a corto plazo si se mantienen las condiciones actuales. Si ocurre, podría bajar de los 3 000 dólares, lejos de los casi 5 000 dólares registrados semanas atrás. Sería una ruptura técnica relevante y podría causar más presión vendedora.
Si el mercado rebota y regresa el apetito por el riesgo, ETH podría volver al rango de los 3 500 dólares y quizá a los 3 650 dólares. Pero para recuperar esos niveles haría falta un cambio claro de sentimiento y probablemente catalizadores positivos.
Mientras tanto, el sentimiento del mercado cripto sigue en zona de miedo y se acerca al extremo. El índice de miedo y codicia ha caído de 25 a 22, lo que refleja una confianza inversora cada vez menor.
Algunos inversores venden sus activos por temor ante la caída de precios. Este fenómeno de capitulación puede retroalimentarse y amplificar el ciclo bajista. Si la inestabilidad persiste, el sentimiento puede deteriorarse aún más.
Sin embargo, si los activos están sobrevendidos, como indica el alto miedo, el mercado podría rebotar. Históricamente, los niveles de miedo extremo han coincidido con suelos locales, cuando el pesimismo es máximo. Los precios infravalorados pueden ofrecer oportunidades de compra a quienes se posicionan en contra del sentimiento predominante.
En una sesión reciente, los ETF spot de BTC en EE. UU. registraron salidas de 869,86 millones de dólares, uno de los días con mayor fuga de capital desde febrero y el segundo más alto de la historia. Esta retirada masiva refleja un importante reposicionamiento institucional y actividades de gestión de riesgo.
El flujo neto total ha bajado a 60,21 mil millones de dólares, aunque se mantiene por encima de los 60 mil millones, lo que muestra que, pese a las salidas, estos ETF conservan activos relevantes acumulados en los últimos meses.
Diez de los 12 ETF de BTC registraron flujos negativos y ninguno positivo, lo que indica ventas generalizadas en los principales productos. Grayscale tuvo salidas de 256,64 millones de dólares, manteniendo su tendencia de fugas. BlackRock también se desprendió de 256,64 millones de dólares, un cambio notable ya que su IBIT antes era receptor de entradas continuas. Fidelity completó los grandes rescates con una salida de 119,93 millones de dólares.
Al mismo tiempo, los ETF de ETH en EE. UU. siguen con salidas continuas, y en la última sesión se retiraron 259,72 millones de dólares. El flujo neto total bajó a 13,31 mil millones de dólares, lo que implica una importante erosión del capital invertido desde su lanzamiento.
Cinco de los nueve fondos registraron salidas y ninguno entradas, lo que revela presión vendedora generalizada en los ETF de Ethereum. BlackRock lidera las fugas con 137,31 millones de dólares, seguido de Grayscale con 67,91 millones, manteniendo su patrón de rescate.
Por otro lado, Canary Capital's XRPC, el primer ETF spot de XRP en EE. UU., debutó en la última sesión con un volumen de trading de 58 millones de dólares. Este buen comienzo muestra el creciente interés institucional por activos más allá de BTC y ETH.
Este lanzamiento es un hito relevante en la expansión de los ETF cripto y puede impulsar nuevos productos de altcoins. El alto volumen inicial revela interés tanto institucional como minorista en obtener exposición regulada a XRP, a pesar del contexto bajista. La evolución del sector ETF puede atraer nuevos grupos de capital y perfiles de inversores que antes no accedían directamente a las criptomonedas.
La última caída responde a factores macro como subidas de tipos de interés, inquietudes inflacionarias, presión regulatoria y toma de beneficios tras los rallys. Además, la menor actividad de trading y el mal clima en mercados tradicionales han empujado los activos digitales a la baja.
Las subidas de tipos de la Fed encarecen la financiación y reducen el apetito de riesgo, lo que afecta la demanda de criptomonedas. La inflación elevada puede impulsar a los inversores hacia activos alternativos, aunque la escasez de oferta de las criptomonedas ofrece potencial como refugio. Estos factores aumentan la volatilidad, con caídas en ciclos restrictivos y recuperación en fases de relajación monetaria.
En periodos bajistas, diversifica tu cartera entre varios activos y proyectos. Invierte sumas fijas regularmente para reducir el riesgo de entrada. Mantén liquidez suficiente para aprovechar oportunidades. Prioriza los fundamentos a largo plazo sobre los movimientos de corto plazo. Fija niveles de stop-loss claros y sigue tu estrategia. Investiga a fondo antes de invertir para limitar pérdidas por malas decisiones.
Las modificaciones regulatorias afectan mucho al precio de las criptomonedas. Normativas más estrictas suelen provocar presión bajista por mayores costes y más incertidumbre; las favorables impulsan el mercado. Los anuncios relevantes pueden causar alta volatilidad, ya que los inversores reajustan su percepción de riesgos y oportunidades.
La correlación entre criptomonedas y bolsa aumenta por factores macro como tipos de interés, inflación y sentimiento de riesgo. En caídas de mercado, muchos inversores liquidan criptomonedas junto a acciones, provocando descensos sincronizados en ambos mercados.
Las rupturas de soporte y la caída del volumen de trading generan ventas aceleradas. El sentimiento negativo por noticias regulatorias, miedo en el mercado y pánico en redes sociales amplifica la presión vendedora, creando una espiral bajista cuando los inversores abandonan posiciones de forma colectiva.











