CoinWorld informa que, el 5 de marzo, el analista independiente de criptomonedas Axel publicó que el gráfico de la tasa de financiamiento de los contratos perpetuos de Bitcoin muestra que, durante todo febrero de 2026 y principios de marzo, la tasa de financiamiento se mantuvo en territorio negativo, indicando que las posiciones cortas dominan el mercado de futuros perpetuos. Desde finales de enero, la tasa de financiamiento ha caído con frecuencia en territorio negativo y, en las últimas dos semanas, ha permanecido en esa zona casi sin recuperarse. Los valores más extremos se registraron el 25 y el 28 de febrero, cuando el precio estaba probando mínimos locales cercanos a los 64,000-65,000 dólares. Hasta el 4 de marzo, la tasa seguía siendo ligeramente negativa, pero el acumulado de dos semanas con tasas negativas indica que la posición de los cortos sigue siendo predominante. Una tasa de financiamiento negativa significa que los titulares de posiciones cortas pagan a los de posiciones largas para mantener sus contratos, lo que refleja una inclinación bajista. Históricamente, esta situación puede indicar que cualquier impulso alcista podría desencadenar un liquidación en cadena, o si la caída continúa, confirmar una tendencia bajista. El desencadenante clave para un cambio de sentimiento sería que la tasa de financiamiento vuelva a ser consistentemente positiva, mientras el precio se consolida por encima de una resistencia clave (alrededor de 70,000 dólares) y el volumen de contratos sin cerrar se estabiliza o aumenta. Además, el gráfico del volumen de contratos de futuros de Bitcoin denominados en dólares muestra que, desde un pico de 47.6 mil millones de dólares en octubre de 2025, ha caído a 20.8 mil millones en marzo de 2026. Esta disminución puede explicarse en parte por la caída del precio de BTC, pero en general indica una reducción en el apalancamiento de derivados durante el proceso de ajuste. El volumen de contratos sin cerrar en dólares ha caído más de la mitad desde su pico en octubre de 2025 (de 47.6 mil millones a 20.8 mil millones), y en comparación con el máximo de enero (3200 millones), ha bajado aproximadamente un tercio. Hasta el 4 de marzo, el volumen de contratos sin cerrar era de 20.8 mil millones, un nivel que no se veía desde antes del inicio del rally alcista de 2025. En los últimos 7 días, este volumen ha disminuido un 3.2%, lo que indica que la desleveraging continúa, aunque a un ritmo más lento. La caída del volumen de contratos sin cerrar en línea con la bajada del precio es una señal de liquidaciones forzadas o voluntarias, lo que implica que el mercado está deshaciendo posiciones. Esto diferencia la situación actual de un escenario típico de liquidación en cadena, ya que en niveles más bajos de volumen de contratos sin cerrar, hay menos combustible mecánico para desencadenar cascadas de liquidaciones, aunque aún puede ocurrir alguna liquidación localizada. El riesgo de cascadas de liquidaciones adicionales a la baja es menor que en enero. En conjunto, estos dos indicadores muestran un panorama más matizado de lo que parece a simple vista: el apalancamiento ha salido del mercado (el volumen de contratos sin cerrar cayó de 47.6 mil millones a 20.8 mil millones), pero los participantes restantes mantienen principalmente posiciones cortas (tasa de financiamiento negativa). Esta combinación reduce el riesgo de cascadas de liquidaciones bajistas, pero también limita el potencial de liquidaciones espontáneas, ya que hay menos combustible en el sistema.