BlockBeats informa que el 6 de marzo, el estado de Nueva York propuso un proyecto de ley que busca prohibir que la inteligencia artificial responda preguntas en campos especializados como medicina, derecho, odontología, enfermería, psicología e ingeniería.
Según interpretaciones relacionadas, esta medida no busca proteger al público, sino que en esencia es «una industria que cobra 500 dólares por hora usando políticos para proteger su monopolio del conocimiento». Los abogados no quieren que los usuarios sepan que la IA puede redactar un contrato en 30 segundos, los médicos no quieren que los usuarios sepan que la IA puede interpretar informes de sangre mejor que un residente, y los ingenieros no quieren que los usuarios sepan que la IA puede revisar sus bocetos de diseño en una noche. La intención de Nueva York de prohibir que la IA responda preguntas profesionales no es para proteger a los usuarios, sino para proteger sus negocios.