Según la noticia de Jièjiè Bì, el 8 de marzo, citando a 1M AI News, Caitlyn Kalinowski, quien desde noviembre de 2024 dirigía el departamento de robots de OpenAI, ha dejado su puesto debido a preocupaciones sobre las negociaciones militares de la compañía. Ella afirmó: «No fue una decisión fácil. La inteligencia artificial juega un papel importante en la seguridad nacional, pero los límites que deberían haberse discutido con mayor prudencia incluyen la vigilancia estadounidense sin supervisión judicial y las armas autónomas letales sin autorización humana. Esto se trata de principios, no de personas». Su salida ocurrió en un contexto de escalada de controversias: las diferencias entre las empresas de inteligencia artificial sobre los límites del apoyo a las fuerzas armadas estadounidenses se intensificaron. Recientemente, las negociaciones entre el Departamento de Defensa de EE. UU. y la compañía Anthropic se rompieron debido a que esta última exigió restricciones estrictas sobre la vigilancia interna y las armas autónomas. Poco después, OpenAI llegó a un acuerdo con el Departamento de Defensa de EE. UU. para desplegar su modelo en una red gubernamental confidencial.