Gate News Noticias, el 17 de marzo, a medida que avanza el ciclo electoral de Estados Unidos en 2026, los fondos políticos del sector cripto enfrentan su primera prueba clave, convirtiéndose la primaria del Partido Demócrata en Illinois en un campo de batalla focal, con múltiples capitales y posturas políticas enfrentadas.
La elección se centra principalmente entre Juliana Stratton y Raja Krishnamoorthi, quien ha sido considerado durante mucho tiempo como un representante del apoyo a la industria cripto. Según la organización del sector Stand With Crypto, Krishnamoorthi no solo apoya la legislación sobre regulación de activos digitales, sino que también ha expresado públicamente su respaldo al derecho de las personas a poseer criptomonedas.
En cuanto a fondos, los Comités de Acción Política (PAC) relacionados con las criptomonedas continúan incrementando sus aportaciones. Se estima que los fondos de ataque contra Stratton en la campaña se acercan a los 10 millones de dólares, y la inversión total del sector en el ciclo electoral de 2026 ha alcanzado aproximadamente 271 millones de dólares. Estos fondos se destinan principalmente a publicidad y a influir en la opinión pública, con el objetivo de moldear un entorno regulatorio más favorable.
Sin embargo, Stratton también cuenta con una sólida red de apoyo político. Ha recibido el respaldo público de Elizabeth Warren y apoyo financiero del gobernador de Illinois, J. B. Pritzker, quien ha inyectado unos 5 millones de dólares en los comités políticos relacionados. Además, el equipo de Stratton ha recaudado más de 4 millones de dólares y ha obtenido fondos externos adicionales.
En comparación, la campaña de Krishnamoorthi maneja un volumen de fondos aún mayor, con una recaudación total de aproximadamente 30 millones de dólares, y apoya claramente legislación clave como la Ley Genius y la Ley Clarity, enfatizando que Estados Unidos debe mantener su posición como centro global de innovación en blockchain.
Esta primaria no solo determina una silla en el Senado, sino que también se considera una prueba importante del poder político de la industria cripto. Los críticos argumentan que la gran cantidad de fondos puede afectar el proceso democrático, mientras que los defensores ven esto como un paso necesario para promover la transparencia regulatoria y el desarrollo tecnológico.
Con las votaciones próximas, el mercado centra su atención en si el capital cripto podrá influir efectivamente en los resultados electorales y si la política cripto de Estados Unidos experimentará cambios estructurales en el futuro.