Noticias de Gate News, el 19 de marzo, el Banco Central de Corea lanzó oficialmente la segunda fase del “Plan Han River”, ampliando la prueba del won digital a nueve bancos comerciales y emitiendo por primera vez subsidios gubernamentales mediante tokens de depósito vinculados a la moneda digital del banco central (CBDC), lo que marca un paso clave en la aplicación de la moneda digital en el ámbito de las finanzas públicas.
Esta ronda de pruebas añade dos instituciones a las siete existentes, centrándose principalmente en la distribución de subsidios gubernamentales y en escenarios de pagos y transferencias diarias. Las autoridades regulatorias financieras de Corea participan simultáneamente en el avance, cubriendo pagos de consumidores, transferencias punto a punto y sistemas de distribución fiscal, con el objetivo de verificar la viabilidad de la infraestructura de pagos basada en blockchain en entornos reales.
En comparación con la primera fase, esta actualización se enfoca en optimizar la experiencia del usuario y la eficiencia del sistema, incluyendo la introducción de reconocimiento biométrico, transferencias directas entre billeteras y mecanismos de recarga automática, haciendo que los tokens de depósito sean más similares en lógica de uso a las herramientas de pago electrónico existentes. El Banco Central de Corea espera reducir así la brecha entre la prueba tecnológica y la aplicación práctica.
Es importante destacar que los subsidios gubernamentales se integran por primera vez en este sistema. Dado el gran volumen de gastos fiscales anuales en Corea, esta medida busca reducir costos administrativos, mejorar la transparencia en la circulación de fondos y disminuir los riesgos de abuso en los métodos tradicionales de distribución. Las autoridades están explorando la posibilidad de distribuir parte del presupuesto fiscal mediante una arquitectura blockchain, considerándose esta iniciativa como una prueba importante para la infraestructura financiera digital.
Al revisar las pruebas anteriores, aunque la participación alcanzó cerca de 100,000 personas, la tasa de uso real y el volumen de transacciones fueron bajos, evidenciando que la aceptación por parte de los usuarios y la ruta de comercialización aún necesitan mejoras. Tras invertir en infraestructura costosa, las instituciones bancarias mantienen una actitud cautelosa respecto a los retornos a largo plazo.
El Banco Central de Corea enfatiza que este proyecto está diseñado como una transición entre la CBDC y las monedas estables, y no implica un lanzamiento inmediato de una moneda digital minorista completa, sino que prepara el camino para aplicaciones institucionalizadas futuras. Según el plan, en la segunda mitad de 2026 se iniciará una prueba a mayor escala, centrada en reducir los costos de pago y en apoyar escenarios emergentes como pagos automáticos con IA, construyendo gradualmente una infraestructura de moneda digital para la próxima generación del sistema financiero.