Las Organizaciones Autónomas Descentralizadas (DAOs) han sido objeto de debate a lo largo de los años, ya que comenzaron a desvelar brechas entre sus ideas teóricas, fundamentadas en una verdadera descentralización y automatización, y su rendimiento práctico. Brian Nistler, jefe de políticas de Uniswap (UNI), compartió recientemente su opinión sobre el futuro de estas entidades en el panorama actual.
En un diálogo con Eleanor Terrett de Crypto in America, Nistler explicó que la estructura central de una DAO gira en torno a impulsar la coordinación en línea. Por ello, señaló que no funcionará para instituciones que buscan tener puntos de control.
El funcionario de Uniswap destacó que las DAOs solo tienen sentido para organizaciones que buscan distribuir la toma de decisiones entre un grupo diverso de participantes y lograr coordinación entre ellos.
ADVERTISEMENTNistler enfatizó que la descentralización es difícil de implementar. Admitió que los sistemas centralizados superan a una infraestructura descentralizada en la aplicación de decisiones rápidas en todo momento.
Sin embargo, la existencia de las DAOs se basa en valorar las aportaciones y opiniones de otros. Además, dijo al panel que una institución puede construir mejores sistemas mediante la deliberación y enfrentando directamente conversaciones difíciles.
Nistler comparó las DAOs con lo que hace que Estados Unidos de América “sea mejor como país”. Su funcionamiento implica escuchar a los actores económicos y políticos, y luego hacer cumplir lo que el consenso acuerda.
ADVERTISEMENT## Desafíos históricos de las DAOs
Según Samuel Falkon, vicepresidente de ventas en inabit, la forma más temprana del modelo de gobernanza provino de la comunidad de Ethereum (ETH) hace casi una década. Originalmente conocida como la “Genesis DAO”, construida como un contrato inteligente en Ethereum, imaginaba un sistema de supervisión y gestión similar al de una corporación, con un colectivo de líderes y participantes actuando como su órgano de gobierno.
La implementación inicial del concepto no estuvo exenta de problemas, ya que un hacker explotó inmediatamente la función de llamada recursiva del sistema para siphonar 3.6 millones de ETH, equivalentes a aproximadamente 70 millones de dólares en ese período y 7.56 mil millones de dólares a las tasas actuales.
La comunidad de Ethereum rápidamente solucionó la situación, pero sin duda planteó muchas preguntas sobre las DAOs. Además del aspecto técnico, las ineficiencias prácticas se hicieron más evidentes. Como describió Nistler, los procedimientos de votación, la distribución del gobierno y la necesidad de coordinación constante generalmente resultaban en decisiones más lentas que en organizaciones centralizadas.
No obstante, si una institución quiere priorizar la democratización y la resiliencia a largo plazo sobre la velocidad pura.