Aprieta las monedas que tienes en mano y espera así. Por muy grandes que sean las fluctuaciones del mercado, hay que mantener la calma—esto es la disciplina de los poseedores de monedas. Lo que tiene que venir, vendrá; no es necesario que el bullicio a corto plazo altere el ritmo. El tiempo lo demostrará todo.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
10 me gusta
Recompensa
10
6
Republicar
Compartir
Comentar
0/400
BagHolderTillRetire
· 2025-12-19 05:09
Aprieta las monedas en tus manos y espera así. Por muy grande que sea la volatilidad del mercado, hay que mantener la calma — esta es la disciplina de los que mantienen sus monedas. Lo que tiene que venir, vendrá; no hay necesidad de dejarse llevar por el bullicio a corto plazo. El tiempo lo demostrará todo.
Es fácil decirlo, pero en realidad, ¿quién puede mantenerse tranquilo cuando llega la jubilación?
Ver originalesResponder0
rugpull_ptsd
· 2025-12-18 17:26
¡Qué coño, ya hice all-in y perdí todo!
Ver originalesResponder0
StableCoinKaren
· 2025-12-16 07:52
Apretando tus monedas, no olvides hacer revisiones periódicas; esperar de manera ciega a veces es más peligroso que la impaciencia.
Ver originalesResponder0
ClassicDumpster
· 2025-12-16 07:50
¿Apretar? Amigo, esto fue genial, lo clave es aguantar.
Ver originalesResponder0
ImpermanentPhilosopher
· 2025-12-16 07:48
¿Aferrarse a la moneda y esperar a morir? Sigo cortando carne...
Ver originalesResponder0
DAOdreamer
· 2025-12-16 07:42
Es fácil decirlo, pero es muy difícil de decir. Ver cómo la cuenta cae un 20% realmente pone a prueba la humanidad.
Aprieta las monedas que tienes en mano y espera así. Por muy grandes que sean las fluctuaciones del mercado, hay que mantener la calma—esto es la disciplina de los poseedores de monedas. Lo que tiene que venir, vendrá; no es necesario que el bullicio a corto plazo altere el ritmo. El tiempo lo demostrará todo.