Imagina que la cadena de bloques es como tu compañero de piso más cumplidor: hacen que compartas el alquiler por igual, y lo hacen con precisión de un céntimo, sin regatear nunca. ¿Cuál es el problema? Este tipo no puede ver más allá del libro de registros.
Un contrato inteligente puede ejecutar sin problemas un préstamo de 10,000 dólares... pero si el precio de Bitcoin que cita proviene de un exchange hackeado, o de un sitio web lleno de errores tipográficos, toda la transacción se convierte en un desastre. Esto no es solo un problema de datos incorrectos, sino una crisis de confianza en todo el sistema financiero en la cadena.
Por eso existen proyectos como APRO. No son simples transmisores de datos, sino los guardianes de la información en el mundo Web3. Construyen un puente de confianza entre los contratos inteligentes y los datos del mundo real, asegurando que la información básica para ejecutar cada contrato sea precisa. Para el ecosistema DeFi, esta fuente de datos confiable es como un marcapasos en el corazón: sin ella, todo el sistema no puede latir correctamente.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
19 me gusta
Recompensa
19
3
Republicar
Compartir
Comentar
0/400
HashRateHermit
· 2025-12-20 19:08
En definitiva, es basura entra, basura sale; por muy preciso que sea en la cadena, no sirve de nada.
Ver originalesResponder0
TommyTeacher1
· 2025-12-17 19:35
A decir verdad, hace tiempo que quería quejarme de esto... La cadena es realmente precisa, pero los datos incorrectos y precisos no sirven de nada. El precio de un exchange hackeado, ¿cuántas personas puede arruinar?
Imagina que la cadena de bloques es como tu compañero de piso más cumplidor: hacen que compartas el alquiler por igual, y lo hacen con precisión de un céntimo, sin regatear nunca. ¿Cuál es el problema? Este tipo no puede ver más allá del libro de registros.
Un contrato inteligente puede ejecutar sin problemas un préstamo de 10,000 dólares... pero si el precio de Bitcoin que cita proviene de un exchange hackeado, o de un sitio web lleno de errores tipográficos, toda la transacción se convierte en un desastre. Esto no es solo un problema de datos incorrectos, sino una crisis de confianza en todo el sistema financiero en la cadena.
Por eso existen proyectos como APRO. No son simples transmisores de datos, sino los guardianes de la información en el mundo Web3. Construyen un puente de confianza entre los contratos inteligentes y los datos del mundo real, asegurando que la información básica para ejecutar cada contrato sea precisa. Para el ecosistema DeFi, esta fuente de datos confiable es como un marcapasos en el corazón: sin ella, todo el sistema no puede latir correctamente.