Sobre la inminente subida de tipos del Banco de Japón, el mercado ya ha llegado a un amplio consenso en torno a un aumento de 25 puntos básicos en diciembre. Pero, ¿qué pasa después? Las predicciones de las principales instituciones muestran diferencias evidentes.
Wells Fargo cree que el banco central volverá a subir los tipos en el tercer trimestre del próximo año, y que la tasa de política podría alcanzar el 1% a finales de año. ANZ, por su parte, mantiene una postura más conservadora, esperando que la próxima subida tenga lugar en abril de 2026, cuando el banco tenga datos más completos sobre el crecimiento salarial en Japón. J.P. Morgan presenta un calendario más uniforme, con subidas aproximadamente cada seis meses, aunque la fecha exacta dependerá de cómo ajuste el gobierno su política macroeconómica.
T. Rowe Price se muestra relativamente agresivo, sugiriendo que el banco central podría acelerar las subidas más allá de lo que el mercado imagina, incluso con la posibilidad de dos aumentos el próximo año. En comparación, Investinglive adopta una postura mucho más cautelosa, considerando que Ueda y su equipo probablemente no actuarán con dureza, y que una ventana más realista sería en octubre del próximo año.
Las razones a favor de la subida de tipos también varían. Keefe, Bruyette & Woods destaca que los datos recientes del IPC en Japón han dado luz verde a la subida, y que la inflación subyacente probablemente seguirá superando las previsiones del banco central. Rabobank señala que, dado que la inflación supera los objetivos históricos y las voces en el ámbito político se están debilitando, se espera que las tasas alcancen el 1% antes de julio. Por otro lado, ING analiza la situación desde otra perspectiva: las exportaciones japonesas están mostrando un rendimiento sólido, lo que da al banco central más confianza para subir los tipos.
Sin embargo, Morningstar advierte que el impulso en el crecimiento salarial será el factor clave para determinar el momento de la subida, y que las señales reales en este sentido no serán claras hasta marzo del próximo año. Antes de que la incertidumbre en el comercio internacional disminuya, las acciones del banco central seguirán siendo cautelosas. En general, el camino de subida de tipos del Banco de Japón en 2026 no será fácil, y el mercado sigue expectante y con dudas sobre las posibles acciones de Ueda y su equipo.
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Sobre la inminente subida de tipos del Banco de Japón, el mercado ya ha llegado a un amplio consenso en torno a un aumento de 25 puntos básicos en diciembre. Pero, ¿qué pasa después? Las predicciones de las principales instituciones muestran diferencias evidentes.
Wells Fargo cree que el banco central volverá a subir los tipos en el tercer trimestre del próximo año, y que la tasa de política podría alcanzar el 1% a finales de año. ANZ, por su parte, mantiene una postura más conservadora, esperando que la próxima subida tenga lugar en abril de 2026, cuando el banco tenga datos más completos sobre el crecimiento salarial en Japón. J.P. Morgan presenta un calendario más uniforme, con subidas aproximadamente cada seis meses, aunque la fecha exacta dependerá de cómo ajuste el gobierno su política macroeconómica.
T. Rowe Price se muestra relativamente agresivo, sugiriendo que el banco central podría acelerar las subidas más allá de lo que el mercado imagina, incluso con la posibilidad de dos aumentos el próximo año. En comparación, Investinglive adopta una postura mucho más cautelosa, considerando que Ueda y su equipo probablemente no actuarán con dureza, y que una ventana más realista sería en octubre del próximo año.
Las razones a favor de la subida de tipos también varían. Keefe, Bruyette & Woods destaca que los datos recientes del IPC en Japón han dado luz verde a la subida, y que la inflación subyacente probablemente seguirá superando las previsiones del banco central. Rabobank señala que, dado que la inflación supera los objetivos históricos y las voces en el ámbito político se están debilitando, se espera que las tasas alcancen el 1% antes de julio. Por otro lado, ING analiza la situación desde otra perspectiva: las exportaciones japonesas están mostrando un rendimiento sólido, lo que da al banco central más confianza para subir los tipos.
Sin embargo, Morningstar advierte que el impulso en el crecimiento salarial será el factor clave para determinar el momento de la subida, y que las señales reales en este sentido no serán claras hasta marzo del próximo año. Antes de que la incertidumbre en el comercio internacional disminuya, las acciones del banco central seguirán siendo cautelosas. En general, el camino de subida de tipos del Banco de Japón en 2026 no será fácil, y el mercado sigue expectante y con dudas sobre las posibles acciones de Ueda y su equipo.