Aquella vela nocturna parece una aguja, atravesando el tiempo.
En una habitación de alquiler hace ocho años, la pantalla parpadeaba con una luz pálida. ETH subió de 1800 a 2400, y puse todo mi U de 8000 en ello. En el momento en que pulsé el botón de comprar, el latido de mi corazón se convirtió en la banda sonora de la vela.
Las ganancias flotantes de siete días fueron de 6000U. Vivo en la frontera entre el cielo y el infierno, apagué todas las alertas de toma de ganancias, y en mi cabeza sonaba en bucle "Venderé en 3000", ni siquiera el aroma de la hotpot podía apartar mi vista.
Luego, la noticia de la subida de tipos de la Reserva Federal cayó como un jarro de agua fría. ETH cayó de 2400 a 1900 en medio día, las ganancias flotantes se evaporaron en un instante, pero aún así, seguía atrapado en la ilusión de que "las monedas principales necesariamente rebotarán". Finalmente, el saldo de mi cuenta se quedó en 3000U.
Me agaché en el frío suelo, mordiendo una torta fría, y finalmente entendí: por muy principal que sea la moneda, no puede vencer esa avaricia inherente al ser humano.
He pagado esta tuition más de una vez: compré un NFT por 15,000U que subió a 32,000U y no tuve valor de vender, así que corté pérdidas y salí; en el trading de BTC, cancelé el stop-loss por mi cuenta y aguanté hasta que la mitad de mi patrimonio se esfumó. Cuanto más duro caes, más puedes forjar algo que te salve la vida.
**La gestión de posiciones es dejarse una salida**
El 35% en BTC en cold wallet, es la piedra angular que atraviesa los ciclos alcistas y bajistas. El 45% en monedas principales como ETH y SOL, sin tocar monedas de segunda categoría. El 20% en fondos de emergencia, nunca con todo en una sola vez. Por muy salvaje que sea el mercado, nunca pongas todo en una sola apuesta.
**Las ganancias de toma de beneficios son las verdaderas ganancias**
Las ganancias flotantes son solo números en la pantalla, solo las que se llevan a la cuenta bancaria son riqueza. El año pasado, ETH subió de 1900 a 2500, y cuando las ganancias flotantes alcanzaron 120,000U, retiré inmediatamente 42,000U para un depósito a plazo fijo. Luego, ETH corrigió a 2100, y viendo esa ganancia ya asegurada, entendí realmente: los números en la pantalla pertenecen al mercado, lo que está en la tarjeta bancaria, es mío.
**El stop-loss es tan necesario como la respiración**
Salir sin condiciones cuando una pérdida en una sola operación supera el 2%, y forzar un descanso si el retroceso mensual supera el 5%. Antes también creía en "las monedas principales resisten las caídas", hasta que una vez, aguantando una operación perdí 3000U y me desperté por completo. Ahora, el stop-loss se ha convertido en un reflejo instintivo: aceptar pequeños errores para evitar un desastre total.
Lo que más abunda en este mercado son los milagros. Lo que más falta es la gente que logra salir del abismo, esa claridad de no ser avaricioso, no aguantar, no impacientarse.
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Aquella vela nocturna parece una aguja, atravesando el tiempo.
En una habitación de alquiler hace ocho años, la pantalla parpadeaba con una luz pálida. ETH subió de 1800 a 2400, y puse todo mi U de 8000 en ello. En el momento en que pulsé el botón de comprar, el latido de mi corazón se convirtió en la banda sonora de la vela.
Las ganancias flotantes de siete días fueron de 6000U. Vivo en la frontera entre el cielo y el infierno, apagué todas las alertas de toma de ganancias, y en mi cabeza sonaba en bucle "Venderé en 3000", ni siquiera el aroma de la hotpot podía apartar mi vista.
Luego, la noticia de la subida de tipos de la Reserva Federal cayó como un jarro de agua fría. ETH cayó de 2400 a 1900 en medio día, las ganancias flotantes se evaporaron en un instante, pero aún así, seguía atrapado en la ilusión de que "las monedas principales necesariamente rebotarán". Finalmente, el saldo de mi cuenta se quedó en 3000U.
Me agaché en el frío suelo, mordiendo una torta fría, y finalmente entendí: por muy principal que sea la moneda, no puede vencer esa avaricia inherente al ser humano.
He pagado esta tuition más de una vez: compré un NFT por 15,000U que subió a 32,000U y no tuve valor de vender, así que corté pérdidas y salí; en el trading de BTC, cancelé el stop-loss por mi cuenta y aguanté hasta que la mitad de mi patrimonio se esfumó. Cuanto más duro caes, más puedes forjar algo que te salve la vida.
**La gestión de posiciones es dejarse una salida**
El 35% en BTC en cold wallet, es la piedra angular que atraviesa los ciclos alcistas y bajistas. El 45% en monedas principales como ETH y SOL, sin tocar monedas de segunda categoría. El 20% en fondos de emergencia, nunca con todo en una sola vez. Por muy salvaje que sea el mercado, nunca pongas todo en una sola apuesta.
**Las ganancias de toma de beneficios son las verdaderas ganancias**
Las ganancias flotantes son solo números en la pantalla, solo las que se llevan a la cuenta bancaria son riqueza. El año pasado, ETH subió de 1900 a 2500, y cuando las ganancias flotantes alcanzaron 120,000U, retiré inmediatamente 42,000U para un depósito a plazo fijo. Luego, ETH corrigió a 2100, y viendo esa ganancia ya asegurada, entendí realmente: los números en la pantalla pertenecen al mercado, lo que está en la tarjeta bancaria, es mío.
**El stop-loss es tan necesario como la respiración**
Salir sin condiciones cuando una pérdida en una sola operación supera el 2%, y forzar un descanso si el retroceso mensual supera el 5%. Antes también creía en "las monedas principales resisten las caídas", hasta que una vez, aguantando una operación perdí 3000U y me desperté por completo. Ahora, el stop-loss se ha convertido en un reflejo instintivo: aceptar pequeños errores para evitar un desastre total.
Lo que más abunda en este mercado son los milagros. Lo que más falta es la gente que logra salir del abismo, esa claridad de no ser avaricioso, no aguantar, no impacientarse.