Cannabix Technologies ha alcanzado un punto de inflexión importante en su trayectoria de desarrollo de productos. La unidad portátil de recopilación de aliento (BCU) de la compañía—el centro de su sistema de prueba de aliento de marihuana—ha superado con éxito las pruebas de emisiones electrónicas requeridas por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) y los reguladores canadienses.
Hito regulatorio acerca la comercialización
El logro representa algo más que un simple cumplimiento técnico. Para Cannabix, obtener la certificación de la FCC indica que el BCU ahora puede proceder legalmente a las etapas finales de autorización en los mercados de EE. UU. y Canadá. El dispositivo fue probado según los estándares CFR Título 47 FCC Parte 15 (requisitos de EE. UU.) y los protocolos ICES-003, Edición 7 (normas canadienses establecidas por Innovation, Science and Economic Development Canada).
QAI Laboratories, un Organismo de Certificación de Telecomunicaciones acreditado por la FCC y reconocido bajo las normas ISO/IEC 17025, realizó la evaluación independiente en su instalación en Columbia Británica. La validación de terceros tiene peso ante los reguladores de ambos lados de la frontera.
Cómo funciona la tecnología
El sistema Cannabix MBT (Prueba de Aliento de Marihuana) combina el BCU con cartuchos de aliento patentados diseñados para capturar y estabilizar muestras de aliento que contienen delta-9 THC, el principal compuesto psicoactivo del cannabis. A diferencia de las pruebas de orina o saliva que detectan uso pasado durante períodos prolongados, este método basado en el aliento apunta al consumo reciente, lo que puede ser valioso para programas de seguridad en el trabajo y aplicaciones policiales.
El análisis se realiza mediante cromatografía líquida-espectrometría de masas (LC-MS), considerado el estándar de oro para la detección forense de drogas. Este rigor científico distingue el enfoque de Cannabix de los métodos de detección menos sofisticados actualmente disponibles.
La asociación estratégica acelera el camino al mercado
Cannabix no navega solo en este proceso. La compañía se ha asociado con Omega Laboratories Inc., una firma de pruebas forenses con más de 25 años de experiencia en la industria y múltiples certificaciones federales. Omega opera una instalación equipada para manejar tecnologías de detección novedosas y posee la experiencia necesaria para ampliar las operaciones de prueba una vez que comience la implementación comercial.
Esta colaboración sugiere que Cannabix ha pensado en toda la cadena de suministro—desde la certificación del dispositivo hasta la infraestructura de pruebas real—en lugar de detenerse solo en la aprobación del hardware.
Qué sigue para Cannabix
Aunque la aprobación de la FCC representa un progreso genuino, la compañía aún se encuentra en la fase previa a la comercialización. Queda por completar documentación regulatoria adicional, obtener las aprobaciones finales del mercado y establecer redes de distribución. El equipo de ingeniería ha dedicado los últimos meses a perfeccionar el diseño del BCU específicamente para cumplir con estos requisitos de cumplimiento.
Para los inversores que siguen el sector de las pruebas de aliento, el avance incremental de Cannabix demuestra la ejecución de hitos de desarrollo previamente establecidos. Si esto se traduce en ventas que generen ingresos dependerá de que los organismos reguladores avancen rápidamente en las etapas restantes de aprobación y de la adopción en el mercado por parte de los posibles usuarios finales.
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Cannabix avanza hacia el lanzamiento en el mercado: la unidad de recolección de aliento obtiene la certificación de cumplimiento FCC
Cannabix Technologies ha alcanzado un punto de inflexión importante en su trayectoria de desarrollo de productos. La unidad portátil de recopilación de aliento (BCU) de la compañía—el centro de su sistema de prueba de aliento de marihuana—ha superado con éxito las pruebas de emisiones electrónicas requeridas por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) y los reguladores canadienses.
Hito regulatorio acerca la comercialización
El logro representa algo más que un simple cumplimiento técnico. Para Cannabix, obtener la certificación de la FCC indica que el BCU ahora puede proceder legalmente a las etapas finales de autorización en los mercados de EE. UU. y Canadá. El dispositivo fue probado según los estándares CFR Título 47 FCC Parte 15 (requisitos de EE. UU.) y los protocolos ICES-003, Edición 7 (normas canadienses establecidas por Innovation, Science and Economic Development Canada).
QAI Laboratories, un Organismo de Certificación de Telecomunicaciones acreditado por la FCC y reconocido bajo las normas ISO/IEC 17025, realizó la evaluación independiente en su instalación en Columbia Británica. La validación de terceros tiene peso ante los reguladores de ambos lados de la frontera.
Cómo funciona la tecnología
El sistema Cannabix MBT (Prueba de Aliento de Marihuana) combina el BCU con cartuchos de aliento patentados diseñados para capturar y estabilizar muestras de aliento que contienen delta-9 THC, el principal compuesto psicoactivo del cannabis. A diferencia de las pruebas de orina o saliva que detectan uso pasado durante períodos prolongados, este método basado en el aliento apunta al consumo reciente, lo que puede ser valioso para programas de seguridad en el trabajo y aplicaciones policiales.
El análisis se realiza mediante cromatografía líquida-espectrometría de masas (LC-MS), considerado el estándar de oro para la detección forense de drogas. Este rigor científico distingue el enfoque de Cannabix de los métodos de detección menos sofisticados actualmente disponibles.
La asociación estratégica acelera el camino al mercado
Cannabix no navega solo en este proceso. La compañía se ha asociado con Omega Laboratories Inc., una firma de pruebas forenses con más de 25 años de experiencia en la industria y múltiples certificaciones federales. Omega opera una instalación equipada para manejar tecnologías de detección novedosas y posee la experiencia necesaria para ampliar las operaciones de prueba una vez que comience la implementación comercial.
Esta colaboración sugiere que Cannabix ha pensado en toda la cadena de suministro—desde la certificación del dispositivo hasta la infraestructura de pruebas real—en lugar de detenerse solo en la aprobación del hardware.
Qué sigue para Cannabix
Aunque la aprobación de la FCC representa un progreso genuino, la compañía aún se encuentra en la fase previa a la comercialización. Queda por completar documentación regulatoria adicional, obtener las aprobaciones finales del mercado y establecer redes de distribución. El equipo de ingeniería ha dedicado los últimos meses a perfeccionar el diseño del BCU específicamente para cumplir con estos requisitos de cumplimiento.
Para los inversores que siguen el sector de las pruebas de aliento, el avance incremental de Cannabix demuestra la ejecución de hitos de desarrollo previamente establecidos. Si esto se traduce en ventas que generen ingresos dependerá de que los organismos reguladores avancen rápidamente en las etapas restantes de aprobación y de la adopción en el mercado por parte de los posibles usuarios finales.