Inversión en acciones es una forma efectiva de aumentar tus activos, pero al mismo tiempo conlleva riesgos debido a su alta volatilidad. Muchas personas malinterpretan las acciones como un medio de especulación, pero si se abordan con conocimientos y estrategias sistemáticas, se puede lograr un crecimiento estable del patrimonio. En este artículo, explicaremos todo lo que un principiante en acciones debe saber, paso a paso. Desde la elección de la correduría hasta la apertura de la cuenta y el análisis de los valores, aprenderemos cómo sentar las bases para una inversión exitosa.
¿Eres apto para invertir en acciones?
Antes de comenzar con la inversión en acciones, es imprescindible entender claramente tu perfil de inversor y tu situación financiera. Las acciones ofrecen un rendimiento superior en comparación con otros productos financieros, pero también implican un riesgo de pérdida proporcional.
La atracción de invertir en acciones es clara. Si la empresa crece y el precio de sus acciones sube, puedes obtener ganancias de capital, además de ingresos periódicos por dividendos. Además, a diferencia de los bienes raíces, tienen una alta liquidez, ya que puedes vender en cualquier momento y convertir en efectivo.
Los datos históricos muestran que el índice S&P 500 ha registrado un rendimiento promedio anual de aproximadamente el 10% desde 1957, superando ampliamente la inflación a largo plazo. Sin embargo, en marzo de 2020, durante la pandemia, el S&P 500 cayó aproximadamente un 34% en un solo mes. Como ves, los precios de las acciones pueden experimentar caídas inesperadas, lo que también genera una carga psicológica significativa.
La inversión en acciones requiere aprendizaje continuo y análisis del mercado. Antes de tomar decisiones, debes tener claro cuánto estás dispuesto a perder y diseñar una estrategia de inversión acorde.
Conceptos básicos sobre acciones
Las acciones representan la propiedad de una empresa. Al comprar acciones, te conviertes en copropietario de una parte de la compañía, y puedes obtener beneficios mediante dividendos y ganancias de capital, dependiendo del rendimiento de la empresa.
Por ejemplo, si posees 1 acción de Samsung Electronics, equivale a tener aproximadamente el 0.0000018% de la empresa(a fecha de 21 de febrero de 2025). Es una participación pequeña, pero el crecimiento de la compañía se traduce directamente en aumento de tu patrimonio, que es el núcleo de la inversión en acciones.
Diversidad en los métodos de negociación de acciones
La forma de invertir en acciones tiene varias opciones. La más básica es comprar y vender acciones de empresas específicas, lo que puede ofrecer altos rendimientos, pero también conlleva riesgos elevados.
Por otro lado, la inversión indirecta mediante ETF(fondos cotizados en bolsa) o fondos mutuos permite diversificar en varias empresas, reduciendo efectivamente el riesgo. La tendencia reciente de las operaciones con fracciones de acciones permite a los pequeños inversores acceder a acciones de alto precio, y la inversión en aportaciones automáticas (dollar-cost averaging) consiste en invertir una cantidad fija cada mes, promoviendo el crecimiento patrimonial a largo plazo.
También existen productos apalancados. Permiten obtener grandes beneficios con una inversión pequeña, pero el riesgo de pérdida es considerable, por lo que es importante entender bien estos productos antes de utilizarlos y proceder con cautela.
Apertura de cuenta de acciones: el primer paso
Para comenzar con la inversión en acciones, debes abrir una cuenta en una correduría. Actualmente, en pocos minutos puedes abrirla mediante una app en tu smartphone. Solo necesitas tu documento de identidad(DNI, licencia de conducir, pasaporte, etc.).
Hay tres tipos de cuentas:
Cuenta de corretaje general: la más básica para operar en acciones, permite comprar y vender acciones nacionales e internacionales y otros productos financieros.
Cuenta de gestión de patrimonio personal(ISA): con beneficios fiscales, pensada para inversiones a medio y largo plazo, con ventajas en deducciones fiscales y gestión patrimonial.
Cuenta de gestión de patrimonio integral(CMA): que paga intereses sobre los fondos depositados y permite gestionar inversiones en acciones y fondos a corto plazo simultáneamente.
Procedimiento para abrir la cuenta:
Elegir la correduría: compara tarifas, servicios y facilidad de uso de la app.
Instalar la app: descarga la app exclusiva para apertura de cuentas de la correduría seleccionada.
Verificación de identidad: escanea tu documento y realiza la verificación mediante tu teléfono móvil.
Ingresar datos personales: proporciona información precisa y detalles sobre tus fuentes de ingreso.
Aceptar términos y condiciones: revisa los documentos y términos de la operación, firma digitalmente y envía.
Confirmación: tras completar todos los pasos, recibirás la notificación de que la cuenta ha sido creada.
Información sobre comisiones: las órdenes por personal suelen ser más caras, aproximadamente el 0.5%(, mientras que las órdenes en plataformas en línea como HTS)PC( o MTS) móvil( son estándar. Es recomendable comenzar con una correduría de bajas comisiones, ya que muchas personas mantienen su cuenta con la misma correduría tras la primera operación.
A tener en cuenta: si ya tienes una cuenta de depósito y retiro, debes esperar 20 días hábiles para abrir otra en otra institución financiera)regulación contra delitos financieros(. Sin embargo, las corredurías asociadas con Kakao, K-Bank, Toss Bank, entre otras, están exentas de esta restricción.
Los dos pilares del análisis de acciones
El éxito en la inversión en acciones comienza con un análisis exhaustivo. Los métodos principales son el análisis técnico y el análisis fundamental.
Análisis técnico predice los movimientos futuros de los precios mediante patrones históricos de precios y volumen. Se utilizan indicadores como medias móviles o MACD para determinar los momentos adecuados para comprar o vender. Es una técnica preferida por los inversores a corto plazo.
Análisis fundamental evalúa el valor intrínseco de una acción mediante el análisis de estados financieros, desempeño gerencial y tendencias del sector. Se utilizan indicadores como PER)relación precio-beneficio(, PBR)relación precio-valor en libros(, ROE)rentabilidad sobre patrimonio(. Es más adecuado para inversores a largo plazo.
Estrategias de inversión: corto plazo vs largo plazo
Las estrategias de inversión en acciones se dividen principalmente en dos:
Especulación a corto plazo busca obtener beneficios rápidos en un período reducido. El day trading es un ejemplo, centrado en análisis técnico, monitoreo en tiempo real de noticias y operaciones basadas en momentum. Aunque puede ofrecer altos beneficios, los costos de transacción y el riesgo son elevados.
Inversión a largo plazo implica mantener la inversión por más de 5 años. La inversión en valor, como la filosofía de Warren Buffett, es un ejemplo. Gracias al interés compuesto, los beneficios pueden crecer significativamente con el tiempo. Muchos países ofrecen beneficios fiscales para las inversiones a largo plazo.
Gestión del riesgo y diversificación
La clave para una inversión en acciones estable es no poner todos los huevos en una sola cesta. La diversificación y las estrategias de gestión del riesgo son esenciales.
Ejemplo de diversificación:
Mantener acciones de Samsung Electronics, Hyundai Motor, Naver, entre otras, reduce el riesgo de caída en un sector o en una acción específica.
Métodos de gestión del riesgo:
Stop Loss): limitar pérdidas automáticas si el precio cae por debajo de cierto nivel.
Rebalanceo periódico de la cartera: revisar y ajustar las proporciones según las cambios del mercado.
Inversión fraccionada: en lugar de invertir 1,000,000 de won de una sola vez, hacerlo en cuotas mensuales de 200,000 won durante 5 meses.
Mantener la inversión a largo plazo: minimizar la influencia de la volatilidad a corto plazo y mantener acciones de calidad por más tiempo.
Consejos prácticos para inversores principiantes
Comenzar con poco dinero: no inviertas grandes sumas desde el principio, adquiere experiencia con cantidades pequeñas.
No dejarse llevar por las modas de valores temáticos: evita seguir ciegamente mercados sobrecalentados; realiza análisis objetivos.
Aprender continuamente: lee noticias económicas 30 minutos al día, revisa trimestralmente los resultados de tus valores y los principales indicadores económicos.
Llevar un diario de inversiones: registra cada operación, sus motivos y resultados para analizar y mejorar tu estrategia.
Conclusión: la constancia es la mejor estrategia
La forma de invertir en acciones no se aprende en un corto período. Para los principiantes, un análisis riguroso y una gestión estricta del riesgo son elementos imprescindibles para el éxito. Elegir una estrategia adecuada y abordarla con paciencia y cautela, como en una carrera de maratón, te permitirá alcanzar el objetivo de un crecimiento patrimonial a largo plazo.
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Cómo invertir en acciones: hoja de ruta de inversión para que los principiantes también puedan tener éxito
Inversión en acciones es una forma efectiva de aumentar tus activos, pero al mismo tiempo conlleva riesgos debido a su alta volatilidad. Muchas personas malinterpretan las acciones como un medio de especulación, pero si se abordan con conocimientos y estrategias sistemáticas, se puede lograr un crecimiento estable del patrimonio. En este artículo, explicaremos todo lo que un principiante en acciones debe saber, paso a paso. Desde la elección de la correduría hasta la apertura de la cuenta y el análisis de los valores, aprenderemos cómo sentar las bases para una inversión exitosa.
¿Eres apto para invertir en acciones?
Antes de comenzar con la inversión en acciones, es imprescindible entender claramente tu perfil de inversor y tu situación financiera. Las acciones ofrecen un rendimiento superior en comparación con otros productos financieros, pero también implican un riesgo de pérdida proporcional.
La atracción de invertir en acciones es clara. Si la empresa crece y el precio de sus acciones sube, puedes obtener ganancias de capital, además de ingresos periódicos por dividendos. Además, a diferencia de los bienes raíces, tienen una alta liquidez, ya que puedes vender en cualquier momento y convertir en efectivo.
Los datos históricos muestran que el índice S&P 500 ha registrado un rendimiento promedio anual de aproximadamente el 10% desde 1957, superando ampliamente la inflación a largo plazo. Sin embargo, en marzo de 2020, durante la pandemia, el S&P 500 cayó aproximadamente un 34% en un solo mes. Como ves, los precios de las acciones pueden experimentar caídas inesperadas, lo que también genera una carga psicológica significativa.
La inversión en acciones requiere aprendizaje continuo y análisis del mercado. Antes de tomar decisiones, debes tener claro cuánto estás dispuesto a perder y diseñar una estrategia de inversión acorde.
Conceptos básicos sobre acciones
Las acciones representan la propiedad de una empresa. Al comprar acciones, te conviertes en copropietario de una parte de la compañía, y puedes obtener beneficios mediante dividendos y ganancias de capital, dependiendo del rendimiento de la empresa.
Por ejemplo, si posees 1 acción de Samsung Electronics, equivale a tener aproximadamente el 0.0000018% de la empresa(a fecha de 21 de febrero de 2025). Es una participación pequeña, pero el crecimiento de la compañía se traduce directamente en aumento de tu patrimonio, que es el núcleo de la inversión en acciones.
Diversidad en los métodos de negociación de acciones
La forma de invertir en acciones tiene varias opciones. La más básica es comprar y vender acciones de empresas específicas, lo que puede ofrecer altos rendimientos, pero también conlleva riesgos elevados.
Por otro lado, la inversión indirecta mediante ETF(fondos cotizados en bolsa) o fondos mutuos permite diversificar en varias empresas, reduciendo efectivamente el riesgo. La tendencia reciente de las operaciones con fracciones de acciones permite a los pequeños inversores acceder a acciones de alto precio, y la inversión en aportaciones automáticas (dollar-cost averaging) consiste en invertir una cantidad fija cada mes, promoviendo el crecimiento patrimonial a largo plazo.
También existen productos apalancados. Permiten obtener grandes beneficios con una inversión pequeña, pero el riesgo de pérdida es considerable, por lo que es importante entender bien estos productos antes de utilizarlos y proceder con cautela.
Apertura de cuenta de acciones: el primer paso
Para comenzar con la inversión en acciones, debes abrir una cuenta en una correduría. Actualmente, en pocos minutos puedes abrirla mediante una app en tu smartphone. Solo necesitas tu documento de identidad(DNI, licencia de conducir, pasaporte, etc.).
Hay tres tipos de cuentas:
Procedimiento para abrir la cuenta:
Información sobre comisiones: las órdenes por personal suelen ser más caras, aproximadamente el 0.5%(, mientras que las órdenes en plataformas en línea como HTS)PC( o MTS) móvil( son estándar. Es recomendable comenzar con una correduría de bajas comisiones, ya que muchas personas mantienen su cuenta con la misma correduría tras la primera operación.
A tener en cuenta: si ya tienes una cuenta de depósito y retiro, debes esperar 20 días hábiles para abrir otra en otra institución financiera)regulación contra delitos financieros(. Sin embargo, las corredurías asociadas con Kakao, K-Bank, Toss Bank, entre otras, están exentas de esta restricción.
Los dos pilares del análisis de acciones
El éxito en la inversión en acciones comienza con un análisis exhaustivo. Los métodos principales son el análisis técnico y el análisis fundamental.
Análisis técnico predice los movimientos futuros de los precios mediante patrones históricos de precios y volumen. Se utilizan indicadores como medias móviles o MACD para determinar los momentos adecuados para comprar o vender. Es una técnica preferida por los inversores a corto plazo.
Análisis fundamental evalúa el valor intrínseco de una acción mediante el análisis de estados financieros, desempeño gerencial y tendencias del sector. Se utilizan indicadores como PER)relación precio-beneficio(, PBR)relación precio-valor en libros(, ROE)rentabilidad sobre patrimonio(. Es más adecuado para inversores a largo plazo.
Estrategias de inversión: corto plazo vs largo plazo
Las estrategias de inversión en acciones se dividen principalmente en dos:
Especulación a corto plazo busca obtener beneficios rápidos en un período reducido. El day trading es un ejemplo, centrado en análisis técnico, monitoreo en tiempo real de noticias y operaciones basadas en momentum. Aunque puede ofrecer altos beneficios, los costos de transacción y el riesgo son elevados.
Inversión a largo plazo implica mantener la inversión por más de 5 años. La inversión en valor, como la filosofía de Warren Buffett, es un ejemplo. Gracias al interés compuesto, los beneficios pueden crecer significativamente con el tiempo. Muchos países ofrecen beneficios fiscales para las inversiones a largo plazo.
Gestión del riesgo y diversificación
La clave para una inversión en acciones estable es no poner todos los huevos en una sola cesta. La diversificación y las estrategias de gestión del riesgo son esenciales.
Ejemplo de diversificación: Mantener acciones de Samsung Electronics, Hyundai Motor, Naver, entre otras, reduce el riesgo de caída en un sector o en una acción específica.
Métodos de gestión del riesgo:
Consejos prácticos para inversores principiantes
Conclusión: la constancia es la mejor estrategia
La forma de invertir en acciones no se aprende en un corto período. Para los principiantes, un análisis riguroso y una gestión estricta del riesgo son elementos imprescindibles para el éxito. Elegir una estrategia adecuada y abordarla con paciencia y cautela, como en una carrera de maratón, te permitirá alcanzar el objetivo de un crecimiento patrimonial a largo plazo.