Sobre la futura tendencia del euro, las predicciones de Wall Street están bastante divididas. Algunos ven 1.30, otros ven 1.12, ¿quién tiene razón? Todo depende de una cuestión clave: la dirección de las políticas de los bancos centrales de EE. UU. y Europa y la fortaleza de sus economías.
El BCE se mantiene firme, la Fed aún relaja
En cuanto a las políticas, ambos ya han establecido su rumbo.
Por parte del BCE, la situación es un poco incómoda. Aunque la economía europea todavía muestra resistencia y la inflación está en retroceso, las perspectivas de crecimiento no son tan brillantes como en EE. UU. El mercado en general piensa que el BCE ya ha llegado a su nivel de tasas, y Citi incluso predice que las tasas se mantendrán en torno al 2% hasta finales de 2027.
Por el lado de la Fed, la historia aún no termina. Aunque el año pasado recortó tasas en varias ocasiones, todavía hay posibilidades para 2026. Goldman Sachs, Morgan Stanley y Bank of America creen que la Fed continuará bajando las tasas dos veces, en total 50 puntos básicos. J.P. Morgan y Deutsche Bank son más conservadores, solo esperan una bajada de 25 puntos básicos.
Este es el núcleo del conflicto: el BCE mantiene la postura, la Fed sigue relajando. La diferencia de tipos entre EE. UU. y Europa se estrecha, lo que proporciona un soporte fundamental para el euro.
Comparación económica: Alemania al mando vs preocupaciones en EE. UU.
Dentro de Europa hay desacuerdos, y en EE. UU. también.
Alemania está a punto de actuar. Para 2026, planea un estímulo fiscal a gran escala, que sería un punto destacado para la economía europea. Francia todavía enfrenta riesgos políticos que podrían frenar el crecimiento. En general, la economía europea tiene soporte, pero no está muy equilibrada.
Las opiniones sobre la economía estadounidense varían aún más. Bank of America y Goldman Sachs ven un crecimiento fuerte en EE. UU. en 2026, pero Moody’s lanza una advertencia: el mercado laboral ya muestra signos de agotamiento, y si el impulso de la inteligencia artificial disminuye, la economía podría desacelerarse.
Esa es la raíz de las diferencias.
División entre instituciones: optimistas vs pesimistas, cada uno con sus motivos
J.P. Morgan, Bank of America y Deutsche Bank pertenecen al campamento optimista.
J.P. Morgan piensa que, con el crecimiento económico europeo y la expansión fiscal alemana, el euro podría subir moderadamente. Esperan que en el segundo trimestre de 2026 el EUR/USD pueda alcanzar 1.20, e incluso subir a 1.25 si los datos económicos de EE. UU. son débiles.
Deutsche Bank tiene una lógica similar. La recuperación económica en Alemania, y un posible acuerdo de paz en el conflicto ruso-ucraniano, son catalizadores positivos para el euro. Predicen que el EUR/USD superará 1.20 a mediados de 2026 y llegará a 1.25 a finales del año.
Por otro lado, el campamento pesimista incluye a Standard Chartered, Barclays y Citi.
Las preocupaciones de Standard Chartered son más concretas: si el estímulo fiscal en Alemania no impulsa la economía como se espera, el BCE podría verse obligado a bajar tasas, lo que sería negativo para el euro por el diferencial de tipos. Esperan que el EUR/USD caiga a 1.13 a mediados de 2026 y a 1.12 a finales del año.
Barclays señala que las condiciones comerciales en la zona euro se están deteriorando, y las perspectivas de crecimiento y la inflación enfrentan riesgos a la baja. Esperan que a finales del año el EUR/USD esté cerca de 1.13.
La ruta intermedia de Morgan Stanley: primero subir, luego bajar
Curiosamente, Morgan Stanley propone un ritmo diferente. Creen que en 2026 el EUR/USD tendrá un movimiento en forma de “V invertida”.
En la primera mitad del año, la bajada de tasas de la Fed estrechará la diferencia de tipos entre EE. UU. y Europa, y el euro subirá hasta 1.23, e incluso podría llegar a 1.30 en un escenario optimista. Pero en la segunda mitad, la debilidad de los fundamentos europeos volverá a hacerse evidente, mientras que la economía estadounidense todavía mostrará resistencia, y el euro retrocederá, pudiendo caer a 1.16 a finales del año.
¿Qué opinamos?
Las variables clave son dos: si la economía de EE. UU. puede sostenerse, y si la política fiscal alemana puede impulsar Europa. La primera opción con optimismo pondría presión sobre el euro; la segunda, con apoyo, lo sostendría.
En la primera mitad de 2026, el escenario optimista podría predominar, con un objetivo razonable entre 1.20 y 1.23. Pero qué pasará en la segunda mitad, dependerá de los datos reales, y todavía es demasiado pronto para afirmarlo.
De cualquier forma, el euro oscila en un rango de 1.12 a 1.30, y esa ya es una expectativa bastante aceptada. La diferencia está en en qué institución confías más para su pronóstico económico.
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¿El euro todavía tiene potencial de apreciación en 2026? Las diferencias entre estas grandes instituciones son bastante marcadas
Sobre la futura tendencia del euro, las predicciones de Wall Street están bastante divididas. Algunos ven 1.30, otros ven 1.12, ¿quién tiene razón? Todo depende de una cuestión clave: la dirección de las políticas de los bancos centrales de EE. UU. y Europa y la fortaleza de sus economías.
El BCE se mantiene firme, la Fed aún relaja
En cuanto a las políticas, ambos ya han establecido su rumbo.
Por parte del BCE, la situación es un poco incómoda. Aunque la economía europea todavía muestra resistencia y la inflación está en retroceso, las perspectivas de crecimiento no son tan brillantes como en EE. UU. El mercado en general piensa que el BCE ya ha llegado a su nivel de tasas, y Citi incluso predice que las tasas se mantendrán en torno al 2% hasta finales de 2027.
Por el lado de la Fed, la historia aún no termina. Aunque el año pasado recortó tasas en varias ocasiones, todavía hay posibilidades para 2026. Goldman Sachs, Morgan Stanley y Bank of America creen que la Fed continuará bajando las tasas dos veces, en total 50 puntos básicos. J.P. Morgan y Deutsche Bank son más conservadores, solo esperan una bajada de 25 puntos básicos.
Este es el núcleo del conflicto: el BCE mantiene la postura, la Fed sigue relajando. La diferencia de tipos entre EE. UU. y Europa se estrecha, lo que proporciona un soporte fundamental para el euro.
Comparación económica: Alemania al mando vs preocupaciones en EE. UU.
Dentro de Europa hay desacuerdos, y en EE. UU. también.
Alemania está a punto de actuar. Para 2026, planea un estímulo fiscal a gran escala, que sería un punto destacado para la economía europea. Francia todavía enfrenta riesgos políticos que podrían frenar el crecimiento. En general, la economía europea tiene soporte, pero no está muy equilibrada.
Las opiniones sobre la economía estadounidense varían aún más. Bank of America y Goldman Sachs ven un crecimiento fuerte en EE. UU. en 2026, pero Moody’s lanza una advertencia: el mercado laboral ya muestra signos de agotamiento, y si el impulso de la inteligencia artificial disminuye, la economía podría desacelerarse.
Esa es la raíz de las diferencias.
División entre instituciones: optimistas vs pesimistas, cada uno con sus motivos
J.P. Morgan, Bank of America y Deutsche Bank pertenecen al campamento optimista.
J.P. Morgan piensa que, con el crecimiento económico europeo y la expansión fiscal alemana, el euro podría subir moderadamente. Esperan que en el segundo trimestre de 2026 el EUR/USD pueda alcanzar 1.20, e incluso subir a 1.25 si los datos económicos de EE. UU. son débiles.
Deutsche Bank tiene una lógica similar. La recuperación económica en Alemania, y un posible acuerdo de paz en el conflicto ruso-ucraniano, son catalizadores positivos para el euro. Predicen que el EUR/USD superará 1.20 a mediados de 2026 y llegará a 1.25 a finales del año.
Por otro lado, el campamento pesimista incluye a Standard Chartered, Barclays y Citi.
Las preocupaciones de Standard Chartered son más concretas: si el estímulo fiscal en Alemania no impulsa la economía como se espera, el BCE podría verse obligado a bajar tasas, lo que sería negativo para el euro por el diferencial de tipos. Esperan que el EUR/USD caiga a 1.13 a mediados de 2026 y a 1.12 a finales del año.
Barclays señala que las condiciones comerciales en la zona euro se están deteriorando, y las perspectivas de crecimiento y la inflación enfrentan riesgos a la baja. Esperan que a finales del año el EUR/USD esté cerca de 1.13.
La ruta intermedia de Morgan Stanley: primero subir, luego bajar
Curiosamente, Morgan Stanley propone un ritmo diferente. Creen que en 2026 el EUR/USD tendrá un movimiento en forma de “V invertida”.
En la primera mitad del año, la bajada de tasas de la Fed estrechará la diferencia de tipos entre EE. UU. y Europa, y el euro subirá hasta 1.23, e incluso podría llegar a 1.30 en un escenario optimista. Pero en la segunda mitad, la debilidad de los fundamentos europeos volverá a hacerse evidente, mientras que la economía estadounidense todavía mostrará resistencia, y el euro retrocederá, pudiendo caer a 1.16 a finales del año.
¿Qué opinamos?
Las variables clave son dos: si la economía de EE. UU. puede sostenerse, y si la política fiscal alemana puede impulsar Europa. La primera opción con optimismo pondría presión sobre el euro; la segunda, con apoyo, lo sostendría.
En la primera mitad de 2026, el escenario optimista podría predominar, con un objetivo razonable entre 1.20 y 1.23. Pero qué pasará en la segunda mitad, dependerá de los datos reales, y todavía es demasiado pronto para afirmarlo.
De cualquier forma, el euro oscila en un rango de 1.12 a 1.30, y esa ya es una expectativa bastante aceptada. La diferencia está en en qué institución confías más para su pronóstico económico.