Análisis de la tendencia futura del yen japonés: expectativas de tipo de cambio y oportunidades de inversión para 2026

¿Por qué el yen continúa debilitándose? Análisis de la lógica central

El tipo de cambio del yen japonés experimentó una volatilidad intensa en 2025. A principios de año, el dólar estadounidense cotizaba cerca de 160 yenes, y para el 21 de abril cayó a un mínimo de 140.477, apreciándose más del 12% en solo tres meses. Sin embargo, en octubre, la tendencia se invirtió; en noviembre, el yen cayó por debajo de 157, alcanzando un mínimo en medio año, lo que generó gran atención en los mercados financieros globales.

Las dos razones fundamentales del debilitamiento continuo del yen son:

Primero, las expectativas de expansión de la política fiscal interna de Japón. El gobierno de 高市早苗 implementa políticas fiscales activas, lo que genera dudas en el mercado sobre la sostenibilidad fiscal de Japón, debilitando la atracción de activos en yen.

En segundo lugar, la divergencia en las políticas monetarias de Japón y EE. UU. La Reserva del Banco de Japón mantiene tasas extremadamente bajas del 0.5%, mientras que la Reserva Federal sigue con tasas relativamente altas, ampliando continuamente la brecha de tasas entre ambos países. Esta enorme diferencia de intereses impulsa la salida de capitales, formando una tendencia de “venta de yen y compra de dólares” en una sola dirección.

Cambio de actitud del Banco de Japón: de flexible a hawkish

Para entender la futura tendencia del yen, es necesario seguir la evolución de las políticas del Banco de Japón.

Marzo de 2024, el Banco de Japón finalizó con la política de tasas negativas, y por primera vez en 17 años, subió las tasas, elevándolas del -0.1% a un rango de 0-0.1%. Sin embargo, la reacción del mercado fue fría y el yen siguió depreciándose, ya que el aumento fue insuficiente para reducir la enorme brecha de tasas con EE. UU.

Julio de 2024, el BOJ elevó las tasas en 15 puntos base hasta 0.25%, superando las expectativas del mercado de 10 puntos base. Esta decisión desencadenó una reacción en cadena: cierre de operaciones de arbitraje en yen, provocando turbulencias en los mercados globales y una caída del 12.4% en el índice Nikkei 225 en un solo día.

Enero de 2025, el BOJ realizó un ajuste importante, elevando las tasas a 0.5%, la mayor subida en una sola ocasión desde 2007. Esto marcó el fin oficial de la era de política monetaria ultra expansiva en Japón. El rendimiento de los bonos a 10 años subió rápidamente a 1.235%, y el dólar frente al yen cayó de 158 a aproximadamente 150.

No obstante, en las seis reuniones de decisión de tasas posteriores (de enero a octubre), el BOJ mantuvo la postura sin cambios, con tasas en el mínimo histórico de 0.5%. Durante este período, el yen volvió a debilitarse, y el USD/JPY volvió a superar los 150.

Variables clave para la futura tendencia del yen

Las expectativas de subida de tasas por parte del banco central serán decisivas. Si en la reunión de diciembre el BOJ da señales claras de aumento de tasas, esto impulsará la fortaleza del yen. Actualmente, el mercado interpreta las declaraciones del gobernador Ueda como un preludio a un endurecimiento de la política — él enfatizó la necesidad de estar alerta ante la depreciación del yen, que puede elevar los costos de importación y agravar la inflación.

Las expectativas de recortes en las tasas de la Reserva Federal serán un catalizador. Con signos de desaceleración en la economía estadounidense, las expectativas de recortes en las tasas de la Fed aumentan. Cuando la Fed comience un ciclo de recortes, la brecha de tasas entre EE. UU. y Japón se reducirá, impulsando la apreciación del yen. Morgan Stanley, en su último estudio, indica que si la Fed inicia una serie de recortes, el yen frente al dólar podría apreciarse cerca de un 10% en los próximos meses.

Oportunidades técnicas. Actualmente, el USD/JPY enfrenta una resistencia importante en 156.70. Si las autoridades japonesas intervienen en el mercado de divisas o el banco central establece un camino de aumento de tasas, el tipo de cambio podría caer abruptamente, apuntando a 150 o incluso menos. En el corto plazo, adoptar una estrategia de venta en máximos del dólar frente al yen parece más prudente.

¿Cómo ven las instituciones el futuro del yen?

El mercado ha formado un nuevo consenso: el tipo de cambio actual podría estar sobrevendido. La intervención del banco central, la postura hawkish del BOJ, y la debilidad del dólar en conjunto han establecido un patrón de fortalecimiento del yen a mediano plazo.

Los estrategas de Morgan Stanley predicen que el tipo de cambio USD/JPY ya se ha desviado de su valor razonable. Con la caída en los rendimientos de los bonos estadounidenses, se espera que esta desviación se corrija en el primer trimestre de 2026. Según sus cálculos, el USD/JPY podría caer a unos 140 yenes a principios del próximo año.

El análisis también señala que los factores externos, especialmente la economía estadounidense, serán variables clave para determinar la tendencia futura del yen. Si la economía de EE. UU. muestra signos de recuperación en la segunda mitad del próximo año, esto podría reactivar la demanda de arbitraje y presionar nuevamente a la baja al yen.

Otros factores que influirán en la futura tendencia del yen

Los datos de inflación son cruciales. Japón es actualmente uno de los pocos países con tasas de inflación relativamente bajas. Si la inflación continúa aumentando, el banco central se verá obligado a subir tasas, lo que impulsará la apreciación del yen; si la inflación se desacelera, la política de endurecimiento se detendrá y el yen podría volver a depreciarse en el corto plazo.

Los indicadores de crecimiento económico determinarán el espacio del banco central. Datos como el PIB y el índice de gestores de compras (PMI) en alza indican mayor capacidad del BOJ para endurecer, favoreciendo la apreciación del yen; si la economía se desacelera, el banco central tendrá que mantener una política flexible, lo que no favorece al yen. Actualmente, el crecimiento económico de Japón es relativamente estable en comparación con otros países del G7.

El efecto de las declaraciones del banco central en el corto plazo. Cada declaración del gobernador Ueda puede ser amplificada o malinterpretada por los medios, afectando las tendencias a corto plazo del yen.

El efecto de contagio en los mercados internacionales. Como las tasas de cambio son relativas, si otros bancos centrales, encabezados por la Fed, reducen tasas, el dólar se deprecia y el yen se aprecia en consecuencia. Además, en tiempos de crisis, el yen actúa como activo de refugio: en momentos de escalada en conflictos geopolíticos, los inversores tienden a comprar yen para protegerse.

Historia de una década de depreciación del yen: eventos clave

¿Por qué el yen ha estado en caída constante? Revisar los eventos clave de los últimos diez años revela patrones.

2011, gran terremoto en Japón. Provocó una escasez de energía, obligando a Japón a comprar más dólares para importar petróleo. La crisis nuclear afectó el turismo y las exportaciones agrícolas, reduciendo los ingresos en divisas y debilitando el yen.

2012, llegada de Abe. Lanzó la “Abenomics” y las tres flechas de política económica.

2013, inicio de una política de flexibilización masiva. El Banco de Japón anunció compras de activos sin precedentes, con Kuroda Haruhiko prometiendo inyectar 1.4 billones de dólares en equivalente en moneda local para estimular la economía y alcanzar una inflación del 2%. Como resultado, el yen se depreció casi un 30% en dos años.

2021, cambio en la política de la Fed. Tras comenzar a reducir sus compras de bonos, la diferencia de tasas se amplió, atrayendo operaciones de arbitraje con el yen a tasas bajas y activos de mayor rendimiento, presionando a la baja al yen.

2023, asunción de Ueda. Se enviaron señales de cambio en la política. La inflación global elevada llevó a Japón a una inflación del 3.3%, con un CPI subyacente superior al 3.1%, alcanzando niveles no vistos desde los años 70. El mercado empezó a anticipar una revisión de la política de flexibilización a largo plazo.

2024, punto de inflexión en la política. El BOJ ajustó su política de flexibilización, subiendo las tasas en tres ocasiones hasta 0.25%. Sin embargo, tras la decisión de mantener las tasas en diciembre, el mercado mostró preocupación por la economía japonesa, y el yen cayó por debajo de 155.

Perspectivas futuras: recomendaciones de inversión

Aunque en el corto plazo, la ampliación de la brecha de tasas entre EE. UU. y Japón y la lenta reversión de la política del BOJ presionan al yen, a medio y largo plazo, el yen volverá a su valor razonable, poniendo fin a su tendencia de depreciación continua.

Para quienes planean viajar a Japón o consumir en yen, puede ser prudente comprar en cuotas para cubrir futuras necesidades. Para inversores que buscan beneficios en el mercado de divisas, es recomendable seguir la tendencia general, evaluar riesgos con cautela y gestionar la exposición para evitar riesgos de volatilidad.

La clave del futuro del yen dependerá de cuándo actuará realmente el BOJ, cómo evolucione el ritmo de recortes de la Fed y si la economía estadounidense realmente desacelera. Estos factores determinarán las oportunidades de inversión en yen en los próximos meses.

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