¿El yen japonés dejará de caer? ¿Se apreciará el yen en 2026 o seguirá depreciándose? Últimamente, la volatilidad del tipo de cambio del yen ha generado un amplio debate en el mercado, y muchos inversores están reflexionando sobre esta cuestión. Este artículo analizará en profundidad los desafíos actuales que enfrenta el yen y las posibles oportunidades futuras.
Situación actual: ¿Por qué el yen está en dificultades de depreciación?
A finales de 2025, el tipo de cambio USD/JPY alcanzó un mínimo de medio año en 157, consolidando la tendencia a la depreciación del yen como un consenso del mercado. Detrás de este fenómeno hay cuatro factores clave:
La diferencia de tipos entre EE. UU. y Japón sigue siendo un motor importante. Aunque el Banco de Japón elevó en diciembre la tasa de interés política al 0.75% (el nivel más alto en aproximadamente 30 años desde 1995), la tasa de interés de los fondos federales en EE. UU. sigue siendo superior, lo que lleva a los inversores a seguir tomando prestado yen a bajo coste para comprar activos de mayor rendimiento en dólares. Este arbitraje genera presión vendedora constante, dificultando la apreciación del yen.
Las políticas fiscales expansivas del gobierno japonés aumentan la presión a la depreciación. Desde que asumió un nuevo gobierno en octubre de 2025, se han implementado grandes estímulos económicos, aumentando la emisión de deuda pública. La preocupación del mercado por la sostenibilidad fiscal de Japón ha reducido la confianza en el yen.
El entorno económico global favorece la dominancia del dólar. La economía estadounidense se mantiene relativamente sólida, con una inflación persistente, y la política de dólar fuerte del gobierno de Trump ha contribuido. En contraste, el yen, como moneda de bajo rendimiento, es susceptible a ventas en entornos de preferencia por el riesgo.
Los fundamentos económicos internos de Japón siguen mostrando signos de debilidad. Aunque el banco central ha subido las tasas, el impulso del consumo interno es insuficiente y el PIB muestra ocasionalmente contracciones, lo que limita la capacidad del banco para seguir ajustando la política monetaria, prolongando la dificultad para que el yen se aprecie.
¿Dónde están las oportunidades de apreciación del yen? Predicción de tendencia para 2026
Para determinar cuándo podría apreciarse el yen, los inversores deben centrarse en los siguientes factores:
La postura futura del Banco de Japón es crucial. La reunión del 22-23 de enero será determinante. Si Ueda Shintaro transmite señales hawkish más claras y define una hoja de ruta para subir tasas, esto ayudará a reducir la diferencia de tipos con EE. UU. y promoverá la apreciación del yen; por el contrario, si mantiene una postura cautelosa o enfatiza riesgos económicos, el yen seguirá presionado.
La velocidad de recorte de tasas por parte de la Reserva Federal determinará el avance en la reducción de la diferencia de tipos. Si la economía estadounidense se desacelera y la Fed acelera los recortes, la reducción rápida de la diferencia beneficiará al yen. Pero si la Fed mantiene un ritmo lento o la economía estadounidense se mantiene fuerte, el dólar seguirá siendo dominante, limitando la recuperación del yen.
La volatilidad en el sentimiento de riesgo global será un desencadenante a corto plazo. La baja tasa del yen lo hace vulnerable en entornos de alta preferencia por el riesgo; si hay correcciones en los mercados bursátiles o cierres de posiciones de arbitraje, la apreciación del yen podría acelerarse. Por otro lado, una estabilidad en el mercado ejercerá presión a la depreciación.
Predicciones de instituciones sobre el futuro del yen
Las voces principales en Wall Street tienden a ser bajistas respecto al yen, considerando que la tendencia a la depreciación será difícil de revertir rápidamente.
Junya Tanase, director de estrategia de divisas en JP Morgan Japón, presenta una previsión pesimista, estimando que para finales de 2026 el yen podría caer a 164. Señala que los fundamentos del yen siguen débiles, y que la política restrictiva del Banco de Japón está relativamente limitada, mientras que los factores cíclicos podrían incluso aumentar la resistencia a una apreciación del yen.
Parisha Saimbi, estratega de divisas de BNP Paribas en Asia Emergente, prevé que el tipo de cambio del yen podría bajar hasta 160 para finales de 2026. Considera que el entorno macro global sigue favoreciendo los activos de riesgo, impulsando la demanda de arbitraje, lo cual es muy desfavorable para la apreciación del yen.
Evolución de la política del Banco de Japón: de la flexibilización a los ajustes
Para entender la situación actual del yen, es necesario revisar los cambios en la política del Banco de Japón:
El momento histórico de marzo de 2024: El Banco de Japón terminó con la política de tipos negativos, elevando por primera vez en 17 años las tasas hasta el rango de 0-0.1%, reanudando el ciclo de subidas. Aunque se esperaba una apreciación del yen, la expansión de la diferencia de tipos generó mayor presión a la depreciación.
La subida de tasas en julio de 2024: Aumentó en 15 puntos básicos hasta 0.25%, superando las expectativas del mercado. A corto plazo, el yen se apreció, pero posteriormente se desencadenó un cierre masivo de posiciones de arbitraje, provocando una fuerte volatilidad en los mercados financieros globales.
La pausa en las subidas en septiembre de 2024: Se mantuvo en 0.25%, en línea con las expectativas del mercado, reflejando una postura cautelosa del banco respecto a las perspectivas económicas.
El ajuste importante en enero de 2025: La tasa de referencia se elevó a 0.5%, la mayor subida en una sola ocasión desde 2007. Los factores que sustentaron esta decisión incluyeron una inflación subyacente superior a lo esperado y un aumento salarial, lo que inicialmente impulsó la apreciación del yen, llevando el USD/JPY de 158 a 140.
La nueva subida en diciembre de 2025: La tasa de interés política se elevó a 0.75%, pero la reacción del mercado fue tibia, y el yen no logró apreciarse como se esperaba, continuando su tendencia a la depreciación hasta el rango de 156-157, demostrando que la diferencia de tipos prevalece sobre los efectos de las subidas del banco central.
¿Qué indicadores económicos determinan el futuro del yen?
Los inversores deben seguir de cerca los siguientes indicadores:
Datos de inflación (IPC): La inflación en Japón sigue siendo baja en comparación con el resto del mundo. Si la inflación aumenta, el banco central tendrá más espacio para subir tasas, favoreciendo la apreciación del yen; si la inflación se mantiene baja, la capacidad de ajuste del banco será limitada, perjudicando al yen.
Indicadores de crecimiento económico: Datos como el PIB y el PMI manufacturero afectan directamente la política del banco central. Un crecimiento sólido apoyará nuevas subidas de tasas y condiciones favorables para la apreciación del yen; una desaceleración económica obligará al banco a mantener una política expansiva, limitando la recuperación del yen.
Decisiones y comunicación del banco central: Las declaraciones del gobernador del Banco de Japón suelen ser interpretadas de forma amplificada y pueden influir en la volatilidad del yen a corto plazo. Un mensaje más claro sobre la política futura ayuda a estabilizar las expectativas de apreciación.
Tendencias en políticas internacionales: Las decisiones de otros bancos centrales, especialmente la Reserva Federal, afectan la diferencia de tipos. La magnitud de los recortes de tasas y las decisiones de otros bancos centrales influirán en la reducción de la diferencia entre EE. UU. y Japón.
Cambios en el sentimiento de refugio: La escalada de riesgos geopolíticos o correcciones en los mercados bursátiles suelen activar compras de refugio en el yen, generando oportunidades de apreciación a corto plazo.
La historia de la depreciación del yen en la última década
Comprender la depreciación a largo plazo del yen ayuda a identificar oportunidades de apreciación futura:
El terremoto de 2011 y el desastre nuclear de Fukushima: Las enormes pérdidas económicas y la escasez de energía obligaron a Japón a comprar más dólares para importar petróleo. La reducción en ingresos por turismo y exportaciones agrícolas también afectó al yen, que empezó a debilitarse.
La implementación de la Abenomics en 2012: El nuevo gobierno propuso estímulos económicos que sentaron las bases para políticas de flexibilización.
El programa de compra de activos en 2013: El Banco de Japón anunció una expansión sin precedentes de su política monetaria, comprando bonos y ETF por valor de aproximadamente 1.4 billones de dólares en dos años. Aunque el mercado bursátil reaccionó positivamente, el yen se depreció casi un 30% en ese período.
La política de la Reserva Federal en 2021: Anunció que comenzaría a reducir su estímulo. Al mismo tiempo, las tasas de interés extremadamente bajas en Japón atrajeron arbitraje masivo, y en un entorno de recuperación global, el yen enfrentó una fuerte presión a la baja.
El cambio en la política del banco central en 2023: Tras la llegada de un nuevo gobernador, se sugirieron reformas en la política monetaria. La inflación alcanzó un 3.3%, el nivel más alto en 40 años, y el mercado empezó a anticipar un fin a la política de flexibilización, preparando el terreno para una posible apreciación del yen.
El giro en 2024: El Banco de Japón ajustó decididamente su política, elevando las tasas en marzo y julio a 0.25%. Aunque hubo una recuperación, el yen volvió a presionarse a la baja.
La posible apreciación del yen en 2026: realidad o ilusión
Considerando todos los factores, una apreciación del yen en 2026 no es imposible, pero requiere condiciones específicas:
Si la diferencia de tipos entre EE. UU. y Japón se reduce rápidamente (por ejemplo, una fuerte bajada de tasas por parte de la Fed o una subida adicional en Japón), la apreciación del yen podría acelerarse. Si la economía global entra en recesión o los mercados bursátiles corrigen, el cierre de posiciones de arbitraje impulsará la demanda de yen. Si los datos económicos de Japón mejoran inesperadamente, el banco central podría acelerar las subidas de tasas, beneficiando al yen.
No obstante, la realidad es que estas condiciones probablemente no ocurrirán todas simultáneamente en el corto plazo. La Fed será cautelosa en sus recortes, la recuperación económica japonesa aún requiere tiempo, y el cierre de arbitraje en un entorno de preferencia por el riesgo será difícil de realizar rápidamente. Por ello, la verdadera oportunidad de apreciación del yen podría retrasarse hasta la segunda mitad de 2026 o más allá.
Los inversores que consideren inversiones relacionadas con el yen deben evaluar su tolerancia al riesgo y horizonte de inversión, evitando seguir ciegamente las tendencias. Quienes tengan necesidades de viaje pueden realizar compras parciales; quienes busquen oportunidades en divisas deben basarse en los análisis anteriores, gestionar bien los riesgos y consultar a profesionales si es necesario.
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Análisis de perspectivas del yen en 2026: ¿dónde están las oportunidades de apreciación del yen? ¿Por qué la tasa de cambio sigue presionada?
¿El yen japonés dejará de caer? ¿Se apreciará el yen en 2026 o seguirá depreciándose? Últimamente, la volatilidad del tipo de cambio del yen ha generado un amplio debate en el mercado, y muchos inversores están reflexionando sobre esta cuestión. Este artículo analizará en profundidad los desafíos actuales que enfrenta el yen y las posibles oportunidades futuras.
Situación actual: ¿Por qué el yen está en dificultades de depreciación?
A finales de 2025, el tipo de cambio USD/JPY alcanzó un mínimo de medio año en 157, consolidando la tendencia a la depreciación del yen como un consenso del mercado. Detrás de este fenómeno hay cuatro factores clave:
La diferencia de tipos entre EE. UU. y Japón sigue siendo un motor importante. Aunque el Banco de Japón elevó en diciembre la tasa de interés política al 0.75% (el nivel más alto en aproximadamente 30 años desde 1995), la tasa de interés de los fondos federales en EE. UU. sigue siendo superior, lo que lleva a los inversores a seguir tomando prestado yen a bajo coste para comprar activos de mayor rendimiento en dólares. Este arbitraje genera presión vendedora constante, dificultando la apreciación del yen.
Las políticas fiscales expansivas del gobierno japonés aumentan la presión a la depreciación. Desde que asumió un nuevo gobierno en octubre de 2025, se han implementado grandes estímulos económicos, aumentando la emisión de deuda pública. La preocupación del mercado por la sostenibilidad fiscal de Japón ha reducido la confianza en el yen.
El entorno económico global favorece la dominancia del dólar. La economía estadounidense se mantiene relativamente sólida, con una inflación persistente, y la política de dólar fuerte del gobierno de Trump ha contribuido. En contraste, el yen, como moneda de bajo rendimiento, es susceptible a ventas en entornos de preferencia por el riesgo.
Los fundamentos económicos internos de Japón siguen mostrando signos de debilidad. Aunque el banco central ha subido las tasas, el impulso del consumo interno es insuficiente y el PIB muestra ocasionalmente contracciones, lo que limita la capacidad del banco para seguir ajustando la política monetaria, prolongando la dificultad para que el yen se aprecie.
¿Dónde están las oportunidades de apreciación del yen? Predicción de tendencia para 2026
Para determinar cuándo podría apreciarse el yen, los inversores deben centrarse en los siguientes factores:
La postura futura del Banco de Japón es crucial. La reunión del 22-23 de enero será determinante. Si Ueda Shintaro transmite señales hawkish más claras y define una hoja de ruta para subir tasas, esto ayudará a reducir la diferencia de tipos con EE. UU. y promoverá la apreciación del yen; por el contrario, si mantiene una postura cautelosa o enfatiza riesgos económicos, el yen seguirá presionado.
La velocidad de recorte de tasas por parte de la Reserva Federal determinará el avance en la reducción de la diferencia de tipos. Si la economía estadounidense se desacelera y la Fed acelera los recortes, la reducción rápida de la diferencia beneficiará al yen. Pero si la Fed mantiene un ritmo lento o la economía estadounidense se mantiene fuerte, el dólar seguirá siendo dominante, limitando la recuperación del yen.
La volatilidad en el sentimiento de riesgo global será un desencadenante a corto plazo. La baja tasa del yen lo hace vulnerable en entornos de alta preferencia por el riesgo; si hay correcciones en los mercados bursátiles o cierres de posiciones de arbitraje, la apreciación del yen podría acelerarse. Por otro lado, una estabilidad en el mercado ejercerá presión a la depreciación.
Predicciones de instituciones sobre el futuro del yen
Las voces principales en Wall Street tienden a ser bajistas respecto al yen, considerando que la tendencia a la depreciación será difícil de revertir rápidamente.
Junya Tanase, director de estrategia de divisas en JP Morgan Japón, presenta una previsión pesimista, estimando que para finales de 2026 el yen podría caer a 164. Señala que los fundamentos del yen siguen débiles, y que la política restrictiva del Banco de Japón está relativamente limitada, mientras que los factores cíclicos podrían incluso aumentar la resistencia a una apreciación del yen.
Parisha Saimbi, estratega de divisas de BNP Paribas en Asia Emergente, prevé que el tipo de cambio del yen podría bajar hasta 160 para finales de 2026. Considera que el entorno macro global sigue favoreciendo los activos de riesgo, impulsando la demanda de arbitraje, lo cual es muy desfavorable para la apreciación del yen.
Evolución de la política del Banco de Japón: de la flexibilización a los ajustes
Para entender la situación actual del yen, es necesario revisar los cambios en la política del Banco de Japón:
El momento histórico de marzo de 2024: El Banco de Japón terminó con la política de tipos negativos, elevando por primera vez en 17 años las tasas hasta el rango de 0-0.1%, reanudando el ciclo de subidas. Aunque se esperaba una apreciación del yen, la expansión de la diferencia de tipos generó mayor presión a la depreciación.
La subida de tasas en julio de 2024: Aumentó en 15 puntos básicos hasta 0.25%, superando las expectativas del mercado. A corto plazo, el yen se apreció, pero posteriormente se desencadenó un cierre masivo de posiciones de arbitraje, provocando una fuerte volatilidad en los mercados financieros globales.
La pausa en las subidas en septiembre de 2024: Se mantuvo en 0.25%, en línea con las expectativas del mercado, reflejando una postura cautelosa del banco respecto a las perspectivas económicas.
El ajuste importante en enero de 2025: La tasa de referencia se elevó a 0.5%, la mayor subida en una sola ocasión desde 2007. Los factores que sustentaron esta decisión incluyeron una inflación subyacente superior a lo esperado y un aumento salarial, lo que inicialmente impulsó la apreciación del yen, llevando el USD/JPY de 158 a 140.
La nueva subida en diciembre de 2025: La tasa de interés política se elevó a 0.75%, pero la reacción del mercado fue tibia, y el yen no logró apreciarse como se esperaba, continuando su tendencia a la depreciación hasta el rango de 156-157, demostrando que la diferencia de tipos prevalece sobre los efectos de las subidas del banco central.
¿Qué indicadores económicos determinan el futuro del yen?
Los inversores deben seguir de cerca los siguientes indicadores:
Datos de inflación (IPC): La inflación en Japón sigue siendo baja en comparación con el resto del mundo. Si la inflación aumenta, el banco central tendrá más espacio para subir tasas, favoreciendo la apreciación del yen; si la inflación se mantiene baja, la capacidad de ajuste del banco será limitada, perjudicando al yen.
Indicadores de crecimiento económico: Datos como el PIB y el PMI manufacturero afectan directamente la política del banco central. Un crecimiento sólido apoyará nuevas subidas de tasas y condiciones favorables para la apreciación del yen; una desaceleración económica obligará al banco a mantener una política expansiva, limitando la recuperación del yen.
Decisiones y comunicación del banco central: Las declaraciones del gobernador del Banco de Japón suelen ser interpretadas de forma amplificada y pueden influir en la volatilidad del yen a corto plazo. Un mensaje más claro sobre la política futura ayuda a estabilizar las expectativas de apreciación.
Tendencias en políticas internacionales: Las decisiones de otros bancos centrales, especialmente la Reserva Federal, afectan la diferencia de tipos. La magnitud de los recortes de tasas y las decisiones de otros bancos centrales influirán en la reducción de la diferencia entre EE. UU. y Japón.
Cambios en el sentimiento de refugio: La escalada de riesgos geopolíticos o correcciones en los mercados bursátiles suelen activar compras de refugio en el yen, generando oportunidades de apreciación a corto plazo.
La historia de la depreciación del yen en la última década
Comprender la depreciación a largo plazo del yen ayuda a identificar oportunidades de apreciación futura:
El terremoto de 2011 y el desastre nuclear de Fukushima: Las enormes pérdidas económicas y la escasez de energía obligaron a Japón a comprar más dólares para importar petróleo. La reducción en ingresos por turismo y exportaciones agrícolas también afectó al yen, que empezó a debilitarse.
La implementación de la Abenomics en 2012: El nuevo gobierno propuso estímulos económicos que sentaron las bases para políticas de flexibilización.
El programa de compra de activos en 2013: El Banco de Japón anunció una expansión sin precedentes de su política monetaria, comprando bonos y ETF por valor de aproximadamente 1.4 billones de dólares en dos años. Aunque el mercado bursátil reaccionó positivamente, el yen se depreció casi un 30% en ese período.
La política de la Reserva Federal en 2021: Anunció que comenzaría a reducir su estímulo. Al mismo tiempo, las tasas de interés extremadamente bajas en Japón atrajeron arbitraje masivo, y en un entorno de recuperación global, el yen enfrentó una fuerte presión a la baja.
El cambio en la política del banco central en 2023: Tras la llegada de un nuevo gobernador, se sugirieron reformas en la política monetaria. La inflación alcanzó un 3.3%, el nivel más alto en 40 años, y el mercado empezó a anticipar un fin a la política de flexibilización, preparando el terreno para una posible apreciación del yen.
El giro en 2024: El Banco de Japón ajustó decididamente su política, elevando las tasas en marzo y julio a 0.25%. Aunque hubo una recuperación, el yen volvió a presionarse a la baja.
La posible apreciación del yen en 2026: realidad o ilusión
Considerando todos los factores, una apreciación del yen en 2026 no es imposible, pero requiere condiciones específicas:
Si la diferencia de tipos entre EE. UU. y Japón se reduce rápidamente (por ejemplo, una fuerte bajada de tasas por parte de la Fed o una subida adicional en Japón), la apreciación del yen podría acelerarse. Si la economía global entra en recesión o los mercados bursátiles corrigen, el cierre de posiciones de arbitraje impulsará la demanda de yen. Si los datos económicos de Japón mejoran inesperadamente, el banco central podría acelerar las subidas de tasas, beneficiando al yen.
No obstante, la realidad es que estas condiciones probablemente no ocurrirán todas simultáneamente en el corto plazo. La Fed será cautelosa en sus recortes, la recuperación económica japonesa aún requiere tiempo, y el cierre de arbitraje en un entorno de preferencia por el riesgo será difícil de realizar rápidamente. Por ello, la verdadera oportunidad de apreciación del yen podría retrasarse hasta la segunda mitad de 2026 o más allá.
Los inversores que consideren inversiones relacionadas con el yen deben evaluar su tolerancia al riesgo y horizonte de inversión, evitando seguir ciegamente las tendencias. Quienes tengan necesidades de viaje pueden realizar compras parciales; quienes busquen oportunidades en divisas deben basarse en los análisis anteriores, gestionar bien los riesgos y consultar a profesionales si es necesario.