## La sabiduría financiera en la era de la inflación: Comprender la inflación y la asignación de activos
En los últimos años, el aumento de los precios a nivel mundial se ha convertido en un fenómeno común, y Taiwán no es la excepción, con una inflación persistente y alta. Para proteger nuestros activos en este entorno, primero debemos entender qué es la inflación y cómo afecta nuestras decisiones de inversión.
## La esencia de la inflación
Cuando los precios de bienes y servicios aumentan continuamente durante un período, la capacidad de compra del dinero disminuye en consecuencia. A esto le llamamos inflación, abreviado como inflación. Desde otra perspectiva, el dinero en tu bolsillo se vuelve cada vez menos valioso.
El indicador más común para medir este fenómeno es el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que rastrea los cambios en los precios de una cesta representativa de bienes y servicios, reflejando de manera intuitiva la tendencia general de los niveles de precios.
## ¿Por qué aparece la inflación?
La causa fundamental de la inflación radica en que la oferta monetaria en la economía supera la oferta real de bienes y servicios. Demasiado dinero persiguiendo una cantidad insuficiente de productos eleva los precios de forma natural. Los siguientes factores suelen desencadenar la inflación:
**Inflación impulsada por la demanda** — Cuando los consumidores aumentan su demanda de bienes, las empresas, para satisfacerla, incrementan la producción, elevando así los precios. Cuando las ganancias empresariales aumentan, se expanden aún más las inversiones y el consumo, formando un ciclo positivo. Este tipo de inflación suele acompañar al crecimiento económico (aumento del PIB), por lo que los gobiernos suelen estimular la demanda para lograr una expansión económica.
**Inflación impulsada por los costos** — Cuando los costos de materias primas, energía y otros insumos de producción aumentan, las empresas se ven obligadas a subir los precios de sus productos. Por ejemplo, durante el conflicto entre Rusia y Ucrania en 2022, Europa enfrentó obstáculos en las importaciones de energía, con un aumento explosivo en los precios energéticos, alcanzando una tasa de IPC superior al 10% en la zona euro, marcando un récord histórico. Este tipo de inflación puede reducir la producción y contraer el PIB, algo que los bancos centrales quieren evitar a toda costa.
**Exceso en la oferta monetaria** — Cuando los gobiernos emiten dinero sin control, inevitablemente se genera inflación. La experiencia de Taiwán en la mitad del siglo XX es una lección: para hacer frente a los déficits posteriores a la guerra, los bancos emitieron grandes cantidades de dinero, lo que provocó una escalada en los precios y una rápida depreciación de la moneda.
**La autoperpetuación de las expectativas de inflación** — Cuando la población espera que los precios sigan subiendo, sus comportamientos de consumo cambian, los salarios aumentan y los comerciantes elevan los precios, formando un ciclo inflacionario. Una vez que estas expectativas se consolidan, son difíciles de revertir, por lo que los bancos centrales deben mantener una postura firme en el control de la inflación.
## ¿Por qué subir las tasas puede frenar la inflación?
Cuando la inflación es alta, la medida habitual de los bancos centrales es subir las tasas de interés. Esto significa que los costos de los préstamos aumentan, y el atractivo de ahorrar se incrementa, reduciendo así la liquidez en el mercado.
Específicamente, si la tasa de interés de un préstamo pasa del 1% al 5%, el costo anual de un préstamo de 1 millón de yuanes pasa de 10,000 a 50,000 yuanes. Este aumento en los costos hace que los prestatarios sean más cautelosos, muchos opten por ahorrar en lugar de gastar. Con la demanda debilitada, los comerciantes, para promover ventas, reducirán los precios, logrando que los niveles de precios vuelvan a bajar.
Sin embargo, subir las tasas también tiene sus costos. Cuando la demanda se desacelera, las empresas pueden reducir personal, aumentar el desempleo, desacelerar el crecimiento económico e incluso caer en recesión. Por eso, los bancos centrales deben equilibrar cuidadosamente la lucha contra la inflación y evitar una contracción excesiva de la economía.
## ¿Por qué una inflación moderada puede ser beneficiosa para la economía?
Muchas personas temen la inflación, pero en realidad, una inflación moderada puede ser beneficiosa para el desarrollo económico.
Cuando la gente anticipa que los precios subirán en el futuro, están más dispuestos a gastar ahora en lugar de mantener dinero en efectivo. Esta demanda de consumo impulsa a las empresas a ampliar inversiones y producción, promoviendo el crecimiento económico. Por ejemplo, en China a principios de los 2000, cuando el IPC subió del 0% al 5%, la tasa de crecimiento del PIB también aumentó del 8% a más del 10%.
Por otro lado, cuando la inflación cae por debajo de cero (deflación), la economía entra en dificultades. Japón, tras el estallido de su burbuja económica en los años 90, permaneció en un estado prolongado de deflación. Debido a que los precios se estancaron o incluso bajaron, la gente prefirió ahorrar en lugar de gastar, lo que llevó a un crecimiento negativo del PIB. Japón entró en lo que se conoce como las "Treinta años perdidos".
Por ello, los principales bancos centrales del mundo establecen metas de inflación en un rango razonable. En Estados Unidos, Europa, Reino Unido, Japón, Canadá y Australia, la mayoría apunta a un 2%-3%, mientras que otros países establecen metas entre 2%-5%.
## ¿A quién beneficia la inflación?
**Para las personas con deudas, la inflación en realidad es favorable.** Aunque la inflación devalúa el efectivo, para quienes deben pagar préstamos, la cantidad real de la deuda disminuye. Por ejemplo, si hace 20 años se tomó un préstamo de 100 millones con una inflación del 3%, después de 20 años ese monto valdría aproximadamente 55 millones en términos reales, por lo que el prestatario solo necesita devolver la mitad del valor original.
Por eso, en períodos de alta inflación, los inversores que utilizan la deuda para comprar activos (acciones, bienes raíces, metales preciosos, etc.) pueden obtener mayores beneficios.
## El impacto de la inflación en el mercado de valores
**La baja inflación favorece a las acciones, mientras que la alta inflación las perjudica.** En entornos de baja inflación, los fondos del mercado tienden a fluir hacia las acciones, impulsando sus precios. Pero en períodos de alta inflación, los bancos centrales adoptan políticas restrictivas, lo que presiona a la baja los precios de las acciones.
El ejemplo más claro fue en 2022. La inflación en EE. UU. siguió aumentando, alcanzando en junio un IPC del 9.1%, un máximo de 40 años. La Reserva Federal comenzó a subir las tasas en marzo, con un total de 7 aumentos en el año, elevando la tasa en 425 puntos básicos, de 0.25% a 4.5%.
El aumento en los costos de financiamiento afectó las expectativas de beneficios empresariales, y las valoraciones de las acciones cayeron. En 2022, el índice S&P 500 cayó un 19% en total, y el Nasdaq, con fuerte presencia tecnológica, cayó un 33%, su peor rendimiento en 14 años.
Pero incluso en tiempos de alta inflación, no todo es negativo. **Las acciones relacionadas con la energía suelen tener un mejor desempeño.** Los datos históricos muestran que en 2022, el sector energético del mercado estadounidense tuvo un retorno superior al 60%, con Occidental Petroleum subiendo un 111% y ExxonMobil un 74%, superando ampliamente al mercado general.
## Cómo estructurar una cartera de inversión en tiempos de alta inflación
Frente a un entorno de alta inflación, una asignación de activos adecuada es crucial. Los inversores deben construir carteras diversificadas para cubrirse contra el riesgo inflacionario y lograr un crecimiento sostenido de sus activos.
Estos activos suelen rendir bien en períodos de alta inflación:
**Bienes raíces** — Durante la escalada de precios, la liquidez del mercado es alta y el dinero tiende a fluir hacia bienes raíces, impulsando la valorización de las propiedades.
**Metales preciosos (oro, plata, etc.)** — El precio del oro suele tener una relación inversa con las tasas de interés reales (tasa nominal menos inflación). Cuanto mayor sea la inflación, más atractivo será el oro.
**Acciones** — Aunque en el corto plazo los rendimientos pueden variar, a largo plazo, las inversiones en acciones suelen superar la inflación.
**Divisas extranjeras (dólar, etc.)** — En tiempos de alta inflación, la Reserva Federal tiende a subir las tasas, fortaleciendo al dólar como activo de refugio.
**Energía y sectores relacionados** — Como se mencionó, en períodos de alta inflación, las acciones del sector energético suelen tener un desempeño fuerte.
Una estrategia de asignación de activos viable es diversificar, por ejemplo, distribuyendo el capital en partes iguales: 33% en acciones para potencial de crecimiento, 33% en oro para preservar valor y 33% en dólares para cubrir la inflación. Así, la cartera puede beneficiarse del crecimiento del mercado, aprovechar la protección del oro y el refugio del dólar, y reducir riesgos en una sola categoría de activos, logrando una rentabilidad más estable.
## Resumen
La inflación es la persistente subida de los precios y la disminución del poder adquisitivo del dinero. Una inflación moderada favorece el crecimiento económico, pero una inflación excesiva puede dañar la economía, por lo que los bancos centrales emplean medidas como subir las tasas para regularla. En este entorno, los inversores pueden proteger sus activos mediante la diversificación en acciones, oro, dólares, bienes raíces y otros activos, logrando así una rentabilidad real. La clave está en planificar con anticipación y actuar con prontitud.
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## La sabiduría financiera en la era de la inflación: Comprender la inflación y la asignación de activos
En los últimos años, el aumento de los precios a nivel mundial se ha convertido en un fenómeno común, y Taiwán no es la excepción, con una inflación persistente y alta. Para proteger nuestros activos en este entorno, primero debemos entender qué es la inflación y cómo afecta nuestras decisiones de inversión.
## La esencia de la inflación
Cuando los precios de bienes y servicios aumentan continuamente durante un período, la capacidad de compra del dinero disminuye en consecuencia. A esto le llamamos inflación, abreviado como inflación. Desde otra perspectiva, el dinero en tu bolsillo se vuelve cada vez menos valioso.
El indicador más común para medir este fenómeno es el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que rastrea los cambios en los precios de una cesta representativa de bienes y servicios, reflejando de manera intuitiva la tendencia general de los niveles de precios.
## ¿Por qué aparece la inflación?
La causa fundamental de la inflación radica en que la oferta monetaria en la economía supera la oferta real de bienes y servicios. Demasiado dinero persiguiendo una cantidad insuficiente de productos eleva los precios de forma natural. Los siguientes factores suelen desencadenar la inflación:
**Inflación impulsada por la demanda** — Cuando los consumidores aumentan su demanda de bienes, las empresas, para satisfacerla, incrementan la producción, elevando así los precios. Cuando las ganancias empresariales aumentan, se expanden aún más las inversiones y el consumo, formando un ciclo positivo. Este tipo de inflación suele acompañar al crecimiento económico (aumento del PIB), por lo que los gobiernos suelen estimular la demanda para lograr una expansión económica.
**Inflación impulsada por los costos** — Cuando los costos de materias primas, energía y otros insumos de producción aumentan, las empresas se ven obligadas a subir los precios de sus productos. Por ejemplo, durante el conflicto entre Rusia y Ucrania en 2022, Europa enfrentó obstáculos en las importaciones de energía, con un aumento explosivo en los precios energéticos, alcanzando una tasa de IPC superior al 10% en la zona euro, marcando un récord histórico. Este tipo de inflación puede reducir la producción y contraer el PIB, algo que los bancos centrales quieren evitar a toda costa.
**Exceso en la oferta monetaria** — Cuando los gobiernos emiten dinero sin control, inevitablemente se genera inflación. La experiencia de Taiwán en la mitad del siglo XX es una lección: para hacer frente a los déficits posteriores a la guerra, los bancos emitieron grandes cantidades de dinero, lo que provocó una escalada en los precios y una rápida depreciación de la moneda.
**La autoperpetuación de las expectativas de inflación** — Cuando la población espera que los precios sigan subiendo, sus comportamientos de consumo cambian, los salarios aumentan y los comerciantes elevan los precios, formando un ciclo inflacionario. Una vez que estas expectativas se consolidan, son difíciles de revertir, por lo que los bancos centrales deben mantener una postura firme en el control de la inflación.
## ¿Por qué subir las tasas puede frenar la inflación?
Cuando la inflación es alta, la medida habitual de los bancos centrales es subir las tasas de interés. Esto significa que los costos de los préstamos aumentan, y el atractivo de ahorrar se incrementa, reduciendo así la liquidez en el mercado.
Específicamente, si la tasa de interés de un préstamo pasa del 1% al 5%, el costo anual de un préstamo de 1 millón de yuanes pasa de 10,000 a 50,000 yuanes. Este aumento en los costos hace que los prestatarios sean más cautelosos, muchos opten por ahorrar en lugar de gastar. Con la demanda debilitada, los comerciantes, para promover ventas, reducirán los precios, logrando que los niveles de precios vuelvan a bajar.
Sin embargo, subir las tasas también tiene sus costos. Cuando la demanda se desacelera, las empresas pueden reducir personal, aumentar el desempleo, desacelerar el crecimiento económico e incluso caer en recesión. Por eso, los bancos centrales deben equilibrar cuidadosamente la lucha contra la inflación y evitar una contracción excesiva de la economía.
## ¿Por qué una inflación moderada puede ser beneficiosa para la economía?
Muchas personas temen la inflación, pero en realidad, una inflación moderada puede ser beneficiosa para el desarrollo económico.
Cuando la gente anticipa que los precios subirán en el futuro, están más dispuestos a gastar ahora en lugar de mantener dinero en efectivo. Esta demanda de consumo impulsa a las empresas a ampliar inversiones y producción, promoviendo el crecimiento económico. Por ejemplo, en China a principios de los 2000, cuando el IPC subió del 0% al 5%, la tasa de crecimiento del PIB también aumentó del 8% a más del 10%.
Por otro lado, cuando la inflación cae por debajo de cero (deflación), la economía entra en dificultades. Japón, tras el estallido de su burbuja económica en los años 90, permaneció en un estado prolongado de deflación. Debido a que los precios se estancaron o incluso bajaron, la gente prefirió ahorrar en lugar de gastar, lo que llevó a un crecimiento negativo del PIB. Japón entró en lo que se conoce como las "Treinta años perdidos".
Por ello, los principales bancos centrales del mundo establecen metas de inflación en un rango razonable. En Estados Unidos, Europa, Reino Unido, Japón, Canadá y Australia, la mayoría apunta a un 2%-3%, mientras que otros países establecen metas entre 2%-5%.
## ¿A quién beneficia la inflación?
**Para las personas con deudas, la inflación en realidad es favorable.** Aunque la inflación devalúa el efectivo, para quienes deben pagar préstamos, la cantidad real de la deuda disminuye. Por ejemplo, si hace 20 años se tomó un préstamo de 100 millones con una inflación del 3%, después de 20 años ese monto valdría aproximadamente 55 millones en términos reales, por lo que el prestatario solo necesita devolver la mitad del valor original.
Por eso, en períodos de alta inflación, los inversores que utilizan la deuda para comprar activos (acciones, bienes raíces, metales preciosos, etc.) pueden obtener mayores beneficios.
## El impacto de la inflación en el mercado de valores
**La baja inflación favorece a las acciones, mientras que la alta inflación las perjudica.** En entornos de baja inflación, los fondos del mercado tienden a fluir hacia las acciones, impulsando sus precios. Pero en períodos de alta inflación, los bancos centrales adoptan políticas restrictivas, lo que presiona a la baja los precios de las acciones.
El ejemplo más claro fue en 2022. La inflación en EE. UU. siguió aumentando, alcanzando en junio un IPC del 9.1%, un máximo de 40 años. La Reserva Federal comenzó a subir las tasas en marzo, con un total de 7 aumentos en el año, elevando la tasa en 425 puntos básicos, de 0.25% a 4.5%.
El aumento en los costos de financiamiento afectó las expectativas de beneficios empresariales, y las valoraciones de las acciones cayeron. En 2022, el índice S&P 500 cayó un 19% en total, y el Nasdaq, con fuerte presencia tecnológica, cayó un 33%, su peor rendimiento en 14 años.
Pero incluso en tiempos de alta inflación, no todo es negativo. **Las acciones relacionadas con la energía suelen tener un mejor desempeño.** Los datos históricos muestran que en 2022, el sector energético del mercado estadounidense tuvo un retorno superior al 60%, con Occidental Petroleum subiendo un 111% y ExxonMobil un 74%, superando ampliamente al mercado general.
## Cómo estructurar una cartera de inversión en tiempos de alta inflación
Frente a un entorno de alta inflación, una asignación de activos adecuada es crucial. Los inversores deben construir carteras diversificadas para cubrirse contra el riesgo inflacionario y lograr un crecimiento sostenido de sus activos.
Estos activos suelen rendir bien en períodos de alta inflación:
**Bienes raíces** — Durante la escalada de precios, la liquidez del mercado es alta y el dinero tiende a fluir hacia bienes raíces, impulsando la valorización de las propiedades.
**Metales preciosos (oro, plata, etc.)** — El precio del oro suele tener una relación inversa con las tasas de interés reales (tasa nominal menos inflación). Cuanto mayor sea la inflación, más atractivo será el oro.
**Acciones** — Aunque en el corto plazo los rendimientos pueden variar, a largo plazo, las inversiones en acciones suelen superar la inflación.
**Divisas extranjeras (dólar, etc.)** — En tiempos de alta inflación, la Reserva Federal tiende a subir las tasas, fortaleciendo al dólar como activo de refugio.
**Energía y sectores relacionados** — Como se mencionó, en períodos de alta inflación, las acciones del sector energético suelen tener un desempeño fuerte.
Una estrategia de asignación de activos viable es diversificar, por ejemplo, distribuyendo el capital en partes iguales: 33% en acciones para potencial de crecimiento, 33% en oro para preservar valor y 33% en dólares para cubrir la inflación. Así, la cartera puede beneficiarse del crecimiento del mercado, aprovechar la protección del oro y el refugio del dólar, y reducir riesgos en una sola categoría de activos, logrando una rentabilidad más estable.
## Resumen
La inflación es la persistente subida de los precios y la disminución del poder adquisitivo del dinero. Una inflación moderada favorece el crecimiento económico, pero una inflación excesiva puede dañar la economía, por lo que los bancos centrales emplean medidas como subir las tasas para regularla. En este entorno, los inversores pueden proteger sus activos mediante la diversificación en acciones, oro, dólares, bienes raíces y otros activos, logrando así una rentabilidad real. La clave está en planificar con anticipación y actuar con prontitud.