El trading en ondas, como método de inversión que se sitúa entre la inversión en acciones a largo plazo y el day trading, está siendo cada vez más popular entre los inversores. A diferencia de la inversión en valor que puede llevar años, el trading en ondas busca obtener beneficios capturando las fluctuaciones del mercado a medio plazo, con ciclos que suelen durar desde varias semanas hasta varios meses, ofreciendo una alta flexibilidad. Muchas personas creen que solo mantener las acciones puede generar grandes ganancias, pero en realidad, si se dominan las técnicas correctas de trading en ondas, obtener un beneficio estable de aproximadamente el 50% ya es un logro bastante exitoso.
Cuatro pasos clave en el trading en ondas
Primer paso: Detectar las tendencias del mercado y los fundamentos
La base del trading en ondas es entender los “eventos de fermentación a largo plazo”. Estos eventos pueden incluir cambios en la estructura industrial, cambios en la política monetaria o variaciones en los ciclos económicos. Como estos eventos no terminan en el corto plazo, los inversores no necesitan competir por segundos como en el day trading, ni esperar largos periodos como en la inversión tradicional. Mantenerse atento a las noticias, datos económicos y ajustes políticos a diario permite identificar puntos de entrada en el trading en ondas.
Segundo paso: Seleccionar los activos adecuados
No todos los instrumentos son aptos para el trading en ondas. Los mejores activos deben tener las siguientes características: tendencia relativamente estable, dirección clara y volumen de negociación suficiente. En comparación, el trading en ondas es más adecuado para índices de mercado, índices sectoriales, tipos de cambio o materias primas como el oro, en lugar de acciones individuales que pueden ser afectadas por factores singulares.
Para hacer trading en ondas con acciones, lo recomendable es priorizar las acciones de gran capitalización, como Apple (AAPL), Microsoft (MSFT), TSMC, etc. Estas empresas líderes suelen representar la tendencia del sector, tienen mayor resistencia al riesgo y son más apropiadas para una estrategia de medio plazo.
Tercer paso: Utilizar análisis técnico para determinar los momentos de compra y venta
En el trading en ondas, el análisis fundamental sienta las bases, pero el análisis técnico es la clave para decidir. Herramientas comunes incluyen MACD, indicadores KD y las bandas de Bollinger, que ayudan a identificar tendencias y niveles de soporte y resistencia. Con estas herramientas, los inversores pueden juzgar con mayor precisión los momentos de entrada y salida.
Cuarto paso: Establecer puntos de stop-loss y take-profit razonables
Es importante abandonar la ilusión de comprar en el mínimo y vender en el máximo, y en su lugar, establecer estrategias científicas de stop-loss y take-profit. Capturar de manera sólida las ganancias de los principales movimientos del mercado es la verdadera clave del éxito en el trading en ondas.
Cinco estrategias de trading en ondas y ejemplos prácticos
Estrategia 1: Ciclos de subida y bajada de tipos de interés y tendencia del dólar
Tomando el dólar estadounidense como ejemplo, las decisiones de la Reserva Federal se centran en la inflación y el empleo. Como estos temas no se resuelven de inmediato, los ciclos de subida y bajada de tipos suelen durar entre medio año y un año o más.
Cuando la Fed inicia un ciclo de subida de tipos, los inversores pueden considerar comprar dólares. Esta tendencia puede durar varios meses, sin necesidad de predecir con precisión cuánto subirá, solo hay que estar atentos a si los indicadores de inflación empiezan a disminuir. Por ejemplo, cuando la inflación alcanza su pico y comienza a bajar, se puede considerar cerrar posiciones largas. La tasa de éxito en este tipo de trading en ondas suele ser muy alta.
Estrategia 2: Oportunidades de inversión derivadas de cambios en la industria
Cuando surge una tecnología revolucionaria, el mercado suele canalizar fondos hacia esa industria durante bastante tiempo. En 2022, con la aparición de CHATGPT a finales de año, muchos pensaron que cambiaría la forma de buscar información, y el mercado se llenó de inversiones relacionadas.
En estos casos, invertir en ETFs o índices del sector es una opción más segura, ya que muchas empresas pueden hacer especulación con el concepto. La salida puede planearse cuando el precio supere un máximo previo o antes de la publicación de resultados financieros, para evitar burbujas provocadas por la sobreexposición a la idea.
Estrategia 3: Productos con desequilibrio de oferta y demanda en ciclos largos
Productos con ciclos de producción largos (como cultivos o chips) tienden a formar desequilibrios de oferta y demanda difíciles de solucionar en el corto plazo. Ejemplos son la escasez de alimentos por la guerra en Ucrania o la escasez de chips.
Por ejemplo, productos agrícolas como soja, trigo y maíz tienen ciclos de producción que determinan su volatilidad de precios. Aunque la demanda sea fuerte, la oferta no puede aumentar rápidamente en el corto plazo. La escasez de chips puede durar de 1 a 2 años, por lo que son adecuados para inversiones en ondas de varios meses. En cambio, productos cuya producción puede ajustarse fácilmente (como mascarillas) o cuyo precio está controlado por políticas (como el petróleo) no son aptos para el trading en ondas, y conviene optar por operaciones a corto plazo.
Estrategia 4: Políticas de liquidez y activos de protección de valor
El crecimiento del PIB global está limitado por la economía real, pero la cantidad de dinero que los gobiernos imprimen no tiene ese límite. Durante la pandemia de 2020, EE. UU. inyectó 4.5 billones de dólares en liquidez, aumentando mucho la oferta de dólares en el mercado, lo que llevó a una disminución en el poder adquisitivo de la moneda. En este contexto, activos como el oro y Bitcoin, con una cantidad total fija o en crecimiento estable, se convierten en herramientas de protección de valor muy buscadas.
Estos activos son especialmente útiles ante políticas de flexibilización cuantitativa (QE) o de contracción cuantitativa (QT). La salida puede planearse en unos meses o incluso medio año, ya que estos cambios en la política no suelen ser abruptos.
Estrategia 5: Activos con patrones técnicos que muestran fortaleza
El sentimiento del mercado también influye en el éxito del trading en ondas. La mayoría de los inversores no quieren aceptar pérdidas y venden en pérdidas, y la media de los costos de las posiciones suele actuar como soporte. Por ello, la lógica del trading en ondas es seguir las tendencias fuertes, especialmente en activos que, tras un largo período de consolidación, rompen repentinamente un máximo previo.
Por ejemplo, si un activo ha estado fluctuando entre 20 y 30 unidades y de repente alguien compra a 35, indica que el mercado ha desarrollado una fuerte tendencia alcista. Solo hay que determinar si esto responde a un evento de largo plazo en gestación, para aumentar significativamente las probabilidades de éxito en el trading en ondas.
Contratos por diferencia: amplificando las ganancias en ondas
Aunque las estrategias anteriores tienen una alta tasa de acierto, algunos mercados tienen movimientos limitados. Por ejemplo, en forex, la variación del tipo de cambio puede ser solo del 10%, lo que puede no cumplir las expectativas de rentabilidad de algunos inversores. En estos casos, las contratos por diferencia (CFD) son útiles.
Los CFD son instrumentos que no implican la propiedad directa del activo, sino que permiten especular sobre la subida o bajada del precio. En comparación con los futuros, la ventaja de los CFD es que la pérdida máxima está limitada a la inversión inicial, sin riesgo de endeudamiento. Además, permiten operaciones en ambas direcciones y ofrecen apalancamiento flexible (hasta 200 veces), ideales para operaciones a medio y corto plazo.
Por ejemplo, en 2022, tras comenzar la Fed a subir tipos en marzo, el índice del dólar subió, y en octubre, con la publicación del CPI, el dólar acumuló un aumento de aproximadamente el 15%. Si un inversor utilizara un apalancamiento de 10 veces en un trading en ondas, las ganancias teóricas podrían alcanzar el 150%. Este tipo de trading en ondas basado en tendencias claras tiene un riesgo relativamente controlado y es especialmente adecuado para operar con CFD.
Tres ventajas principales del trading en ondas
En comparación con otros métodos de trading, el trading en ondas tiene ventajas únicas:
• Seguir la tendencia, sin necesidad de estar pendiente en todo momento, ideal para inversores comunes
• Con herramientas adecuadas, incluso con poco capital se pueden obtener ganancias considerables
• Permite posiciones tanto en largo como en corto, adaptándose a diferentes condiciones del mercado
El trading en ondas es, en esencia, una estrategia que sigue la tendencia del mercado. Mientras se domine la dinámica de mercado en gestación a largo plazo, los inversores pueden lograr beneficios de manera relativamente tranquila y estable. Por eso, cada vez más personas optan por el trading en ondas.
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El trading en ondas, como método de inversión que se sitúa entre la inversión en acciones a largo plazo y el day trading, está siendo cada vez más popular entre los inversores. A diferencia de la inversión en valor que puede llevar años, el trading en ondas busca obtener beneficios capturando las fluctuaciones del mercado a medio plazo, con ciclos que suelen durar desde varias semanas hasta varios meses, ofreciendo una alta flexibilidad. Muchas personas creen que solo mantener las acciones puede generar grandes ganancias, pero en realidad, si se dominan las técnicas correctas de trading en ondas, obtener un beneficio estable de aproximadamente el 50% ya es un logro bastante exitoso.
Cuatro pasos clave en el trading en ondas
Primer paso: Detectar las tendencias del mercado y los fundamentos
La base del trading en ondas es entender los “eventos de fermentación a largo plazo”. Estos eventos pueden incluir cambios en la estructura industrial, cambios en la política monetaria o variaciones en los ciclos económicos. Como estos eventos no terminan en el corto plazo, los inversores no necesitan competir por segundos como en el day trading, ni esperar largos periodos como en la inversión tradicional. Mantenerse atento a las noticias, datos económicos y ajustes políticos a diario permite identificar puntos de entrada en el trading en ondas.
Segundo paso: Seleccionar los activos adecuados
No todos los instrumentos son aptos para el trading en ondas. Los mejores activos deben tener las siguientes características: tendencia relativamente estable, dirección clara y volumen de negociación suficiente. En comparación, el trading en ondas es más adecuado para índices de mercado, índices sectoriales, tipos de cambio o materias primas como el oro, en lugar de acciones individuales que pueden ser afectadas por factores singulares.
Para hacer trading en ondas con acciones, lo recomendable es priorizar las acciones de gran capitalización, como Apple (AAPL), Microsoft (MSFT), TSMC, etc. Estas empresas líderes suelen representar la tendencia del sector, tienen mayor resistencia al riesgo y son más apropiadas para una estrategia de medio plazo.
Tercer paso: Utilizar análisis técnico para determinar los momentos de compra y venta
En el trading en ondas, el análisis fundamental sienta las bases, pero el análisis técnico es la clave para decidir. Herramientas comunes incluyen MACD, indicadores KD y las bandas de Bollinger, que ayudan a identificar tendencias y niveles de soporte y resistencia. Con estas herramientas, los inversores pueden juzgar con mayor precisión los momentos de entrada y salida.
Cuarto paso: Establecer puntos de stop-loss y take-profit razonables
Es importante abandonar la ilusión de comprar en el mínimo y vender en el máximo, y en su lugar, establecer estrategias científicas de stop-loss y take-profit. Capturar de manera sólida las ganancias de los principales movimientos del mercado es la verdadera clave del éxito en el trading en ondas.
Cinco estrategias de trading en ondas y ejemplos prácticos
Estrategia 1: Ciclos de subida y bajada de tipos de interés y tendencia del dólar
Tomando el dólar estadounidense como ejemplo, las decisiones de la Reserva Federal se centran en la inflación y el empleo. Como estos temas no se resuelven de inmediato, los ciclos de subida y bajada de tipos suelen durar entre medio año y un año o más.
Cuando la Fed inicia un ciclo de subida de tipos, los inversores pueden considerar comprar dólares. Esta tendencia puede durar varios meses, sin necesidad de predecir con precisión cuánto subirá, solo hay que estar atentos a si los indicadores de inflación empiezan a disminuir. Por ejemplo, cuando la inflación alcanza su pico y comienza a bajar, se puede considerar cerrar posiciones largas. La tasa de éxito en este tipo de trading en ondas suele ser muy alta.
Estrategia 2: Oportunidades de inversión derivadas de cambios en la industria
Cuando surge una tecnología revolucionaria, el mercado suele canalizar fondos hacia esa industria durante bastante tiempo. En 2022, con la aparición de CHATGPT a finales de año, muchos pensaron que cambiaría la forma de buscar información, y el mercado se llenó de inversiones relacionadas.
En estos casos, invertir en ETFs o índices del sector es una opción más segura, ya que muchas empresas pueden hacer especulación con el concepto. La salida puede planearse cuando el precio supere un máximo previo o antes de la publicación de resultados financieros, para evitar burbujas provocadas por la sobreexposición a la idea.
Estrategia 3: Productos con desequilibrio de oferta y demanda en ciclos largos
Productos con ciclos de producción largos (como cultivos o chips) tienden a formar desequilibrios de oferta y demanda difíciles de solucionar en el corto plazo. Ejemplos son la escasez de alimentos por la guerra en Ucrania o la escasez de chips.
Por ejemplo, productos agrícolas como soja, trigo y maíz tienen ciclos de producción que determinan su volatilidad de precios. Aunque la demanda sea fuerte, la oferta no puede aumentar rápidamente en el corto plazo. La escasez de chips puede durar de 1 a 2 años, por lo que son adecuados para inversiones en ondas de varios meses. En cambio, productos cuya producción puede ajustarse fácilmente (como mascarillas) o cuyo precio está controlado por políticas (como el petróleo) no son aptos para el trading en ondas, y conviene optar por operaciones a corto plazo.
Estrategia 4: Políticas de liquidez y activos de protección de valor
El crecimiento del PIB global está limitado por la economía real, pero la cantidad de dinero que los gobiernos imprimen no tiene ese límite. Durante la pandemia de 2020, EE. UU. inyectó 4.5 billones de dólares en liquidez, aumentando mucho la oferta de dólares en el mercado, lo que llevó a una disminución en el poder adquisitivo de la moneda. En este contexto, activos como el oro y Bitcoin, con una cantidad total fija o en crecimiento estable, se convierten en herramientas de protección de valor muy buscadas.
Estos activos son especialmente útiles ante políticas de flexibilización cuantitativa (QE) o de contracción cuantitativa (QT). La salida puede planearse en unos meses o incluso medio año, ya que estos cambios en la política no suelen ser abruptos.
Estrategia 5: Activos con patrones técnicos que muestran fortaleza
El sentimiento del mercado también influye en el éxito del trading en ondas. La mayoría de los inversores no quieren aceptar pérdidas y venden en pérdidas, y la media de los costos de las posiciones suele actuar como soporte. Por ello, la lógica del trading en ondas es seguir las tendencias fuertes, especialmente en activos que, tras un largo período de consolidación, rompen repentinamente un máximo previo.
Por ejemplo, si un activo ha estado fluctuando entre 20 y 30 unidades y de repente alguien compra a 35, indica que el mercado ha desarrollado una fuerte tendencia alcista. Solo hay que determinar si esto responde a un evento de largo plazo en gestación, para aumentar significativamente las probabilidades de éxito en el trading en ondas.
Contratos por diferencia: amplificando las ganancias en ondas
Aunque las estrategias anteriores tienen una alta tasa de acierto, algunos mercados tienen movimientos limitados. Por ejemplo, en forex, la variación del tipo de cambio puede ser solo del 10%, lo que puede no cumplir las expectativas de rentabilidad de algunos inversores. En estos casos, las contratos por diferencia (CFD) son útiles.
Los CFD son instrumentos que no implican la propiedad directa del activo, sino que permiten especular sobre la subida o bajada del precio. En comparación con los futuros, la ventaja de los CFD es que la pérdida máxima está limitada a la inversión inicial, sin riesgo de endeudamiento. Además, permiten operaciones en ambas direcciones y ofrecen apalancamiento flexible (hasta 200 veces), ideales para operaciones a medio y corto plazo.
Por ejemplo, en 2022, tras comenzar la Fed a subir tipos en marzo, el índice del dólar subió, y en octubre, con la publicación del CPI, el dólar acumuló un aumento de aproximadamente el 15%. Si un inversor utilizara un apalancamiento de 10 veces en un trading en ondas, las ganancias teóricas podrían alcanzar el 150%. Este tipo de trading en ondas basado en tendencias claras tiene un riesgo relativamente controlado y es especialmente adecuado para operar con CFD.
Tres ventajas principales del trading en ondas
En comparación con otros métodos de trading, el trading en ondas tiene ventajas únicas:
• Seguir la tendencia, sin necesidad de estar pendiente en todo momento, ideal para inversores comunes • Con herramientas adecuadas, incluso con poco capital se pueden obtener ganancias considerables • Permite posiciones tanto en largo como en corto, adaptándose a diferentes condiciones del mercado
El trading en ondas es, en esencia, una estrategia que sigue la tendencia del mercado. Mientras se domine la dinámica de mercado en gestación a largo plazo, los inversores pueden lograr beneficios de manera relativamente tranquila y estable. Por eso, cada vez más personas optan por el trading en ondas.