No hago mucho esquí, pero recuerdo un fenómeno muy interesante. Los principiantes siempre controlan la velocidad, temiendo perder el control. Los expertos, en cambio, saben aprovechar la gravedad y la inercia para convertir la bajada en una experiencia placentera. ¿En qué radica la diferencia? La valentía es muy importante, pero el equipo también lo es. Una buena tabla de nieve, protecciones y equipamiento te permiten atreverte a acelerar, a intentar pistas más empinadas. Sin estos, por muy talentoso que seas, solo podrás quedarte en las pistas de nivel inicial.
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No hago mucho esquí, pero recuerdo un fenómeno muy interesante. Los principiantes siempre controlan la velocidad, temiendo perder el control. Los expertos, en cambio, saben aprovechar la gravedad y la inercia para convertir la bajada en una experiencia placentera. ¿En qué radica la diferencia? La valentía es muy importante, pero el equipo también lo es. Una buena tabla de nieve, protecciones y equipamiento te permiten atreverte a acelerar, a intentar pistas más empinadas. Sin estos, por muy talentoso que seas, solo podrás quedarte en las pistas de nivel inicial.