La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, advirtió que el gobierno "tomará todas las medidas necesarias para hacer frente a la especulación y a las fluctuaciones extremadamente anómalas", sin especificar si se refiere a los rendimientos de los bonos o al tipo de cambio. El pasado viernes, la Reserva Federal de Nueva York realizó una "consulta" inusual que desató el mercado, y Wall Street discutió intensamente la posibilidad de que EE. UU. y Japón intervengan conjuntamente. Sin embargo, Goldman Sachs opina que una simple intervención en el mercado no puede resolver el problema de fondo, a menos que el Banco de Japón adopte una postura más hawkish o implemente QE para estabilizar el mercado de bonos, de lo contrario, el yen y los bonos japoneses seguirán enfrentando presión.
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La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, advirtió que el gobierno "tomará todas las medidas necesarias para hacer frente a la especulación y a las fluctuaciones extremadamente anómalas", sin especificar si se refiere a los rendimientos de los bonos o al tipo de cambio. El pasado viernes, la Reserva Federal de Nueva York realizó una "consulta" inusual que desató el mercado, y Wall Street discutió intensamente la posibilidad de que EE. UU. y Japón intervengan conjuntamente. Sin embargo, Goldman Sachs opina que una simple intervención en el mercado no puede resolver el problema de fondo, a menos que el Banco de Japón adopte una postura más hawkish o implemente QE para estabilizar el mercado de bonos, de lo contrario, el yen y los bonos japoneses seguirán enfrentando presión.