Si tienes dinero, ve a comprar ropa bonita, conduce buenos autos, pero la alimentación debe ser lo más sencilla posible, comer cosas deliciosas en pequeñas cantidades está bien, hay que controlar los deseos de comer y beber, el exceso de nutrición acortará la vida. Como dice el dicho: ‘La restricción alimentaria previene enfermedades, comer poco prolonga la vida’, la verdadera salud se basa en un principio simple, la gran vía es sencilla. Recuerda no comer demasiado bien, ni comer en exceso. Actualmente, el nivel de vida material de las personas está en constante aumento, muchas personas no invierten su dinero en el uso, sino en la alimentación, lo cual es un gran error, no pienses que comer bien significa que el estómago y los intestinos soportarán más, en realidad, esto aumenta la carga en el sistema digestivo. Si observas a las personas realmente longevas, pocos dependen de “suplementos” para llegar a los cien años. Sus puntos en común suelen ser muy sencillos: alimentación simple, horarios regulares, comer hasta aproximadamente el 70-80% de la capacidad. La comida ligera no significa pobreza, sino una calma adquirida a través de una autodisciplina prolongada. Comer es la felicidad de menor costo y también la más fácil de abusar. La verdadera sofisticación consiste en poder comer con abundancia si se quiere, pero elegir ser muy moderado. Pon el disfrute en lo espiritual, en la experiencia, en la libertad, no en llenar el estómago. Maltratar la boca no es humillarse a uno mismo, sino facilitar una versión más duradera de uno mismo. La verdadera salud nunca es complicada, la gran vía es sencilla—no comas demasiado bien, no comas en exceso.
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Si tienes dinero, ve a comprar ropa bonita, conduce buenos autos, pero la alimentación debe ser lo más sencilla posible, comer cosas deliciosas en pequeñas cantidades está bien, hay que controlar los deseos de comer y beber, el exceso de nutrición acortará la vida. Como dice el dicho: ‘La restricción alimentaria previene enfermedades, comer poco prolonga la vida’, la verdadera salud se basa en un principio simple, la gran vía es sencilla. Recuerda no comer demasiado bien, ni comer en exceso. Actualmente, el nivel de vida material de las personas está en constante aumento, muchas personas no invierten su dinero en el uso, sino en la alimentación, lo cual es un gran error, no pienses que comer bien significa que el estómago y los intestinos soportarán más, en realidad, esto aumenta la carga en el sistema digestivo. Si observas a las personas realmente longevas, pocos dependen de “suplementos” para llegar a los cien años. Sus puntos en común suelen ser muy sencillos: alimentación simple, horarios regulares, comer hasta aproximadamente el 70-80% de la capacidad. La comida ligera no significa pobreza, sino una calma adquirida a través de una autodisciplina prolongada. Comer es la felicidad de menor costo y también la más fácil de abusar. La verdadera sofisticación consiste en poder comer con abundancia si se quiere, pero elegir ser muy moderado. Pon el disfrute en lo espiritual, en la experiencia, en la libertad, no en llenar el estómago. Maltratar la boca no es humillarse a uno mismo, sino facilitar una versión más duradera de uno mismo. La verdadera salud nunca es complicada, la gran vía es sencilla—no comas demasiado bien, no comas en exceso.