El Ministerio de Energía publicó hoy en su microblog oficial que el director de la Oficina de Planificación del Ministerio, Ren Yuzhi, afirmó que 2026 será el año de inicio del plan de desarrollo del decimoquinto plan quinquenal. Se lanzarán e implementarán un nuevo sistema de energía y una serie de planes sectoriales, profundizando en la nueva estrategia de seguridad energética, acelerando la construcción de un nuevo sistema energético, promoviendo la construcción de un país fuerte en energía y proporcionando un sólido respaldo energético para lograr avances decisivos en la modernización socialista. Entre ellos, los proyectos de ingeniería son una herramienta clave para la implementación del plan, por lo que se fortalecerá la idea de “los proyectos siguen el plan”. Por un lado, se promoverá firmemente la construcción de proyectos emblemáticos y estratégicos importantes, avanzando de manera segura y ordenada en la construcción de la presa hidroeléctrica Yaxia, planificando la construcción de bases eólicas y fotovoltaicas en las “Tres Norte” (Noreste, Noroeste y Norte), bases integradas de agua, viento y sol en el suroeste, bases nucleares en la costa y bases de energía eólica marina, optimizando la construcción de canales principales de electricidad, petróleo y gas. Por otro lado, se acelerará la construcción de una serie de proyectos “pequeños pero hermosos”, implementando mejoras en la red de carga para vehículos eléctricos, planificando varias bases integradas de hidrógeno, amoníaco y alcohol, construyendo varios proyectos de energía termosolar, estableciendo parques de carbono cero y promoviendo la transformación verde de los sistemas térmicos.
Texto completo
Impulsar la construcción preliminar de un nuevo sistema energético en el decimoquinto plan quinquenal
Director de la Oficina de Planificación del Ministerio de Energía, Ren Yuzhi
La energía es una base material importante para el desarrollo económico y social. La XX Congreso del Partido propuso por primera vez acelerar la planificación y construcción de un nuevo sistema energético, y la cuarta sesión plenaria del XX Congreso aclaró aún más que en el decimoquinto plan quinquenal se debe construir preliminarmente un nuevo sistema energético y fortalecer la construcción de un país fuerte en energía. Esto es una nueva disposición y demanda del Comité Central del Partido, que comprende profundamente las tendencias del desarrollo energético global y se basa en la situación del desarrollo energético de nuestro país, proporcionando una guía fundamental y un programa de acción para el desarrollo energético. En el último año, nos esforzamos por completar la planificación energética del XIV plan quinquenal, planificando la dirección y las rutas del desarrollo energético del decimoquinto plan, coordinando la investigación y elaboración del “Plan de construcción de un nuevo sistema energético en el decimoquinto plan quinquenal”.
El exitoso cierre del XIV plan quinquenal de energía
Bajo la guía de la estrategia de seguridad energética de “cuatro revoluciones y una cooperación”, coordinamos el desarrollo de alta calidad de la energía y la seguridad de alto nivel, logrando que los 14 indicadores principales, 19 tareas estratégicas importantes y 34 proyectos clave establecidos en el plan del XIV plan quinquenal se completaran puntualmente, sentando una base sólida para la construcción del nuevo sistema energético.
La capacidad de garantizar la seguridad energética ha alcanzado un nuevo nivel: la producción total de energía primaria superó los 5 mil millones de toneladas equivalentes de carbón, con una tasa de autosuficiencia estable por encima del 80%, consolidando y expandiendo las arterias principales de transmisión de electricidad del oeste al este, del gas del oeste al este y del carbón del norte al sur, apoyando firmemente el suministro energético con cantidad suficiente y precios estables. La transición verde y baja en carbono ha logrado un avance significativo, construyendo el sistema de energía renovable más grande y de mayor crecimiento en el mundo, con casi la mitad del incremento en la demanda energética durante el XIV plan satisfecha por energías no fósiles, que representan más del 20% del consumo total de energía. La innovación y la reforma continúan liberando su potencial: se han completado y puesto en operación varias “grandes máquinas” nacionales como la central hidroeléctrica de Bailuhe, el primer reactor de alta temperatura de gas en el mundo, y la planta de energía “Deep Sea One”, además de que la escala de la industria de almacenamiento de energía y de hidrógeno ha crecido de manera significativa; la construcción del mercado eléctrico unificado a nivel nacional avanza rápidamente, con más de 1.4 mil millones de certificados verdes transados, y nuevos modelos como la conexión directa de energía verde florecen. La cooperación internacional ha abierto nuevas perspectivas: las importaciones energéticas diversificadas se mantienen estables, y se han desarrollado proyectos de energía verde con más de 100 países y regiones, elevando la influencia y la voz de China en la gobernanza energética global.
Al revisar los últimos cinco años, hemos perfeccionado un sistema de planificación energética con una definición clara, límites precisos, funciones complementarias y una coordinación unificada, promoviendo la formación de una “planificación energética a nivel nacional”, que mejor desempeña su papel de liderazgo, orientación y regulación en el desarrollo energético. Se han promovido la promulgación de la Ley de Energía de la República Popular China y la revisión de las Normas de Gestión de Planificación Energética, perfeccionando los mecanismos de implementación del plan, realizando monitoreo y evaluación dinámica, fortaleciendo la supervisión de la implementación local y asegurando que un solo plan se siga hasta el final. Todo esto proporcionará una sólida garantía institucional y experiencia práctica efectiva para avanzar en la planificación energética.
Nuevas condiciones y demandas para el desarrollo energético
El cambio global acelerado, la profunda reconfiguración del mapa energético mundial, la rápida ruptura en la revolución tecnológica y la transformación industrial, y la tendencia de transición verde y baja en carbono, están generando cambios profundos y complejos en el entorno interno y externo para la construcción del nuevo sistema energético en China.
Los factores de incertidumbre aumentan los desafíos para la seguridad energética. A nivel internacional, los conflictos y la inestabilidad global se intensifican, convirtiendo la energía en un foco de competencia estratégica. La tendencia de regionalización del comercio energético se hace más evidente, y la competencia por recursos, canales y mercados se intensifica, enfrentando a China con mayores incertidumbres en la importación de recursos energéticos. Al mismo tiempo, la oferta y demanda internacionales de petróleo y gas permanecen relativamente relajadas y los precios en descenso, lo que favorece una mejor coordinación de los mercados internos y externos. A nivel interno, el desarrollo económico y social estable genera una demanda energética rígida, con características más evidentes en los picos de carga eléctrica y una creciente diferencia entre picos y valles. La escala del sistema energético continúa expandiéndose, su complejidad aumenta rápidamente, y los riesgos de eventos extremos, ataques cibernéticos y fallas en cadena se incrementan, dificultando la operación y el control del sistema energético y la defensa contra riesgos.
Lograr el objetivo de alcanzar el pico de emisiones de carbono requiere mayores exigencias en la transformación energética. La energía es el principal campo de batalla para alcanzar el pico de carbono, y en el decimoquinto plan se acelerará la transformación en los modos de producción y consumo de energía, enfrentando una serie de desafíos. Por un lado, el aumento en el consumo de energía dependerá principalmente de energías no fósiles, con sectores como viento, sol, agua y nuclear en pleno crecimiento, requiriendo mejorar la capacidad de sustitución segura y confiable de las energías renovables y su integración en el sistema, además de garantizar la construcción de proyectos. Por otro lado, las energías fósiles tradicionales enfrentan presiones duales de seguridad y reducción de carbono. Además, la aparición acelerada de múltiples actores en la economía energética, nuevos modelos y formas de negocio, y los cambios en las funciones y relaciones de interés entre energías tradicionales y renovables, exigen la creación de mecanismos de mercado que reflejen las diferentes funciones de seguridad, regulación del sistema y atributos verdes de las distintas energías.
La innovación tecnológica aporta un impulso más fuerte al desarrollo de nuevas capacidades productivas. A nivel internacional, los principales países fortalecen sus estrategias tecnológicas energéticas, y la innovación en tecnología energética entra en una fase de intensa actividad, con énfasis en hidrógeno, baterías de estado sólido, energía nuclear avanzada y energía marina, además de que la inteligencia artificial se convierte en una variable clave para remodelar el panorama energético global, impulsando cambios sistémicos en la producción, transmisión y consumo de energía. A nivel interno, China ha entrado en una etapa clave en la que la tecnología energética en general avanza en paralelo y en algunos aspectos lidera, con una gran cantidad de nuevas tecnologías y industrias emergentes, manteniendo una posición de liderazgo mundial en energías renovables y almacenamiento. Sin embargo, aún enfrentamos desafíos como la insuficiente capacidad de innovación original, la existencia de brechas en tecnologías y equipos clave, y la necesidad de fortalecer la colaboración en innovación entre la industria, la academia y la investigación.
Impulsar firmemente la construcción del nuevo sistema energético en el decimoquinto plan
Para 2026, año de inicio del decimoquinto plan, lanzaremos e implementaremos un nuevo sistema de energía y una serie de planes sectoriales, profundizando en la nueva estrategia de seguridad energética, acelerando la construcción del nuevo sistema energético, promoviendo la construcción de un país fuerte en energía y proporcionando un respaldo energético sólido para lograr avances decisivos en la modernización socialista.
Mejoraremos la distribución del desarrollo energético. Coordinando energía y economía, volumen y estructura, a nivel nacional y regional, y entre el interior y el exterior, optimizaremos la distribución de recursos energéticos y los flujos, fortaleciendo el equilibrio energético local y la coordinación en la asignación de recursos entre provincias. Mejoraremos la autosuficiencia energética en el este, buscando que más del 70% del incremento en el consumo energético del decimoquinto plan sea satisfecho por producción local. Impulsaremos que las ventajas de recursos en el oeste se transformen en ventajas de desarrollo, fortaleciendo la transferencia industrial y la planificación coordinada de energías limpias. Optimizar la distribución de los canales principales de energía, creando corredores de circulación de productos energéticos clave.
Fortalecer los objetivos y las metas. Los indicadores son la “banda de mando” del desarrollo energético. El decimoquinto plan tiene como objetivo general construir preliminarmente un nuevo sistema energético: primero, garantizar una mayor oferta, elevando la capacidad de producción energética, para responder eficazmente a las fluctuaciones normales y a las perturbaciones anormales; segundo, mejorar la estructura energética, con energías renovables como la principal en la capacidad instalada eléctrica, alcanzando un 25% en el consumo de energías no fósiles, y aumentando en aproximadamente 1 punto porcentual anual la proporción de electricidad en el consumo final de energía; tercero, actualizar la forma del sistema, perfeccionando una infraestructura energética resiliente, verde, integrada, inteligente y eficiente; y cuarto, fortalecer la innovación y la reforma, promoviendo la integración profunda de la innovación tecnológica y industrial, y acelerando la perfección de los mecanismos de mercado y precios para un nuevo sistema energético.
Impulsar la implementación de tareas clave. Primero, fortalecer la construcción de infraestructura energética, ampliando la oferta de energías no fósiles y construyendo un sistema eléctrico adaptado a altas proporciones de energías renovables. Segundo, construir cadenas de suministro energéticas resilientes, consolidando la seguridad estratégica, operacional y de emergencia, y fortaleciendo la seguridad energética en condiciones abiertas. Tercero, promover la transición verde y baja en carbono en el consumo energético, alcanzando el pico en el consumo de carbón y petróleo, y fortaleciendo la sustitución limpia en los terminales. Cuarto, acelerar la autosuficiencia tecnológica en energía, innovando en tecnologías y equipos clave, y elevando la modernización de la cadena industrial. Quinto, fortalecer las garantías institucionales para el desarrollo de alta calidad, acelerando la construcción de un mercado energético unificado a nivel nacional, y perfeccionando la legislación, los estándares y la supervisión energética.
Construcción de proyectos de ingeniería importantes. Los proyectos son una herramienta clave para la implementación del plan, por lo que se fortalecerá la idea de “los proyectos siguen el plan”. Por un lado, se promoverá firmemente la construcción de proyectos emblemáticos y estratégicos, avanzando de manera segura y ordenada en la construcción de la presa hidroeléctrica Yaxia, planificando la construcción de bases eólicas y fotovoltaicas en las “Tres Norte”, bases integradas de agua, viento y sol en el suroeste, bases nucleares en la costa y bases de energía eólica marina, optimizando la construcción de canales principales de electricidad, petróleo y gas. Por otro lado, se acelerará la construcción de una serie de proyectos “pequeños pero hermosos”, implementando mejoras en la red de carga para vehículos eléctricos, planificando varias bases integradas de hidrógeno, amoníaco y alcohol, construyendo varios proyectos de energía termosolar, estableciendo parques de carbono cero y promoviendo la transformación verde del sistema térmico.
(Procedencia: People’s Financial News)
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Administración Nacional de Energía: publicará e implementará un nuevo sistema de energía y una serie de planes energéticos por sectores
El Ministerio de Energía publicó hoy en su microblog oficial que el director de la Oficina de Planificación del Ministerio, Ren Yuzhi, afirmó que 2026 será el año de inicio del plan de desarrollo del decimoquinto plan quinquenal. Se lanzarán e implementarán un nuevo sistema de energía y una serie de planes sectoriales, profundizando en la nueva estrategia de seguridad energética, acelerando la construcción de un nuevo sistema energético, promoviendo la construcción de un país fuerte en energía y proporcionando un sólido respaldo energético para lograr avances decisivos en la modernización socialista. Entre ellos, los proyectos de ingeniería son una herramienta clave para la implementación del plan, por lo que se fortalecerá la idea de “los proyectos siguen el plan”. Por un lado, se promoverá firmemente la construcción de proyectos emblemáticos y estratégicos importantes, avanzando de manera segura y ordenada en la construcción de la presa hidroeléctrica Yaxia, planificando la construcción de bases eólicas y fotovoltaicas en las “Tres Norte” (Noreste, Noroeste y Norte), bases integradas de agua, viento y sol en el suroeste, bases nucleares en la costa y bases de energía eólica marina, optimizando la construcción de canales principales de electricidad, petróleo y gas. Por otro lado, se acelerará la construcción de una serie de proyectos “pequeños pero hermosos”, implementando mejoras en la red de carga para vehículos eléctricos, planificando varias bases integradas de hidrógeno, amoníaco y alcohol, construyendo varios proyectos de energía termosolar, estableciendo parques de carbono cero y promoviendo la transformación verde de los sistemas térmicos.
Texto completo
Impulsar la construcción preliminar de un nuevo sistema energético en el decimoquinto plan quinquenal
Director de la Oficina de Planificación del Ministerio de Energía, Ren Yuzhi
La energía es una base material importante para el desarrollo económico y social. La XX Congreso del Partido propuso por primera vez acelerar la planificación y construcción de un nuevo sistema energético, y la cuarta sesión plenaria del XX Congreso aclaró aún más que en el decimoquinto plan quinquenal se debe construir preliminarmente un nuevo sistema energético y fortalecer la construcción de un país fuerte en energía. Esto es una nueva disposición y demanda del Comité Central del Partido, que comprende profundamente las tendencias del desarrollo energético global y se basa en la situación del desarrollo energético de nuestro país, proporcionando una guía fundamental y un programa de acción para el desarrollo energético. En el último año, nos esforzamos por completar la planificación energética del XIV plan quinquenal, planificando la dirección y las rutas del desarrollo energético del decimoquinto plan, coordinando la investigación y elaboración del “Plan de construcción de un nuevo sistema energético en el decimoquinto plan quinquenal”.
El exitoso cierre del XIV plan quinquenal de energía
Bajo la guía de la estrategia de seguridad energética de “cuatro revoluciones y una cooperación”, coordinamos el desarrollo de alta calidad de la energía y la seguridad de alto nivel, logrando que los 14 indicadores principales, 19 tareas estratégicas importantes y 34 proyectos clave establecidos en el plan del XIV plan quinquenal se completaran puntualmente, sentando una base sólida para la construcción del nuevo sistema energético.
La capacidad de garantizar la seguridad energética ha alcanzado un nuevo nivel: la producción total de energía primaria superó los 5 mil millones de toneladas equivalentes de carbón, con una tasa de autosuficiencia estable por encima del 80%, consolidando y expandiendo las arterias principales de transmisión de electricidad del oeste al este, del gas del oeste al este y del carbón del norte al sur, apoyando firmemente el suministro energético con cantidad suficiente y precios estables. La transición verde y baja en carbono ha logrado un avance significativo, construyendo el sistema de energía renovable más grande y de mayor crecimiento en el mundo, con casi la mitad del incremento en la demanda energética durante el XIV plan satisfecha por energías no fósiles, que representan más del 20% del consumo total de energía. La innovación y la reforma continúan liberando su potencial: se han completado y puesto en operación varias “grandes máquinas” nacionales como la central hidroeléctrica de Bailuhe, el primer reactor de alta temperatura de gas en el mundo, y la planta de energía “Deep Sea One”, además de que la escala de la industria de almacenamiento de energía y de hidrógeno ha crecido de manera significativa; la construcción del mercado eléctrico unificado a nivel nacional avanza rápidamente, con más de 1.4 mil millones de certificados verdes transados, y nuevos modelos como la conexión directa de energía verde florecen. La cooperación internacional ha abierto nuevas perspectivas: las importaciones energéticas diversificadas se mantienen estables, y se han desarrollado proyectos de energía verde con más de 100 países y regiones, elevando la influencia y la voz de China en la gobernanza energética global.
Al revisar los últimos cinco años, hemos perfeccionado un sistema de planificación energética con una definición clara, límites precisos, funciones complementarias y una coordinación unificada, promoviendo la formación de una “planificación energética a nivel nacional”, que mejor desempeña su papel de liderazgo, orientación y regulación en el desarrollo energético. Se han promovido la promulgación de la Ley de Energía de la República Popular China y la revisión de las Normas de Gestión de Planificación Energética, perfeccionando los mecanismos de implementación del plan, realizando monitoreo y evaluación dinámica, fortaleciendo la supervisión de la implementación local y asegurando que un solo plan se siga hasta el final. Todo esto proporcionará una sólida garantía institucional y experiencia práctica efectiva para avanzar en la planificación energética.
Nuevas condiciones y demandas para el desarrollo energético
El cambio global acelerado, la profunda reconfiguración del mapa energético mundial, la rápida ruptura en la revolución tecnológica y la transformación industrial, y la tendencia de transición verde y baja en carbono, están generando cambios profundos y complejos en el entorno interno y externo para la construcción del nuevo sistema energético en China.
Los factores de incertidumbre aumentan los desafíos para la seguridad energética. A nivel internacional, los conflictos y la inestabilidad global se intensifican, convirtiendo la energía en un foco de competencia estratégica. La tendencia de regionalización del comercio energético se hace más evidente, y la competencia por recursos, canales y mercados se intensifica, enfrentando a China con mayores incertidumbres en la importación de recursos energéticos. Al mismo tiempo, la oferta y demanda internacionales de petróleo y gas permanecen relativamente relajadas y los precios en descenso, lo que favorece una mejor coordinación de los mercados internos y externos. A nivel interno, el desarrollo económico y social estable genera una demanda energética rígida, con características más evidentes en los picos de carga eléctrica y una creciente diferencia entre picos y valles. La escala del sistema energético continúa expandiéndose, su complejidad aumenta rápidamente, y los riesgos de eventos extremos, ataques cibernéticos y fallas en cadena se incrementan, dificultando la operación y el control del sistema energético y la defensa contra riesgos.
Lograr el objetivo de alcanzar el pico de emisiones de carbono requiere mayores exigencias en la transformación energética. La energía es el principal campo de batalla para alcanzar el pico de carbono, y en el decimoquinto plan se acelerará la transformación en los modos de producción y consumo de energía, enfrentando una serie de desafíos. Por un lado, el aumento en el consumo de energía dependerá principalmente de energías no fósiles, con sectores como viento, sol, agua y nuclear en pleno crecimiento, requiriendo mejorar la capacidad de sustitución segura y confiable de las energías renovables y su integración en el sistema, además de garantizar la construcción de proyectos. Por otro lado, las energías fósiles tradicionales enfrentan presiones duales de seguridad y reducción de carbono. Además, la aparición acelerada de múltiples actores en la economía energética, nuevos modelos y formas de negocio, y los cambios en las funciones y relaciones de interés entre energías tradicionales y renovables, exigen la creación de mecanismos de mercado que reflejen las diferentes funciones de seguridad, regulación del sistema y atributos verdes de las distintas energías.
La innovación tecnológica aporta un impulso más fuerte al desarrollo de nuevas capacidades productivas. A nivel internacional, los principales países fortalecen sus estrategias tecnológicas energéticas, y la innovación en tecnología energética entra en una fase de intensa actividad, con énfasis en hidrógeno, baterías de estado sólido, energía nuclear avanzada y energía marina, además de que la inteligencia artificial se convierte en una variable clave para remodelar el panorama energético global, impulsando cambios sistémicos en la producción, transmisión y consumo de energía. A nivel interno, China ha entrado en una etapa clave en la que la tecnología energética en general avanza en paralelo y en algunos aspectos lidera, con una gran cantidad de nuevas tecnologías y industrias emergentes, manteniendo una posición de liderazgo mundial en energías renovables y almacenamiento. Sin embargo, aún enfrentamos desafíos como la insuficiente capacidad de innovación original, la existencia de brechas en tecnologías y equipos clave, y la necesidad de fortalecer la colaboración en innovación entre la industria, la academia y la investigación.
Impulsar firmemente la construcción del nuevo sistema energético en el decimoquinto plan
Para 2026, año de inicio del decimoquinto plan, lanzaremos e implementaremos un nuevo sistema de energía y una serie de planes sectoriales, profundizando en la nueva estrategia de seguridad energética, acelerando la construcción del nuevo sistema energético, promoviendo la construcción de un país fuerte en energía y proporcionando un respaldo energético sólido para lograr avances decisivos en la modernización socialista.
Mejoraremos la distribución del desarrollo energético. Coordinando energía y economía, volumen y estructura, a nivel nacional y regional, y entre el interior y el exterior, optimizaremos la distribución de recursos energéticos y los flujos, fortaleciendo el equilibrio energético local y la coordinación en la asignación de recursos entre provincias. Mejoraremos la autosuficiencia energética en el este, buscando que más del 70% del incremento en el consumo energético del decimoquinto plan sea satisfecho por producción local. Impulsaremos que las ventajas de recursos en el oeste se transformen en ventajas de desarrollo, fortaleciendo la transferencia industrial y la planificación coordinada de energías limpias. Optimizar la distribución de los canales principales de energía, creando corredores de circulación de productos energéticos clave.
Fortalecer los objetivos y las metas. Los indicadores son la “banda de mando” del desarrollo energético. El decimoquinto plan tiene como objetivo general construir preliminarmente un nuevo sistema energético: primero, garantizar una mayor oferta, elevando la capacidad de producción energética, para responder eficazmente a las fluctuaciones normales y a las perturbaciones anormales; segundo, mejorar la estructura energética, con energías renovables como la principal en la capacidad instalada eléctrica, alcanzando un 25% en el consumo de energías no fósiles, y aumentando en aproximadamente 1 punto porcentual anual la proporción de electricidad en el consumo final de energía; tercero, actualizar la forma del sistema, perfeccionando una infraestructura energética resiliente, verde, integrada, inteligente y eficiente; y cuarto, fortalecer la innovación y la reforma, promoviendo la integración profunda de la innovación tecnológica y industrial, y acelerando la perfección de los mecanismos de mercado y precios para un nuevo sistema energético.
Impulsar la implementación de tareas clave. Primero, fortalecer la construcción de infraestructura energética, ampliando la oferta de energías no fósiles y construyendo un sistema eléctrico adaptado a altas proporciones de energías renovables. Segundo, construir cadenas de suministro energéticas resilientes, consolidando la seguridad estratégica, operacional y de emergencia, y fortaleciendo la seguridad energética en condiciones abiertas. Tercero, promover la transición verde y baja en carbono en el consumo energético, alcanzando el pico en el consumo de carbón y petróleo, y fortaleciendo la sustitución limpia en los terminales. Cuarto, acelerar la autosuficiencia tecnológica en energía, innovando en tecnologías y equipos clave, y elevando la modernización de la cadena industrial. Quinto, fortalecer las garantías institucionales para el desarrollo de alta calidad, acelerando la construcción de un mercado energético unificado a nivel nacional, y perfeccionando la legislación, los estándares y la supervisión energética.
Construcción de proyectos de ingeniería importantes. Los proyectos son una herramienta clave para la implementación del plan, por lo que se fortalecerá la idea de “los proyectos siguen el plan”. Por un lado, se promoverá firmemente la construcción de proyectos emblemáticos y estratégicos, avanzando de manera segura y ordenada en la construcción de la presa hidroeléctrica Yaxia, planificando la construcción de bases eólicas y fotovoltaicas en las “Tres Norte”, bases integradas de agua, viento y sol en el suroeste, bases nucleares en la costa y bases de energía eólica marina, optimizando la construcción de canales principales de electricidad, petróleo y gas. Por otro lado, se acelerará la construcción de una serie de proyectos “pequeños pero hermosos”, implementando mejoras en la red de carga para vehículos eléctricos, planificando varias bases integradas de hidrógeno, amoníaco y alcohol, construyendo varios proyectos de energía termosolar, estableciendo parques de carbono cero y promoviendo la transformación verde del sistema térmico.
(Procedencia: People’s Financial News)