El tipo de cambio del yen japonés ha experimentado tres días consecutivos de aumento, superando la barrera de los 153, y la discusión sobre la futura tendencia del yen ha alcanzado un gran interés. ¿Qué tan fuerte es realmente el impulso que respalda la subida del yen? ¿Seguirá cayendo el yen? Estas son las preguntas que más preocupan a los inversores. Actualmente, el yen enfrenta una interesante contradicción: por un lado, las expectativas de aumento de tasas de interés por parte del banco central siguen creciendo, y por otro, la presión a largo plazo para la depreciación del yen todavía existe, y ambas fuerzas están en una lucha intensa.
El cambio en la política se convierte en un soporte clave para la recuperación del yen
A principios de este mes, la coalición gobernante obtuvo una victoria aplastante en las elecciones generales de Japón, lo que aportó un impulso político favorable al yen. La primera ministra electa, Sanae Takaichi, declaró claramente que no financiará la reducción del impuesto al consumo mediante la emisión de bonos deficitarios, lo que alivió efectivamente las preocupaciones del mercado sobre un gasto fiscal excesivo en Japón. Al mismo tiempo, el ministro de Finanzas, Shunichi Suzuki, también envió señales indicando que monitoreará de cerca las fluctuaciones en el tipo de cambio y no descartaba intervenir en el mercado ante movimientos bruscos que puedan alejarse de los fundamentos.
La claridad en la política ha dado un fuerte impulso al yen. Los participantes del mercado comenzaron a reevaluar las perspectivas económicas de Japón y a esperar con entusiasmo las próximas acciones del banco central.
La expectativa de aumento de tasas se convierte en un punto de inflexión clave para la tendencia del yen
La expectativa de aumento de tasas ha sido el principal motor que impulsa la apreciación del yen. La última previsión de un banco estadounidense indica que el Banco de Japón implementará un aumento de 25 puntos básicos en abril, adelantándose dos meses a la expectativa previa de junio. Este cambio refleja una reevaluación del mercado sobre la inflación en Japón y la determinación de la política del banco central.
El adelanto en la expectativa de aumento de tasas tiene dos efectos principales: primero, atrae la reasignación de capital internacional hacia activos en yen; segundo, modifica las expectativas del mercado sobre los rendimientos reales del yen. En un entorno global de liquidez aún incierto, la expectativa de aumento de tasas se convierte en un factor favorable poco común para el yen.
Opiniones divergentes entre instituciones: diferentes perspectivas sobre el futuro del yen
Sin embargo, aún existen grandes diferencias en el mercado respecto a si el yen podrá seguir fortaleciéndose.
Mizuho Securities cree que la tendencia a largo plazo de depreciación del yen no ha cambiado, y que el tipo de cambio podría moverse en el rango de 160 a 165 yenes, es decir, que el yen seguirá debilitándose. Nomura Securities muestra una postura más cautelosa, señalando que, aunque el entorno político se ha moderado, el mercado podría reactivar las “operaciones de Takashi” y vender más yenes. Nomura también advierte que, si el dólar frente al yen se acerca a los 160, el riesgo de intervención del Ministerio de Finanzas de Japón en el mercado de divisas aumentará significativamente, constituyendo una resistencia importante para la apreciación del yen.
Por otro lado, Deutsche Bank adopta una postura diferente. La entidad ya cerró sus posiciones cortas previas en yen y actualmente mantiene una postura neutral. Deutsche Bank opina que en el futuro se implementarán más políticas favorables al mercado y que las promesas anteriores de reducción del impuesto al consumo podrían retrasarse, lo que indica que el yen tiene espacio para rebotar.
Algunas instituciones más optimistas consideran que la subida de tasas en Japón en abril ya está decidida y que el yen finalmente superará los 150 y experimentará una apreciación significativa.
La posición técnica determina la dirección futura
Volviendo a la cuestión central: ¿el yen volverá a caer? La respuesta puede ser más compleja de lo que se espera. Actualmente, el tipo de cambio ronda los 153, formando un rango clave entre 150 y 160. Por abajo, los 150 actúan como soporte y también como un nivel psicológico importante; por arriba, los 160 son una resistencia y una línea sensible para la intervención del Ministerio de Finanzas de Japón. La capacidad del yen para mantenerse estable dependerá de si las expectativas de aumento de tasas pueden vencer la presión estructural de depreciación a largo plazo y de qué tan decidida esté la política de intervención.
A corto plazo, las expectativas de aumento de tasas y el apoyo político ofrecen oportunidades para que el yen suba; a mediano plazo, las acciones reales del banco central y los datos económicos de Japón serán factores decisivos; a largo plazo, la diferencia en los tipos de interés entre Japón y EE. UU. y su desempeño económico relativo serán los principales impulsores de la tendencia del yen.
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¿El yen seguirá cayendo? La lucha de poder entre las expectativas de aumento de tasas y la presión de depreciación
El tipo de cambio del yen japonés ha experimentado tres días consecutivos de aumento, superando la barrera de los 153, y la discusión sobre la futura tendencia del yen ha alcanzado un gran interés. ¿Qué tan fuerte es realmente el impulso que respalda la subida del yen? ¿Seguirá cayendo el yen? Estas son las preguntas que más preocupan a los inversores. Actualmente, el yen enfrenta una interesante contradicción: por un lado, las expectativas de aumento de tasas de interés por parte del banco central siguen creciendo, y por otro, la presión a largo plazo para la depreciación del yen todavía existe, y ambas fuerzas están en una lucha intensa.
El cambio en la política se convierte en un soporte clave para la recuperación del yen
A principios de este mes, la coalición gobernante obtuvo una victoria aplastante en las elecciones generales de Japón, lo que aportó un impulso político favorable al yen. La primera ministra electa, Sanae Takaichi, declaró claramente que no financiará la reducción del impuesto al consumo mediante la emisión de bonos deficitarios, lo que alivió efectivamente las preocupaciones del mercado sobre un gasto fiscal excesivo en Japón. Al mismo tiempo, el ministro de Finanzas, Shunichi Suzuki, también envió señales indicando que monitoreará de cerca las fluctuaciones en el tipo de cambio y no descartaba intervenir en el mercado ante movimientos bruscos que puedan alejarse de los fundamentos.
La claridad en la política ha dado un fuerte impulso al yen. Los participantes del mercado comenzaron a reevaluar las perspectivas económicas de Japón y a esperar con entusiasmo las próximas acciones del banco central.
La expectativa de aumento de tasas se convierte en un punto de inflexión clave para la tendencia del yen
La expectativa de aumento de tasas ha sido el principal motor que impulsa la apreciación del yen. La última previsión de un banco estadounidense indica que el Banco de Japón implementará un aumento de 25 puntos básicos en abril, adelantándose dos meses a la expectativa previa de junio. Este cambio refleja una reevaluación del mercado sobre la inflación en Japón y la determinación de la política del banco central.
El adelanto en la expectativa de aumento de tasas tiene dos efectos principales: primero, atrae la reasignación de capital internacional hacia activos en yen; segundo, modifica las expectativas del mercado sobre los rendimientos reales del yen. En un entorno global de liquidez aún incierto, la expectativa de aumento de tasas se convierte en un factor favorable poco común para el yen.
Opiniones divergentes entre instituciones: diferentes perspectivas sobre el futuro del yen
Sin embargo, aún existen grandes diferencias en el mercado respecto a si el yen podrá seguir fortaleciéndose.
Mizuho Securities cree que la tendencia a largo plazo de depreciación del yen no ha cambiado, y que el tipo de cambio podría moverse en el rango de 160 a 165 yenes, es decir, que el yen seguirá debilitándose. Nomura Securities muestra una postura más cautelosa, señalando que, aunque el entorno político se ha moderado, el mercado podría reactivar las “operaciones de Takashi” y vender más yenes. Nomura también advierte que, si el dólar frente al yen se acerca a los 160, el riesgo de intervención del Ministerio de Finanzas de Japón en el mercado de divisas aumentará significativamente, constituyendo una resistencia importante para la apreciación del yen.
Por otro lado, Deutsche Bank adopta una postura diferente. La entidad ya cerró sus posiciones cortas previas en yen y actualmente mantiene una postura neutral. Deutsche Bank opina que en el futuro se implementarán más políticas favorables al mercado y que las promesas anteriores de reducción del impuesto al consumo podrían retrasarse, lo que indica que el yen tiene espacio para rebotar.
Algunas instituciones más optimistas consideran que la subida de tasas en Japón en abril ya está decidida y que el yen finalmente superará los 150 y experimentará una apreciación significativa.
La posición técnica determina la dirección futura
Volviendo a la cuestión central: ¿el yen volverá a caer? La respuesta puede ser más compleja de lo que se espera. Actualmente, el tipo de cambio ronda los 153, formando un rango clave entre 150 y 160. Por abajo, los 150 actúan como soporte y también como un nivel psicológico importante; por arriba, los 160 son una resistencia y una línea sensible para la intervención del Ministerio de Finanzas de Japón. La capacidad del yen para mantenerse estable dependerá de si las expectativas de aumento de tasas pueden vencer la presión estructural de depreciación a largo plazo y de qué tan decidida esté la política de intervención.
A corto plazo, las expectativas de aumento de tasas y el apoyo político ofrecen oportunidades para que el yen suba; a mediano plazo, las acciones reales del banco central y los datos económicos de Japón serán factores decisivos; a largo plazo, la diferencia en los tipos de interés entre Japón y EE. UU. y su desempeño económico relativo serán los principales impulsores de la tendencia del yen.