El euro frente al dólar ha estado bajo presión recientemente, con ambos lados en una fuerte lucha en niveles clave. Las instituciones de inversión están ajustando sus perspectivas, y la depreciación del euro se ha convertido en un consenso del mercado. Para entender por qué el euro continúa debilitándose, es necesario analizar en profundidad la situación actual desde múltiples ángulos.
Múltiples factores impulsan la depreciación del euro frente al dólar
Las causas de la debilidad del euro no son un factor único. En primer lugar, el sentimiento del mercado ha vuelto gradualmente a la racionalidad tras las expectativas optimistas previas sobre las políticas de estímulo fiscal en Alemania. En segundo lugar, la incertidumbre sobre las políticas arancelarias de Estados Unidos vuelve a cubrir el mercado, profundizando las preocupaciones sobre las perspectivas económicas de Europa.
Las estimaciones del Banco Central Europeo muestran que si Estados Unidos impone un arancel del 25% a las importaciones europeas, esto impactará directamente en el crecimiento económico de la eurozona. Según cálculos, en el primer año, la tasa de crecimiento económico de la eurozona podría disminuir aproximadamente 0.3 puntos porcentuales. Este cambio en las expectativas está impulsando al mercado a reevaluar el valor del euro.
La perspectiva técnica enfrenta una prueba en niveles de soporte clave
Desde los gráficos, el euro ha caído cerca del nivel de soporte importante en 1.075. Los analistas técnicos señalan que si se rompe este nivel, se abrirá un espacio bajista más profundo, con objetivos en niveles más bajos de 1.07 y 1.06 en la siguiente fase.
Por otro lado, mientras el euro se mantenga por encima de la media móvil de 21 días, aún existe la posibilidad de una recuperación. El mercado busca dirección en este nivel clave, y los alcistas deben ser cautelosos para mantener la línea de defensa.
La lucha entre el impacto arancelario y las políticas de los bancos centrales
La variable clave para la futura tendencia del euro radica en dos factores fundamentales. Por un lado, la intensidad de la política arancelaria de Estados Unidos determinará el impacto real en la economía europea; por otro, las orientaciones de política de los bancos centrales de Europa y EE. UU. influirán profundamente en la tendencia del tipo de cambio.
El mercado ha ajustado las expectativas de recortes de tasas de la Reserva Federal de EE. UU., pasando de 3 a 2 recortes en el año, mientras que las expectativas de una política monetaria más flexible del Banco Central Europeo han aumentado. Recientemente, el miembro del Consejo del BCE, Villeroy de Galhau, indicó que la tasa de depósito del 2.5% podría reducirse aún más a 2% antes del verano.
La reacción del mercado ante la trayectoria de política del BCE ha sido bastante significativa. Según datos del mercado de futuros, la probabilidad de un recorte en abril alcanza el 65%, y se esperan más medidas de flexibilización en la segunda mitad del año (de septiembre a diciembre). Estas expectativas de política ejercen una presión a la baja en el euro a medio plazo.
Cómo deben actuar los inversores
Instituciones de inversión como Morgan Stanley ya han emitido advertencias a sus clientes, recomendando ajustar cautelosamente las posiciones antes de que se concreten las políticas arancelarias. En concreto, se sugiere considerar una reducción moderada de las posiciones largas en euros para prevenir riesgos potenciales.
Si la política arancelaria final supera las expectativas, el euro enfrentará una mayor presión a la baja. Pero si las negociaciones resultan menos restrictivas de lo esperado, dejando espacio para negociaciones, esto podría impulsar una recuperación del euro. Los inversores deben seguir de cerca las dinámicas políticas y ajustar sus estrategias de manera flexible.
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¿Por qué el euro sigue cayendo? Los aranceles y las políticas del banco central, una doble presión
El euro frente al dólar ha estado bajo presión recientemente, con ambos lados en una fuerte lucha en niveles clave. Las instituciones de inversión están ajustando sus perspectivas, y la depreciación del euro se ha convertido en un consenso del mercado. Para entender por qué el euro continúa debilitándose, es necesario analizar en profundidad la situación actual desde múltiples ángulos.
Múltiples factores impulsan la depreciación del euro frente al dólar
Las causas de la debilidad del euro no son un factor único. En primer lugar, el sentimiento del mercado ha vuelto gradualmente a la racionalidad tras las expectativas optimistas previas sobre las políticas de estímulo fiscal en Alemania. En segundo lugar, la incertidumbre sobre las políticas arancelarias de Estados Unidos vuelve a cubrir el mercado, profundizando las preocupaciones sobre las perspectivas económicas de Europa.
Las estimaciones del Banco Central Europeo muestran que si Estados Unidos impone un arancel del 25% a las importaciones europeas, esto impactará directamente en el crecimiento económico de la eurozona. Según cálculos, en el primer año, la tasa de crecimiento económico de la eurozona podría disminuir aproximadamente 0.3 puntos porcentuales. Este cambio en las expectativas está impulsando al mercado a reevaluar el valor del euro.
La perspectiva técnica enfrenta una prueba en niveles de soporte clave
Desde los gráficos, el euro ha caído cerca del nivel de soporte importante en 1.075. Los analistas técnicos señalan que si se rompe este nivel, se abrirá un espacio bajista más profundo, con objetivos en niveles más bajos de 1.07 y 1.06 en la siguiente fase.
Por otro lado, mientras el euro se mantenga por encima de la media móvil de 21 días, aún existe la posibilidad de una recuperación. El mercado busca dirección en este nivel clave, y los alcistas deben ser cautelosos para mantener la línea de defensa.
La lucha entre el impacto arancelario y las políticas de los bancos centrales
La variable clave para la futura tendencia del euro radica en dos factores fundamentales. Por un lado, la intensidad de la política arancelaria de Estados Unidos determinará el impacto real en la economía europea; por otro, las orientaciones de política de los bancos centrales de Europa y EE. UU. influirán profundamente en la tendencia del tipo de cambio.
El mercado ha ajustado las expectativas de recortes de tasas de la Reserva Federal de EE. UU., pasando de 3 a 2 recortes en el año, mientras que las expectativas de una política monetaria más flexible del Banco Central Europeo han aumentado. Recientemente, el miembro del Consejo del BCE, Villeroy de Galhau, indicó que la tasa de depósito del 2.5% podría reducirse aún más a 2% antes del verano.
La reacción del mercado ante la trayectoria de política del BCE ha sido bastante significativa. Según datos del mercado de futuros, la probabilidad de un recorte en abril alcanza el 65%, y se esperan más medidas de flexibilización en la segunda mitad del año (de septiembre a diciembre). Estas expectativas de política ejercen una presión a la baja en el euro a medio plazo.
Cómo deben actuar los inversores
Instituciones de inversión como Morgan Stanley ya han emitido advertencias a sus clientes, recomendando ajustar cautelosamente las posiciones antes de que se concreten las políticas arancelarias. En concreto, se sugiere considerar una reducción moderada de las posiciones largas en euros para prevenir riesgos potenciales.
Si la política arancelaria final supera las expectativas, el euro enfrentará una mayor presión a la baja. Pero si las negociaciones resultan menos restrictivas de lo esperado, dejando espacio para negociaciones, esto podría impulsar una recuperación del euro. Los inversores deben seguir de cerca las dinámicas políticas y ajustar sus estrategias de manera flexible.