El influencer de criptomonedas ben armstrong anunció el fin de sus transmisiones en vivo diarias, poniendo fin a una rutina de tres años que lo mantenía en pantalla de lunes a viernes, sin excepciones. La decisión llega en medio de crecientes presiones financieras, con gastos legales que consumen aproximadamente US$ 100 mil mensualmente, mientras sus programas generaban pérdidas de alrededor de US$ 25 mil por semana.
El fin de una era: ben armstrong cierra las cortinas del streaming diario
En un video de diez minutos publicado en su canal personal en YouTube en enero de 2024, ben armstrong confesó con voz emocionada que ya no podía mantener el ritmo de producción diario. “Estamos casi saliendo de aquí, muchachos. Tengo abogados detrás de mí por todos lados”, desahogó. La transmisión recibió más de 18 mil visualizaciones esa misma noche, con seguidores reaccionando al anuncio de una pausa indefinida en el contenido que lo hizo conocido.
Ese contenido de tres años fue la columna vertebral de su carrera. En las transmisiones, ben armstrong abordaba tendencias de criptomonedas, publicaba previsiones de precios y mantenía una audiencia fiel que lo acompañaba tanto en busca de información como de entretenimiento.
La ascensión y caída de “Bitboy”: de visionario a problemático
Antes de los problemas legales, “Bitboy” era la personalidad más agresiva y carismática del nicho de criptomonedas. A partir de 2018, sus videos con títulos provocadores como “Obtén ganancias IMPOSIBLES con el SUPERCYCLE del Bitcoin” atrajeron a decenas de miles de espectadores. Su estilo directo y sus previsiones audaces conquistaron a un segmento específico del público de trading, transformándolo en una referencia del sector.
El éxito lo llevó a crear su propia criptomoneda, la $BEN coin, a mediados de 2023. Sin embargo, poco después del lanzamiento del token, ben armstrong fue apartado del proyecto por “alegaciones serias y personales”, según reportó Decrypt. Lo que siguió fue una cascada de eventos caóticos que incluyeron la revelación de un caso amoroso entre Armstrong y el CEO del proyecto BEN Coin, además de su detención en la residencia de un antiguo socio empresarial, todo ocurriendo en el mismo día de una transmisión en vivo.
Los dilemas legales: batallas judiciales por todos lados
La situación legal de ben armstrong se volvió insostenible. Tras su salida del proyecto “Bitboy”, inició procesos contra la empresa propietaria de la marca, comenzando así una serie de conflictos legales que se multiplicaron en los meses siguientes. Diferentes partes presentaron demandas en su contra, generando una carga de costos con abogados que resultó imposible de mantener mientras intentaba producir contenido gratuito.
Los gastos mensuales en cuestiones legales llegaron a consumir prácticamente todo el capital que ben armstrong aún poseía, haciendo que cada semana de producción fuera un ejercicio de desperdicio financiero.
El costo del contenido: números que no cuadran
Producir su transmisión diaria de calidad le costaba aproximadamente US$ 25 mil por semana. Multiplicado por las semanas del mes, el prejuicio superaba cualquier ingreso que pudiera generar. Al mismo tiempo, los gastos legales alcanzaban algo cercano a US$ 100 mil mensualmente, una cantidad que simplemente no era sostenible para un creador de contenido, incluso con una audiencia considerable.
La combinación de estos dos factores — costos de producción en aumento y gastos legales en escalada — dejó a ben armstrong sin alternativas viables. La decisión de detener las transmisiones diarias fue, en la práctica, una cuestión de supervivencia financiera.
Turbulencia paralela en el mercado de criptomonedas
No fue solo ben armstrong quien enfrentó dificultades en este período. La industria de criptomonedas en general atravesó una desaceleración significativa. Blockfills, plataforma de préstamos en criptomonedas con sede en Chicago, vio a su cofundador Nicholas Hammer dejar el cargo de CEO tras negociar más de US$ 60 mil millones en volumen de transacciones en 2025.
Según fuentes internas, los clientes fueron orientados a retirar sus activos antes de que la plataforma suspendiera depósitos y retiros el 11 de febrero, sugiriendo dificultades financieras generalizadas en el sector.
Reflexión final: el precio de la notoriedad en un mercado volátil
La trayectoria de ben armstrong ilustra los riesgos de construir influencia en un mercado tan volátil como el de criptomonedas. Mientras sus transmisiones diarias lo convirtieron en una figura reconocida, los escándalos corporativos y personales, sumados a los costos operativos insostenibles, transformaron lo que fue su fortaleza en una carga imposible de soportar. Ahora, ben armstrong enfrenta un futuro incierto, necesitando reconstruir su imagen mientras lidia con presiones legales desde múltiples frentes.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Ben Armstrong interrumpe transmisiones diarias tras enfrentar batallas legales y dificultades financieras
El influencer de criptomonedas ben armstrong anunció el fin de sus transmisiones en vivo diarias, poniendo fin a una rutina de tres años que lo mantenía en pantalla de lunes a viernes, sin excepciones. La decisión llega en medio de crecientes presiones financieras, con gastos legales que consumen aproximadamente US$ 100 mil mensualmente, mientras sus programas generaban pérdidas de alrededor de US$ 25 mil por semana.
El fin de una era: ben armstrong cierra las cortinas del streaming diario
En un video de diez minutos publicado en su canal personal en YouTube en enero de 2024, ben armstrong confesó con voz emocionada que ya no podía mantener el ritmo de producción diario. “Estamos casi saliendo de aquí, muchachos. Tengo abogados detrás de mí por todos lados”, desahogó. La transmisión recibió más de 18 mil visualizaciones esa misma noche, con seguidores reaccionando al anuncio de una pausa indefinida en el contenido que lo hizo conocido.
Ese contenido de tres años fue la columna vertebral de su carrera. En las transmisiones, ben armstrong abordaba tendencias de criptomonedas, publicaba previsiones de precios y mantenía una audiencia fiel que lo acompañaba tanto en busca de información como de entretenimiento.
La ascensión y caída de “Bitboy”: de visionario a problemático
Antes de los problemas legales, “Bitboy” era la personalidad más agresiva y carismática del nicho de criptomonedas. A partir de 2018, sus videos con títulos provocadores como “Obtén ganancias IMPOSIBLES con el SUPERCYCLE del Bitcoin” atrajeron a decenas de miles de espectadores. Su estilo directo y sus previsiones audaces conquistaron a un segmento específico del público de trading, transformándolo en una referencia del sector.
El éxito lo llevó a crear su propia criptomoneda, la $BEN coin, a mediados de 2023. Sin embargo, poco después del lanzamiento del token, ben armstrong fue apartado del proyecto por “alegaciones serias y personales”, según reportó Decrypt. Lo que siguió fue una cascada de eventos caóticos que incluyeron la revelación de un caso amoroso entre Armstrong y el CEO del proyecto BEN Coin, además de su detención en la residencia de un antiguo socio empresarial, todo ocurriendo en el mismo día de una transmisión en vivo.
Los dilemas legales: batallas judiciales por todos lados
La situación legal de ben armstrong se volvió insostenible. Tras su salida del proyecto “Bitboy”, inició procesos contra la empresa propietaria de la marca, comenzando así una serie de conflictos legales que se multiplicaron en los meses siguientes. Diferentes partes presentaron demandas en su contra, generando una carga de costos con abogados que resultó imposible de mantener mientras intentaba producir contenido gratuito.
Los gastos mensuales en cuestiones legales llegaron a consumir prácticamente todo el capital que ben armstrong aún poseía, haciendo que cada semana de producción fuera un ejercicio de desperdicio financiero.
El costo del contenido: números que no cuadran
Producir su transmisión diaria de calidad le costaba aproximadamente US$ 25 mil por semana. Multiplicado por las semanas del mes, el prejuicio superaba cualquier ingreso que pudiera generar. Al mismo tiempo, los gastos legales alcanzaban algo cercano a US$ 100 mil mensualmente, una cantidad que simplemente no era sostenible para un creador de contenido, incluso con una audiencia considerable.
La combinación de estos dos factores — costos de producción en aumento y gastos legales en escalada — dejó a ben armstrong sin alternativas viables. La decisión de detener las transmisiones diarias fue, en la práctica, una cuestión de supervivencia financiera.
Turbulencia paralela en el mercado de criptomonedas
No fue solo ben armstrong quien enfrentó dificultades en este período. La industria de criptomonedas en general atravesó una desaceleración significativa. Blockfills, plataforma de préstamos en criptomonedas con sede en Chicago, vio a su cofundador Nicholas Hammer dejar el cargo de CEO tras negociar más de US$ 60 mil millones en volumen de transacciones en 2025.
Según fuentes internas, los clientes fueron orientados a retirar sus activos antes de que la plataforma suspendiera depósitos y retiros el 11 de febrero, sugiriendo dificultades financieras generalizadas en el sector.
Reflexión final: el precio de la notoriedad en un mercado volátil
La trayectoria de ben armstrong ilustra los riesgos de construir influencia en un mercado tan volátil como el de criptomonedas. Mientras sus transmisiones diarias lo convirtieron en una figura reconocida, los escándalos corporativos y personales, sumados a los costos operativos insostenibles, transformaron lo que fue su fortaleza en una carga imposible de soportar. Ahora, ben armstrong enfrenta un futuro incierto, necesitando reconstruir su imagen mientras lidia con presiones legales desde múltiples frentes.