Estados Unidos, banco amigable con las criptomonedas Old Glory Bank anuncia que se fusionará y cotizará en bolsa a través de la compañía de adquisición con propósito especial (SPAC) Digital Asset Acquisition Corp., con una valoración de 250 millones de dólares, y se espera que la operación se complete en la primera mitad de 2026.

El banco afirma que quiere convertirse en el primer banco autorizado en integrar completamente las criptomonedas en las operaciones bancarias diarias, y ya ha prestado servicios a más de 80,000 cuentas. Esta medida se considera otro hito en la adopción de activos digitales por parte de las instituciones bancarias tradicionales, y también representa un intento importante de capitalización en un contexto de regulación más estricta, en la ruta de los bancos “amigables con las criptomonedas”.
Recientemente, una noticia impactante en el cruce entre tecnología financiera y criptomonedas: Old Glory Bank, con sede en Oklahoma y conocido por sus valores conservadores y postura favorable a las criptomonedas, ha llegado a un acuerdo final de fusión con la compañía de adquisición con propósito especial Digital Asset Acquisition Corp. Tras la finalización de la operación, la nueva entidad controladora OGB Financial Co. cotizará en Nasdaq, con el código bursátil “OGB”. Este movimiento no solo abre la puerta a Old Glory Bank en los mercados públicos de capital, sino que también inyecta fondos clave en su ambicioso plan de integración de criptomonedas.
La estructura de esta operación revela claramente la dirección del capital y la valoración de la compañía. Según el acuerdo, la valoración de la empresa fusionada alcanzará los 250 millones de dólares. La SPAC Digital Asset Acquisition Corp. aportará 176 millones de dólares desde su cuenta en fideicomiso. Además, las partes planean, mediante inversión privada en acciones (PIPE) u otros métodos, recaudar al menos 50 millones de dólares adicionales en el cierre de la operación. Este monto, que podría superar los 226 millones de dólares, será un combustible potente para que Old Glory Bank acelere su expansión, especialmente en el desarrollo de productos relacionados con las criptomonedas. Se espera que la operación finalice a finales del primer trimestre o principios del segundo de 2026, sujeto a la aprobación de los accionistas y reguladores.
Desde la perspectiva del mercado, cotizar mediante SPAC en lugar de una oferta pública tradicional no es un caso aislado en las empresas relacionadas con criptomonedas. Este modelo ofrece valoraciones más precisas y tiempos de salida más rápidos, especialmente para empresas con modelos de negocio innovadores que necesitan comunicar claramente su historia de transformación digital a los inversores. Old Glory Bank, con esta iniciativa, busca contar una nueva narrativa financiera basada en “libertad”, “resistencia a la censura” y “nativos en criptomonedas”, atrayendo a un grupo de inversores que comparten estos valores.
A continuación, los datos financieros y estructurales principales de esta fusión SPAC:
Valoración y composición del capital
Detalles de la operación y planificación de cotización
Datos operativos del banco (hasta finales de 2025)
Old Glory Bank no es un caso de criptomonedas surgido de la nada; su origen es un banco comunitario tradicional con raíces en Oklahoma. En 2022, completó un proceso de rebranding, orientándose hacia la banca digital, y dejó claro que las criptomonedas serían parte central de su estrategia en préstamos, depósitos e inversiones. El cofundador y director de innovación Michael Staw declaró que su objetivo final es: “Queremos que Old Glory Bank sea el primer banco autorizado en integrar completamente las criptomonedas en las operaciones diarias”.
¿Pero qué significa exactamente “integración completa”? Según la información oficial, su plan se divide en varias capas claras. La más básica es el servicio de canales. Old Glory Bank critica que el proceso actual de transferir fondos desde cuentas bancarias a blockchain “es demasiado confuso, lento y difícil”, por lo que planea usar su tecnología patentada, “OGB Freedom Offramp”, para que los clientes puedan convertir fácilmente criptomonedas en moneda fiduciaria y depositarlas en su cuenta bancaria, y viceversa, logrando un flujo fluido entre cadenas y fuera de ellas.
Una integración más profunda se centra en los productos de crédito. El banco planea aprovechar su condición de banco con licencia y su acceso a fondos de bajo costo para ofrecer préstamos en criptomonedas rápidos y autoservicio en los 50 estados. Esto busca atender a clientes que poseen criptomonedas pero no desean venderlas para obtener liquidez, evitando así eventos fiscales como la recepción de formularios 1099-DA. Los préstamos en moneda fiduciaria respaldados por activos criptográficos representan un puente importante entre las finanzas descentralizadas y el mercado crediticio tradicional.
El plan más ambicioso es la emisión de su propia stablecoin. Old Glory Bank anunció su intención de lanzar su stablecoin de pago, OGBUSD, basada en el estándar ERC-20. A diferencia de la mayoría de las stablecoins actuales, OGBUSD funcionará en varias blockchains, sin depender de servicios de la Reserva Federal, SWIFT o redes de tarjetas tradicionales. El cofundador Bill Shine explicó con su habitual carga ideológica: “Las transacciones financieras personales legítimas en EE. UU. no deben ser censuradas ni rastreadas. ¡El dinero de nuestros clientes es suyo!” Esto posiciona a la stablecoin como una herramienta de pago resistente a la censura, dirigida a clientes que valoran la privacidad y la soberanía financiera.
Estas iniciativas diferencian a Old Glory Bank de los “bancos amigables con las criptomonedas” que solo ofrecen cuentas básicas a empresas del sector. La visión del banco es construir un ecosistema completo donde moneda fiduciaria y criptomonedas se integren sin fisuras, desde depósitos, pagos, créditos hasta emisión de activos propios. El éxito dependerá no solo de la tecnología, sino también de la regulación y la conformidad.
Al revisar la lista de miembros del equipo y declaraciones de altos ejecutivos, el fuerte contenido político es uno de sus rasgos distintivos, que también define su posición como “banco de la economía libre”. Se presenta como opuesto a los “grandes bancos” tradicionales, oponiéndose a la “desbancarización”, y apoyando explícitamente industrias políticamente controvertidas en EE. UU., como las “criptomonedas, armas, petróleo, gas y agricultura”.
Su consejo directivo y fundadores incluyen figuras del espectro conservador estadounidense. Uno de los cofundadores, Larry Elder, es presentador de radio y televisión conservador, crítico con la administración Biden. Otro, Ben Carson, fue secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano en la administración Trump. Sean Spicer, exsecretario de prensa de la Casa Blanca y actual presentador de televisión, también forma parte del consejo. Además, el cantante de country John Rich, como cofundador, aporta influencia cultural. Este elenco atrae naturalmente a un público con ciertas inclinaciones políticas, vinculando la marca bancaria con una ideología específica.
El banco enmarca sus productos y servicios como una práctica de estos valores. Por ejemplo, su programa “Old Glory Protect” ofrece una indemnización de 100,000 dólares a ciertos profesionales (como policías) en caso de fallecimiento en acto de servicio. Sus soluciones de pago, Old Glory Pay, la red de depósitos en efectivo Old Glory Cash-IN y la plataforma de crowdfunding Old Glory Alliance (que acepta campañas políticas) buscan atender las necesidades de su base de clientes.
En el ámbito de las criptomonedas, esta orientación se traduce en una postura de resistencia pública a la regulación. El CEO Mike Ring afirma que, durante la administración Biden, cuando muchos bancos grandes se retiraron del servicio a empresas de criptomonedas por presión gubernamental, Old Glory Bank fue uno de los pocos que se enorgulleció de seguir brindando servicios. “Nunca nos rendimos ante el gobierno”, dice Ring, “si los grandes bancos se retiraron antes, cuando cambie el viento político, volverán a hacerlo”. Estas declaraciones sitúan la estrategia del banco en el contexto del juego político y regulatorio en EE. UU.
Este fuerte branding político puede ser una espada de doble filo. Por un lado, ayuda a diferenciarse en un mercado financiero muy homogéneo, creando una base de clientes leales. Por otro, puede atraer una mayor supervisión política y alejar a clientes que prefieran una postura neutral. Su futuro dependerá de los ciclos políticos y las políticas regulatorias en EE. UU.
El camino de Old Glory Bank hacia el listado en bolsa a través de SPAC es un ejemplo de cómo las instituciones tradicionales enfrentan la ola de las criptomonedas. No es un caso aislado. Solo el mes pasado, cinco empresas de criptomonedas, incluyendo Circle y Ripple, obtuvieron aprobaciones condicionales de reguladores bancarios para sus licencias de fideicomiso. Esto indica que, pese a las turbulencias, la tendencia de obtener licencias bancarias o colaborar con bancos con licencia para acceder al sistema financiero tradicional continúa.
El modelo de Old Glory Bank es especial porque ya es un “participante” con licencia bancaria completa, no un externo que busca alianzas. Esto le permite realizar directamente operaciones de depósito, préstamo y emisión de stablecoins, con un marco legal más fluido y una experiencia más integrada. Si logra realizar su visión de “integración completa de criptomonedas”, podría abrir una puerta segura y regulada para consumidores y pequeñas empresas hacia el mundo cripto.
No obstante, enfrenta desafíos importantes. El primero, la incertidumbre regulatoria. La regulación en EE. UU. sobre bancos que manejan activos criptográficos, emiten stablecoins o realizan actividades similares aún está en desarrollo. La postura de la Oficina del Control de la Moneda, la Reserva Federal y otras agencias será decisiva para que productos como OGBUSD puedan lanzarse en plazo. Segundo, los riesgos tecnológicos y de seguridad. Construir un sistema bancario que maneje con seguridad y eficiencia las conversiones entre cadenas y fuera de ellas requiere capacidades técnicas avanzadas y sistemas de control de riesgos robustos. Cualquier vulnerabilidad puede ser catastrófica. Finalmente, la escalabilidad del modelo. La fuerte marca política puede atraer clientes, pero también limitar su crecimiento potencial.
Para el mercado de criptomonedas, la aparición de más instituciones puente como Old Glory Bank será, a largo plazo, positivo. Mejorará la eficiencia en la conversión entre moneda fiduciaria y cripto, reducirá barreras para usuarios comunes y facilitará la integración de herramientas financieras cripto en la economía real. La emisión de préstamos en criptomonedas y stablecoins, si tiene éxito, aportará mayor liquidez y nuevos casos de uso.
De cara a 2026, si Old Glory Bank cumple con sus expectativas, podrá evolucionar de un “banco de la economía libre” a un “banco de la economía cripto”. Esto dependerá de su capacidad para equilibrar su ideología con las necesidades de servicios financieros universales, y de mantener la conformidad y seguridad. En cualquier caso, su experiencia será un ejemplo valioso de cómo la integración entre TradFi y cripto puede avanzar.