A veces, deshacerse de cosas no es una filosofía, sino que la realidad te obliga a tomar decisiones. En junio del año pasado, tomé una decisión que parecía un poco loca: vender mi Porsche Cayenne Turbo S que tenía en desuso y adentrarme en el mercado de metales preciosos.
En ese momento, el mercado de plata en contado se quedó sin stock, así que fui a la bolsa a comprar. Durante ese período, las tasas de cambio fluctuaban mucho, pasando de dólares a TWD y luego a oro y plata físicos, y toda la cadena de operaciones estuvo en el ritmo correcto. Ahora, haciendo cuentas, con esta estrategia, las ganancias en dólares alcanzaron casi 1.8 veces. Suena a suerte, pero en realidad es «pasar de activos de consumo a activos de preservación de valor, y acertar en el ciclo del tipo de cambio».
La verdadera lección no es ese número, sino entender que cuando el mercado presenta ventanas de precios incorrectos, ¿tienes la valentía de cambiar de rumbo? Muchas personas se quedan atrapadas en «no querer vender», pero la asignación de activos es así: cuando hay que actuar, hay que actuar.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
10 me gusta
Recompensa
10
4
Republicar
Compartir
Comentar
0/400
ThesisInvestor
· 01-05 10:57
Vender deportivos y entrar en metales preciosos, esta operación ciertamente es un poco dura. Pero lo clave es que realmente se ha acertado en el ritmo, 1.8 veces no es una cifra pequeña.
¿Vender un Porsche para invertir en metales preciosos? Esta operación es un poco agresiva, pero sin duda has aprovechado la tendencia. Lo clave es que la mayoría de las personas ni siquiera tienen ese valor, solo piensan en ello y no actúan.
A veces, deshacerse de cosas no es una filosofía, sino que la realidad te obliga a tomar decisiones. En junio del año pasado, tomé una decisión que parecía un poco loca: vender mi Porsche Cayenne Turbo S que tenía en desuso y adentrarme en el mercado de metales preciosos.
En ese momento, el mercado de plata en contado se quedó sin stock, así que fui a la bolsa a comprar. Durante ese período, las tasas de cambio fluctuaban mucho, pasando de dólares a TWD y luego a oro y plata físicos, y toda la cadena de operaciones estuvo en el ritmo correcto. Ahora, haciendo cuentas, con esta estrategia, las ganancias en dólares alcanzaron casi 1.8 veces. Suena a suerte, pero en realidad es «pasar de activos de consumo a activos de preservación de valor, y acertar en el ciclo del tipo de cambio».
La verdadera lección no es ese número, sino entender que cuando el mercado presenta ventanas de precios incorrectos, ¿tienes la valentía de cambiar de rumbo? Muchas personas se quedan atrapadas en «no querer vender», pero la asignación de activos es así: cuando hay que actuar, hay que actuar.