El primer paso en un sistema de oráculos consiste en obtener los datos necesarios del mundo real o de internet. Estos datos pueden proceder de precios en exchanges, índices de mercados financieros, información meteorológica, resultados deportivos o incluso datos de dispositivos IoT.
En la práctica, los oráculos recopilan datos de múltiples fuentes en lugar de depender de una sola. Esto se debe a que una fuente única puede contener errores, retrasos o ser manipulada. Al reunir información de varias fuentes, el sistema mejora la fiabilidad y reduce el riesgo.
Las fuentes de datos habituales incluyen:
La recopilación de datos normalmente la realizan los nodos de oráculos. Estos nodos ejecutan software especializado, monitorizan de forma continua las fuentes externas y envían la información más actualizada a la red de oráculos para su posterior procesamiento.
Si un oráculo simplemente subiera datos a la blockchain, el sistema seguiría expuesto a errores o manipulaciones. Por eso, la mayoría de los sistemas de oráculos validan y agregan los datos antes de subirlos on-chain.
Este proceso se lleva a cabo mediante la colaboración de varios nodos. Cada nodo envía los datos que ha recopilado, que después se agregan utilizando algoritmos como el promedio o la mediana. Así, aunque algunos nodos proporcionen información incorrecta, el resultado final apenas se ve afectado.
Algunas redes de oráculos añaden mecanismos de seguridad adicionales, como:
Gracias a estos mecanismos, los sistemas de oráculos pueden limitar la manipulación maliciosa de datos y mejorar la calidad global de la información.
Tras la validación y agregación, los nodos de oráculos envían el resultado final a la blockchain y lo registran en smart contracts concretos. Este proceso se conoce comúnmente como “price feed”.
Desde la perspectiva de los smart contracts, los datos de oráculos no provienen directamente del exterior, sino que se almacenan en un contrato de datos on-chain. Otros protocolos DeFi solo necesitan llamar a la interfaz de ese contrato para consultar los datos más recientes.
Por ejemplo, cuando un protocolo de préstamos debe decidir si una cuenta debe ser liquidada, puede ejecutar la siguiente lógica:
De este modo, los oráculos se convierten en un punto clave de entrada de datos para las aplicaciones on-chain, permitiendo que los smart contracts apliquen lógica automatizada basada en información del mundo real.
En aplicaciones financieras, la inmediatez de los datos es también fundamental. Si las actualizaciones de precios son demasiado lentas, pueden producirse retrasos en las liquidaciones, aumentar las oportunidades de arbitraje o incluso desencadenar riesgos sistémicos. Por ello, los sistemas de oráculos implementan mecanismos específicos de actualización de datos.
Cada escenario de aplicación tiene requisitos distintos de frecuencia de actualización. Algunos protocolos exigen precios casi en tiempo real, mientras que otros priorizan la estabilidad de los datos. Para equilibrar eficiencia y costes, los oráculos suelen combinar diferentes estrategias de actualización.
Entre los mecanismos más habituales se encuentran:
El diseño de estos mecanismos debe tener en cuenta los costes de red, la precisión de los datos y la volatilidad del mercado. Si las actualizaciones son demasiado frecuentes, los costes de transacción on-chain aumentan considerablemente; si son demasiado lentas, los precios pueden quedar desfasados.
Por tanto, encontrar el equilibrio entre eficiencia, costes y seguridad es uno de los mayores retos en el diseño de sistemas de oráculos.