Coinbase propone al Departamento del Tesoro de EE. UU. establecer “safe harbors” para las empresas que utilizan IA y herramientas de análisis de blockchain, argumentando que la tecnología reducirá costos y mejorará la precisión en el cumplimiento.
La empresa enfatiza que las regulaciones actuales contra el lavado de dinero, como la Ley de Secreto Bancario de 1970, están desactualizadas, exponen datos personales y tienen una efectividad limitada. Coinbase propone reconocer la identificación descentralizada, la prueba de conocimiento cero y el análisis de transacciones en blockchain en lugar de depender únicamente de los informes bancarios tradicionales.
Al mismo tiempo, Coinbase pide aumentar la colaboración público-privada a través de sandbox para probar nuevos modelos de cumplimiento antes de emitir regulaciones oficiales, priorizando los resultados en lugar de reglas rígidas. Esto contrasta con la reciente propuesta del Senado destinada a controlar DeFi.