Irán está emprendiendo un esfuerzo decidido para utilizar activos digitales para superar las órdenes de sanción de EE. UU. y de las Naciones Unidas, al mismo tiempo que llama a los países BRICS —en particular a India— a aceptar la encriptación en las transacciones. Después de que Francia, Alemania y el Reino Unido activaran el mecanismo de snapback en agosto de 2025, se imponen nuevas sanciones que continúan limitando a Irán, incluida la exclusión del sistema SWIFT.
En la conferencia de deBlock apoyada por el gobierno, el presidente del Parlamento Mohammed Bagher Ghalibaf elogió la encriptación como una herramienta para las naciones independientes y expresó su deseo de que Irán se convierta en el centro blockchain de la región. Sin embargo, el sector privado considera que la regulación nacional no es clara. El CEO de Wallex, Ehsan Mehdizadeh, comentó que Irán tiene dificultades para aplicar un nuevo sistema financiero debido a la falta de un marco legal completo. El Banco Central también ha restringido la conversión de activos digitales, lo que genera mucha inestabilidad en el mercado.