Las autoridades estadounidenses han investigado la posibilidad de que los mineros de Bitcoin de Bitmain (China) puedan ser controlados de forma remota para actividades de espionaje o para interrumpir la red eléctrica, según Bloomberg. La revisión, que duró varios meses y llevó el nombre de “Operación Red Sunset”, fue liderada por el Departamento de Seguridad Nacional y discutida en el Consejo de Seguridad Nacional. Una evaluación previa ya había identificado riesgos para la seguridad nacional relacionados con dispositivos ubicados cerca de bases militares estadounidenses, señalando vulnerabilidades que podrían permitir el acceso remoto.
Bitmain ha rechazado todas las acusaciones y afirma cumplir con la legislación estadounidense. Se informa que los investigadores detuvieron un envío, desmontaron los dispositivos y examinaron tanto los chips como el firmware, además de revisar cuestiones adicionales como aranceles e importaciones. Esta supervisión refleja una preocupación más amplia sobre el hardware instalado cerca de instalaciones estratégicas. Si se emiten nuevas directrices, el sector de la minería de criptomonedas podría enfrentarse a requisitos más estrictos de seguridad y cadena de suministro.