El grupo bancario francés BPCE ha comenzado a ofrecer compraventa de criptomonedas dentro de sus aplicaciones de banca móvil, marcando un hito entre los grandes bancos europeos. El despliegue comenzó el 8 de diciembre de 2025 y permite a los clientes acceder directamente a activos digitales sin necesidad de usar plataformas externas.
BPCE activó la función para los usuarios de Banque Populaire y Caisse d’Épargne. Estos clientes ya pueden comprar y vender criptomonedas como Bitcoin, Ethereum, Solana y USD Coin. El banco canaliza todas las operaciones a través de Hexarq, su filial especializada en criptomonedas, por lo que los usuarios no necesitan monederos separados ni plataformas de terceros.
El banco planea ampliar el acceso a lo largo de 2026. Actualmente, alrededor de dos millones de personas pueden utilizar el servicio. BPCE espera que la función llegue a cerca de doce millones de clientes minoristas en toda su red una vez completado el despliegue.
El sistema de compraventa integrado en la app pretende simplificar la inversión en criptomonedas para los usuarios habituales.
Las características clave incluyen:
Este formato crea un entorno familiar para los clientes que puedan sentirse inseguros al usar plataformas externas. También demuestra cómo los bancos tradicionales se están adaptando a medida que los activos digitales ganan peso en las finanzas personales.
El movimiento de BPCE señala un cambio en el mundo bancario. Cada vez más instituciones ven las criptomonedas como una parte a largo plazo de los servicios financieros y no como una moda pasajera. Además, el tamaño y la reputación del banco podrían fomentar una adopción más amplia entre los consumidores que se han mantenido cautelosos.
Los reguladores y observadores del sector seguirán de cerca la expansión del servicio. El éxito de la estrategia de BPCE podría influir en que otros grandes bancos europeos decidan lanzar servicios similares.