Al manejar casos relacionados con criptomonedas, te encontrarás repetidamente con una emoción muy típica en las partes involucradas:
“Sé que me han engañado, el dinero efectivamente fue transferido, se puede ver en la cadena, ¿por qué nadie interviene o puede recuperarlo?”
El problema suele no estar en los hechos, sino en el proceso ——
Cuanto más claros sean los hechos, más fácil será que las partes piensen erróneamente que “el remedio puede iniciarse”; pero en casos relacionados con criptomonedas, si se puede o no iniciar el remedio, primero depende de tres cosas: la calificación, la jurisdicción y si las pruebas pueden ser aplicadas.
En los últimos años, la forma de los conflictos relacionados con criptomonedas también ha cambiado:
Al principio, más común era “robo de monedas, fuga”; ahora, en cambio, muchas parecen estructuras bastante formales (servicios de listado, intercambios U, plataformas de inversión NFT), pero los caminos de los activos son más complejos, los sujetos más dispersos y las transacciones transfronterizas más habituales. Por ello, cuando el caso avanza a la “fase de remedio”, a menudo se topa con tres obstáculos:
A continuación, usando tres casos típicos, explicaremos claramente “por qué se bloquea” y “qué puede hacer un abogado”.
Caso 1: Estafa transfronteriza de “servicio de listado de monedas”
Una empresa del país H planea listar un token en un exchange en el país S, y se conecta con un representante chino del exchange. Ambas partes acuerdan pagar 80** millones**** USDT** como tarifa por el listado.
Tras el pago, el representante desaparece, y el exchange indica que ya renunció, y que la tarifa no fue recibida.
Obstáculos clave en el avance del caso
¿Qué puede hacer un abogado?
Primero, no te apresures a escribir la “descripción del engaño”, sino a trazar cómo se movió el dinero: ruta de transferencias, direcciones de wallets, línea de tiempo, materiales de identificación de la parte contraria, registros de comunicación, respuesta del exchange.
Prepara simultáneamente dos conjuntos de argumentos:
Para lo penal: resalta la jurisdicción territorial/persona, y enfatiza hechos clave como “con intención de apropiación ilícita” (inducir, inventar identidad/autoridad, promesas de servicio, incumplimiento, desaparición, etc.).
Para lo civil: reduce la disputa a “pago de tarifa de servicio—servicio no cumplido—parte contraria en posesión sin base”, formando la base para negociaciones o medidas de aseguramiento de bienes.
No tomes la “respuesta del exchange” como conclusión, sino como entrada de prueba: que el exchange no reconozca la transacción es común, pero el abogado debe convertirlo en pistas sobre la “gestión interna, permisos y relaciones comerciales” de la parte contraria.
Caso 2: Estafa en intercambio de USDT
Un inversor conoce en línea a un “asesor de inversiones”, y le recomiendan intercambiar USDT a través de un comerciante U. Ha transferido en total más de tres millones de yuanes a varias cuentas, pero el dinero nunca fue recibido. Posteriormente, el comerciante U fue detenido, pero solo por ofrecer el servicio de intercambio, sin contacto directo con la banda de estafadores, y la policía finalmente suspendió la investigación.
Obstáculos clave en el avance del caso
Primero, hacer una “evaluación de la recuperabilidad”, y luego analizar las rutas. Esta evaluación es dura, pero necesaria: ¿qué cuentas aún se pueden congelar? ¿Qué sujetos se pueden localizar? ¿Qué pruebas permiten cerrar el círculo?
Divide el “flujo de fondos” en dos líneas simultáneas:
El núcleo de estos casos suele no estar en “si se puede o no presentar una denuncia”, sino en “si se puede controlar los activos en puntos clave”. Durante el proceso, explicamos a los clientes la viabilidad y los riesgos de cada nodo, para que las decisiones se basen en acciones ejecutables.
Caso 3: Estafa con inversión en NFT
Un cliente compró en línea una serie de NFT de alto valor, con la promesa de dividendos futuros y derechos digitales escasos. Tras pagar aproximadamente 5 millones de yuanes, la plataforma cerró de repente, sin acceso al sitio web, y el responsable desapareció. La investigación posterior reveló que el código del contrato inteligente NFT tenía una puerta trasera, permitiendo transferencias arbitrarias.
Obstáculos clave en el avance del caso
Ampliando la perspectiva práctica
Traducir hechos técnicos en términos comprensibles para la justicia: una puerta trasera en el contrato significa que el control no está en manos del cliente; “transferencias arbitrarias” son un punto clave para demostrar “intención de apropiación ilícita”.
No solo enfocarse en la cadena: registros bancarios, comprobantes de recargas, promesas en la plataforma, mecanismos de dividendos, chats, cláusulas contractuales, capturas de pantalla del backend, suelen ser más persuasivos ante las autoridades que los “informes de análisis en cadena”.
Es importante también explicar con anticipación la probabilidad de recuperación: la puerta trasera en el contrato + cruzar cadenas + estructura anónima, en esencia, maximizan la dificultad de recuperar los activos. La vía penal puede no “rescatar” los fondos, pero al menos ayuda a controlar los puntos clave.
Al revisar los tres casos anteriores, se observa que, aunque los tipos de casos son diferentes, en la fase de remedio todos enfrentan obstáculos institucionales muy similares en la vía civil.
1. Principio de prioridad penal
2. Dificultades en la responsabilidad transfronteriza
3. Complejidad en la calificación de activos y conductas
Implicaciones prácticas
La limitación de la vía civil no es solo un problema procesal, sino también un límite institucional.
En casos relacionados con criptomonedas, la vía penal sigue siendo la opción más realista y factible, y el papel principal del abogado es ayudar a las partes a planificar racionalmente la ruta, evitando gastar la única vía de remedio en decisiones procesales equivocadas.
Combinando los problemas expuestos en los tres casos en diferentes etapas, podemos resumir la capacidad central del abogado en tres niveles: reconocimiento de riesgos en la etapa inicial, control de pruebas y estructura durante el proceso, y una comprensión clara de los límites institucionales.
(1)Previo: identificar riesgos con anticipación, no solo remediar después
(2)Durante: construir una cadena de pruebas aceptable para la justicia
(3)Comprender los límites institucionales: la elección de la ruta es estrategia
(4)Avanzado: llegar a “juicios críticos”
Muchos casos, incluso con la mejor preparación, pueden quedar bloqueados. La causa no suele ser la falta de esfuerzo, sino decisiones en “puntos críticos”:
Estas decisiones no están en las leyes, pero determinan el rumbo del caso.
Volviendo a los tres casos, se detecta un patrón: muchos casos relacionados con criptomonedas no “carecen de reglas”, sino que las reglas tienen fisuras — calificación, jurisdicción, pruebas, control de activos, cada una puede detener el avance del caso.
Una realidad más concreta:
Incluso si el abogado prepara todos los materiales perfectamente, el caso puede atascarse en algún punto — no por falta de capacidad, sino por encontrarse con algunos “juicios críticos”:
Estas decisiones no se explican solo con “experiencia en una frase” ni con unas pocas leyes. Son más bien una “técnica” en la gestión del caso: la misma realidad, unos pueden estructurarla para que sea susceptible de ser judicializada; otros solo la ven como “una disputa sospechosa”. La diferencia suele estar en cómo se organiza la evidencia, en cómo se ordenan las rutas y en cómo se pisan los nodos adecuados.
Por eso, en la capacitación cerrada en Zhengzhou, no buscamos repetir conceptos, sino descomponer estos juicios en métodos de trabajo que el abogado pueda aplicar directamente:
Esto permite entender la lógica básica del sector y del sistema de transacciones, así como los riesgos frecuentes, las calificaciones y defensas, y los puntos clave en el avance del caso, en un marco reutilizable. El objetivo es simple: que puedas volver a la práctica, ser capaz de atender consultas y gestionar con mayor seguridad los casos penales relacionados con criptomonedas.