El 9 de marzo, en la última edición de su podcast, el inversor Anthony Pompliano y el investigador de estrategias macroeconómicas Jordi Visser analizaron las variables clave que enfrentan los mercados financieros globales actualmente, incluyendo la política de tasas de interés, el riesgo del crédito privado y el impacto de la inteligencia artificial en la estructura de valoración de activos. Ambos coinciden en que las señales macroeconómicas se están volviendo más complejas, y que los inversores deben reevaluar las lógicas tradicionales de inversión.
Anthony Pompliano señaló que, cuando el crecimiento del empleo se desacelera o incluso se vuelve negativo, los mercados suelen anticipar un cambio en la política monetaria, lo que afecta directamente el sistema de valoración de activos. En general, un aumento en las tasas de interés tiende a reducir las valoraciones de los activos de crecimiento, mientras que una caída en las tasas puede impulsar al alza las acciones tecnológicas y los activos criptográficos, considerados riesgosos. Si la inflación se mantiene elevada, los bancos centrales podrían verse obligados a mantener tasas altas; pero si la economía se enfría notablemente, los responsables de la política podrían optar por reducir las tasas para estimular el crecimiento. Estas señales contradictorias están incrementando la volatilidad del mercado.
Otro punto destacado en la discusión fue la rápida expansión del mercado de crédito privado en los últimos años. Durante la última década, el crédito privado se convirtió en un canal importante para que los fondos institucionales persiguieran rendimientos. Sin embargo, Jordi Visser advirtió que, si el entorno macroeconómico empeora, algunos activos en este sector podrían enfrentar presiones de liquidez. Una salida concentrada de fondos podría dificultar que ciertos instrumentos de inversión, dependientes de estructuras de capital a largo plazo, puedan hacer frente a las solicitudes de redención, generando así riesgos financieros más amplios.
También se abordó el impacto de la inteligencia artificial en la transformación industrial. Jordi Visser considera que la IA está redefiniendo las estrategias empresariales y la asignación de capital, con un impacto profundo especialmente en la industria del software. Si las herramientas de IA reducen las barreras para el desarrollo de aplicaciones, la competencia en el sector podría intensificarse, lo que a su vez reduciría las primas de valoración de algunas empresas tecnológicas.
Al mismo tiempo, ciertos sectores tradicionales podrían beneficiarse en la era de la IA. La capacitación en IA y el procesamiento de datos requieren una gran cantidad de potencia computacional, electricidad e infraestructura de centros de datos, por lo que áreas como energía, semiconductores y construcción de centros de datos podrían atraer mayor inversión en los ciclos económicos futuros.
Los dos invitados también discutieron los cambios en la asignación de carteras. El modelo de inversión ampliamente utilizado de “60% en acciones y 40% en bonos” podría enfrentarse a desafíos en el contexto de la rápida revolución tecnológica y los cambios macroeconómicos. Cada vez más inversores consideran estrategias de asignación de activos más diversificadas para hacer frente a las disrupciones tecnológicas y a la incertidumbre generada por los ciclos macroeconómicos.