
El Banco de Canadá anunció recientemente la finalización de una prueba de tecnología financiera llamada “Project Samara”, en la que se emitió con éxito un bono tokenizado por valor de 100 millones de dólares canadienses, emitido por la Agencia de Desarrollo de Exportaciones de Canadá (EDC), con un plazo inferior a 3 meses. La innovación principal de esta prueba radica en que la emisión, licitación, negociación en el mercado secundario y liquidación de fondos se realizaron completamente en una misma plataforma de libro mayor distribuido (DLT), permitiendo que los bonos tokenizados y los fondos de liquidación fluyeran de manera sincronizada.
Project Samara fue liderado por el Banco de Canadá, con participación activa de las principales instituciones financieras del país, incluyendo el Royal Bank of Canada (RBC), RBC Dominion Securities, RBC Investor Services Trust y TD Securities, filial del Toronto-Dominion Bank (TD Bank). RBC fue responsable de construir y operar toda la plataforma financiera basada en DLT, utilizando la tecnología Hyperledger Fabric en su infraestructura subyacente.
Esta plataforma soporta la gestión del ciclo de vida completo de los bonos, desde su emisión hasta su vencimiento: las entidades participantes pueden presentar ofertas, realizar asignaciones, negociar en el mercado secundario y gestionar pagos de intereses y redenciones al vencimiento, todo en un mismo sistema. En comparación con los mercados tradicionales, que dependen de múltiples sistemas separados y agentes intermediarios, la plataforma DLT reduce significativamente los riesgos de errores en la sincronización de información.
La innovación más significativa de Project Samara es el uso de “moneda digital mayorista tokenizada” (tokenized wholesale Canadian dollars) en lugar de depósitos bancarios comerciales como medio de liquidación. Este dinero digital, creado directamente por el Banco de Canadá, circula en la misma plataforma que los bonos tokenizados, logrando una liquidación atómica: la transferencia de activos y fondos se realiza en un solo acto, en lugar del método tradicional de “transacción seguida de liquidación diferida”.
Las ventajas de este diseño incluyen:
El equipo de investigación también señaló que la comercialización a gran escala aún enfrenta desafíos regulatorios, integración con sistemas existentes y diseño de mecanismos de gobernanza del mercado. Consideran que la vía más viable en el futuro será un modelo híbrido, que conecte la infraestructura financiera tradicional con la tecnología DLT, en lugar de una sustitución total en un solo paso.
El éxito de Project Samara coincide con un contexto global en el que los principales centros financieros están acelerando la exploración de la tokenización de activos. Desde 2018, se han establecido varios hitos importantes, como la emisión de 110 millones de dólares australianos en “Bond-i” por parte del Banco Mundial en colaboración con el Commonwealth Bank, considerado el primer bono completamente gestionado en blockchain; el lanzamiento del “Project Guardian” por la Autoridad Monetaria de Singapur en 2022; la expansión de emisiones de bonos verdes tokenizados por parte de la Autoridad Monetaria de Hong Kong entre 2023 y 2025; y en 2024, el Banco Nacional Suizo apoyó pruebas de bonos digitales liquidada mediante una moneda digital del banco central mayorista (CBDC).
En el ámbito regulatorio interno, Canadá también avanza: en 2025, el presupuesto federal propone legislación para estabilizar el dólar digital, con un marco regulatorio liderado por el Banco de Canadá; además, la Comisión de Valores e Inversiones de Canadá (CIRO) ha lanzado un marco regulatorio para la custodia de activos digitales, exigiendo a las plataformas de negociación fortalecer sus estándares de custodia.
Los bonos tradicionales se gestionan en sistemas centralizados de registro y en instituciones de liquidación, requiriendo la colaboración de múltiples intermediarios y tardando típicamente T+2 a T+3 días hábiles en completar la liquidación. Los bonos tokenizados de Project Samara operan en una plataforma DLT con tokens digitales, donde la transacción y la liquidación de fondos se realizan en un mismo libro mayor en tiempo real y de forma atómica, eliminando la necesidad de intermediarios y los retrasos asociados.
El uso de depósitos bancarios comerciales para la liquidación aún depende del sistema de compensación bancaria existente, sin lograr una sincronización verdadera con los bonos tokenizados. La moneda digital mayorista creada por el Banco de Canadá en la plataforma DLT puede circular en sincronía con los bonos, permitiendo una liquidación atómica y eliminando fundamentalmente los retrasos y riesgos de contraparte. Esta es la innovación tecnológica central de Project Samara.
Actualmente, todavía está en fase de exploración y prueba. Aunque los resultados de Project Samara demuestran la viabilidad técnica, la adopción comercial completa requiere superar desafíos regulatorios, la integración con los sistemas financieros existentes y el diseño de mecanismos de gobernanza del mercado. Los investigadores consideran que la vía más realista es un modelo híbrido que conecte los sistemas tradicionales con la infraestructura DLT, en lugar de una sustitución total en una sola vez.