Estados Unidos prepara una importante flexibilización regulatoria: permitirá a las empresas elegir divulgar sus informes financieros cada seis meses, dejando de ser obligatorio el informe trimestral, y podría presentar la propuesta en abril. La medida busca reducir los costos de cumplimiento para las empresas cotizadas, aunque también podría generar rechazo entre los inversores.
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Según fuentes familiarizadas con el asunto citadas por medios extranjeros, la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) está preparando una reforma regulatoria importante: permitirá a las empresas cotizadas decidir divulgar sus resultados financieros cada seis meses, eliminando la obligación de informes trimestrales. La propuesta podría ser presentada formalmente el próximo mes.
Esta sería quizás la mayor transformación en el sistema de divulgación del mercado de capitales estadounidense en décadas, desde la instauración del sistema de informes trimestrales.
Se sabe que la SEC ha estado en conversaciones intensas con los principales intercambios para coordinar cómo ajustar sus reglas en caso de que la reforma se implemente. Según el proceso regulatorio, tras la publicación de la propuesta habrá un período de consulta pública de al menos 30 días, tras el cual la SEC votará sobre la normativa final. La implementación definitiva aún está sujeta a cambios.
Es importante destacar que la nueva regulación no eliminará por completo los informes trimestrales; las empresas podrán seguir optando por mantener la frecuencia actual. La lógica principal de la reforma es “bajar la barrera de entrada para cotizar”: en los últimos años, el número de empresas listadas en EE. UU. ha disminuido, y quienes apoyan la medida argumentan que los costos administrativos y de cumplimiento son una de las principales razones por las que algunas empresas optan por no cotizar o por privatizarse.
Este camino ya ha sido recorrido en Europa y Reino Unido. La Unión Europea eliminó en 2013 la obligatoriedad de informes trimestrales, y Reino Unido siguió hace unos 10 años, aunque todavía hay muchas empresas que optan por divulgar sus resultados cada trimestre de forma voluntaria. La experiencia europea muestra que flexibilizar el sistema no necesariamente crea vacíos informativos, ya que los mecanismos de mercado pueden compensar parcialmente esa brecha.
No obstante, también existen voces en contra. Los inversores institucionales y minoristas dependen en gran medida de los informes periódicos para tomar decisiones, y reducir la frecuencia de divulgación aumenta el riesgo de asimetría informativa, especialmente para las acciones de pequeña y mediana capitalización.
Para el mercado de criptomonedas, esta reforma también tiene implicaciones indirectas: si los costos regulatorios para cotizar disminuyen, más empresas del sector cripto podrían considerar salir a bolsa, y esto podría crear un entorno regulatorio más favorable para la tokenización en las acciones estadounidenses en proceso de desarrollo.