Mensaje de Gate News, 29 de abril — El embajador de China en Bélgica, Fei Shengchao, rechazó las sugerencias de que Europa y China están entrando en una fase de guerra comercial, señalando en una reciente entrevista con el canal belga-luxemburgués RTBF que esas caracterizaciones habrían encajado más con la situación del año pasado, pero que no prevé una guerra comercial entre la UE y China.
Al abordar las preocupaciones sobre vehículos eléctricos chinos inundando los mercados europeos, el embajador Fei señaló que la caracterización de “inundación” estaba exagerada. Indicó que las marcas chinas vendieron aproximadamente 60.000 vehículos eléctricos en Bélgica en 2025, y que más de la mitad se producían localmente. Trazó un paralelismo con la entrada histórica al mercado de China por parte de la industria automovilística europea hace décadas, que en aquel momento no se consideraba una amenaza.
Sobre las inversiones chinas en Bélgica, incluidas las operaciones de Alibaba en Lieja, la participación de COSCO en el puerto de Zeebrugge y el respaldo chino en la fábrica de Volvo en Gante, el embajador Fei afirmó que Bélgica no enfrenta dependencia estratégica de China y que la relación sigue siendo mutuamente beneficiosa. Enfatizó que la inversión china debería verse como una oportunidad y no como una amenaza, señalando que el puerto de Zeebrugge opera 18 terminales de contenedores, con solo uno gestionado por una empresa china, mientras que las demás son operadas por empresas estadounidenses, japonesas, neerlandesas y alemanas.
El embajador caracterizó la economía de Bélgica como algo que va mucho más allá de la logística, destacando su papel como centro económico que aprovecha su posición geográfica, así como su importancia como centro político que alberga las instituciones de la UE. Reafirmó el compromiso de China de fortalecer las relaciones con Bélgica sobre la base de una cooperación sólida.