Mensaje de Gate News, 15 de abril — Un gran incendio estalló durante la noche del 11 de abril en la planta de aviones Yuri Gagarin de Rusia, en Komsomolsk-on-Amur, lo que provocó el colapso parcial del techo en el Taller No. 46, según el medio militar ucraniano Militarnyi. La instalación es un sitio clave de producción para los cazas furtivos Su-35 y Su-57 de Rusia.
El Taller No. 46 se especializa en fabricar componentes (PCM) de material compuesto polimérico que son esenciales para el ensamblaje de aviones de combate, incluidos alerones, tomas de aire y estructuras de ala. El análisis de imágenes satelitales confirmó los daños. El Su-57 requiere ocho veces más procesamiento de material compuesto que el Su-35S, y los expertos esperan que el ensamblaje final de nuevas aeronaves se detenga o se retrase significativamente hasta que se establezca una nueva fuente de abastecimiento de piezas alternativas.
Rusia opera actualmente aproximadamente 40 aeronaves Su-57, con una producción anual limitada a cifras de un solo dígito, alrededor de ocho unidades como máximo. Se espera que el incendio ralentice aún más la producción, que ya estaba restringida por las sanciones occidentales y las interrupciones de la cadena de suministro. Rusia enfrenta presión para modernizar su fuerza aérea y cumplir órdenes de exportación a Argelia, mientras reemplaza las pérdidas derivadas del conflicto en Ucrania.