Noticias de Gate News, el 12 de abril, a medida que la infiltración y los ataques de Corea del Norte contra la industria de las criptomonedas continúan intensificándose, expertos en seguridad señalaron que la diferencia central entre su actividad y la de hackers con antecedentes de otros países es que los criptoactivos se han convertido en una fuente de financiación directa e importante para sostener el presupuesto de defensa de ese país. Según se informa, en una operación reciente de infiltración de varios meses dirigida contra el Drift Protocol, los hackers norcoreanos volvieron a sacudir a la industria. Los expertos afirman que este patrón no es simplemente una herramienta de “transferencia de fondos”, sino un beneficio directo “de tipo saqueo”, utilizado para eludir las sanciones internacionales y obtener capital en efectivo de uso inmediato. Los investigadores de seguridad señalan que, a diferencia de países como Rusia e Irán, Corea del Norte casi no cuenta con capacidad sostenible para la exportación externa de economías y mercancías, por lo que depende aún más del robo de criptomonedas como fuente principal de ingresos, destinado a apoyar los programas de armas nucleares y misiles balísticos. Los expertos también recalcaron que los objetivos de los hackers norcoreanos han pasado de simples intentos de phishing a quienes tienen permisos clave en bolsas, servicios de wallets y protocolos DeFi, y que en general emplean métodos de infiltración mediante ingeniería social de largo plazo y suplantación de identidad. Debido a la característica de que las transacciones en blockchain “una vez confirmadas son irreversibles”, la industria cripto es mucho más débil que el sistema financiero tradicional en la congelación y recuperación de fondos, lo que hace que estos ataques sean más destructivos en términos de velocidad y escala. Las autoridades de seguridad advierten que este tipo de patrón de ataque de “infiltración prolongada + toma de control precisa” aún no ha sido resuelto de manera efectiva por la industria.