Gate News informa que, el 24 de marzo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país está llevando a cabo negociaciones con Irán con el objetivo de poner fin al conflicto, pero las acciones militares continúan. Irán lanzó ataques con misiles y drones contra ciudades israelíes como Eilat, Dimona y Tel Aviv, así como contra bases militares estadounidenses en Oriente Medio durante la noche. Arabia Saudita informó que interceptó un dron en su región oriental, Kuwait indicó que algunas líneas eléctricas dejaron de funcionar tras el ataque iraní, y Bahréin también activó alarmas. Al mismo tiempo, Estados Unidos e Israel lanzaron contraataques contra Irán, causando daños en una planta de regulación de presión de gas natural y en un edificio administrativo en la ciudad de Isfahán, en el centro de Irán, además de atacar un gasoducto que suministra a la central de ciclo combinado de Hormuzshahr en el suroeste de Irán. Anteriormente, Trump había retrasado la decisión de atacar la infraestructura energética iraní.