No sé si ahora mismo me considero un pseudo-mujer... pero ya estoy completamente enganchado a este estilo de vida.
Cada día antes de salir, me aseguro de esconder bien lo de abajo, me pongo la falda y los tacones que más me gustan, me maquillo ligeramente, y al mirarme en el espejo, mi corazón empieza a acelerarse. Es realmente muy cómodo, muy satisfactorio. Desde pequeño, así he sido, cuando de niño husmeaba en el armario de mi madre y me ponía ropa de mujer, en ese momento sentía que todo el mundo se detenía, solo quedaba esa emoción furtiva.
Después de entrar en la universidad, no pude dete
Ver originales