La minería de criptomonedas es la base de la cadena de bloques, los mineros verifican las transacciones y añaden nuevos bloques resolviendo problemas matemáticos. La dificultad de la minería es clave para mantener la estabilidad y seguridad de la red, ajustándose dinámicamente para equilibrar la cantidad de mineros y la velocidad de generación de bloques, asegurando seguridad, estabilidad y incentivos. Además, la dificultad de minería está influenciada por múltiples factores como la tasa de hash, el tiempo de bloque, la eficiencia del equipo, los requisitos de seguridad y la rentabilidad económica.