La semana pasada, Washington, D.C. enfrentó una crisis de infraestructura significativa debido a un colapso en una tubería principal de alcantarillado. FEMA inició rápidamente esfuerzos de limpieza y recuperación, con el objetivo de minimizar el daño ambiental, especialmente por la entrada de aguas residuales sin tratar en el río Potomac, afectando su ecosistema y calidad del agua. Un plan de recuperación integral implica la modernización del sistema de alcantarillado para prevenir incidentes futuros, con una restauración que se estima tomará varios meses.