La criptografía de curva elíptica (ECC) es una tecnología de cifrado fundamental que respalda las comunicaciones digitales modernas y la protección de transacciones. Ofrece una seguridad equivalente a RSA con longitudes de clave más cortas, lo que la hace eficiente para diversas aplicaciones, incluyendo la seguridad en internet y las transacciones financieras. Su historia se remonta a la década de 1980, con una adopción significativa debido a los avances en la comunicación digital. ECC desempeña un papel crítico en la protección de datos en internet, la seguridad de las comunicaciones móviles y la tecnología blockchain, fortaleciendo la confianza en las industrias financiera y tecnológica. A pesar de enfrentar desafíos por la computación cuántica, los desarrollos en curso buscan mejorar la resistencia de ECC, asegurando su relevancia continua en la protección de entornos digitales.